Sólidos argumentos
Sólidos argumentos
Cuestionable uso de luces vehiculares en algunas rutas de nuestro país
Lo asegura Luis Grossi, un empresario del sector automotor y ex piloto de automovilismo, que realizó un exhaustivo estudio de los costos innecesarios que acarrea la medida.

Experto. El empresario y ex piloto de automovilismo, es todo un erudito en el tema automotor.
Foto: Guillermo Di Salvatore
Gentileza: Luis H. R. Grossi
Desde la redacción de M&T se recurrió al inefable Google y se llegó hasta el sitio luces24.com, donde refrescamos la memoria acerca de lo publicado en el Boletín Oficial del 10 de septiembre de 2001, en el cual se manifiesta entre otros: “Se modifica el artículo 47 de la ley 24.449. El mismo está referido a la circulación de los vehículos con luces bajas encendidas en forma permanente, sancionado el 8 de agosto de ese mismo año y promulgado de hecho el 6 de septiembre de 2001. El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, sancionan con fuerza de ley...”. El artículo 47 subraya en lo específico: “En la vía pública los vehículos deben ajustarse a lo dispuesto en los artículos 31 y 32 y encender sus luces observando las siguientes reglas: a) Luces bajas: mientras el vehículo transite por rutas nacionales, las luces bajas permanecerán encendidas, tanto de día como de noche, independientemente del grado de luz natural, o de las condiciones de visibilidad que se registren, excepto cuando corresponda la alta y en cruces ferroviales...”.
Pues bien, repasando un poco en la historia, Carlos y Américo Grossi, fueron dos precursores en cuanto a concesionarios de vehículos en Rafaela y Santa Fe, comercializando fundamentalmente la marca Fiat para lo que fue la inolvidable firma Grossi y Cía. SRL. Pero además ambos fueron los descubridores y quienes le marcaron el camino del éxito en el automovilismo deportivo a Carlos Alberto Reutemann, nada menos.
Valioso aporte
Continuando con la tradición de aportes, Luis Humberto Ramón Grossi (hijo de Carlos), fue piloto durante varias décadas en distintas categorías regionales y nacionales (desde las grandes epopeyas en los campeonatos de Turismo, pasando por los Fiat 600, Turismo Nacional y hasta el mismísimo TC 2000, entre otras, lo tuvieron como protagonista). Pero Luis, más allá de esa gran pasión que abraza con fervor, es un empresario vinculado desde siempre a la industria automotriz. Y él mismo se encargó de llevar adelante un minucioso estudio acerca del porqué no es conveniente, en la mayoría de los casos, llevar las luces encendidas de los vehículos.
En un invalorable aporte hacia M&T y sus lectores, aquí va su detalle:
“Como ustedes saben, desde hace algún tiempo existe una conflictiva ley de tránsito que exige que “todos” los vehículos que circulen por las rutas argentinas deben hacerlo, por lo menos con sus luces medias encendidas aún de día, sin discriminar el área por donde circulen. Este engendro, traído de EE.UU, es absolutamente cuestionable, salvo en las rutas de doble mano, donde un vehículo para adelantarse debe hacerlo por el carril de la mano contraria a su desplazamiento. Sólo allí sirve para aumentar la visibilidad a distancia de los supuestos vehículos que usan el mismo carril pero en sentido inverso, también dentro de las ciudades que tengan doble mano sin canteros y/o protección divisoria”, argumenta.
“Digo esto porque supongo que ningún funcionario se tomó el trabajo de “costear” cuanto cuesta en gasto de energía esta medida y les aseguro que el monto es increíblemente alto: $ 1.000.000.000 al año” señala.
Argumentación
Análisis de costo: “Un vehículo al encender sus luces medias consume aproximadamente 200/300 W/hora. Traducido a HP (x 1.36) significa 0,340 HP/hora más de gasto de energía. Considerando un promedio de todos los combustibles (gas, nafta y diesel), podemos deducir que los actuales vehículos/promedio, gastan 300 gramos/HP hora x 1.4. Para convertirlo en litros da un resultado de 0,420 litros/HP/hora x 0,340 HP/hora de consumo, tenemos 0,143 lts. hora de consumo por encender las luces. Si a eso lo multiplicamos por 12 horas de luz significa nada menos que 1,716 lts/día, que llevado a pesos da una cifra de $ 6,52/día, considerando $ 3,8 por litro/promedio de todos los combustibles”, subraya.
“Hay decir que estamos hablando de $ 2.379,8 por año por vehículo —no pretendo hacer un cálculo exacto del parque circulante en la actualidad, pero Argentina debe tener más o menos 10 millones de vehículos de todo tipo patentados. Imaginen sólo 500.000 circulando de día y obtendrán la cifra que al principio, parecía disparatada”, comenta.
“Mi conclusión”
“Si minimizamos el despropósito, no exigiendo el encendido de luces en autopistas y calles de una sola mano o avenidas con calzada dividida donde no sirve para nada y hasta incluso molestan las luces de frente, creo que surge el financiamiento necesario por el ahorro energético generado y la habilitación de nuevas autopistas irá progresivamente reduciendo el costo residual”, puntualiza.
“Esta medida que analicé, podría tener vigencia en los días en que la visibilidad está reducida, no tanto por las luces delanteras, sino por las traseras para visualizar al vehículo que nos precede. Allí se reduciría el cálculo entre un 5/8% . Al menos así es en la mayoría de los países europeos”, manifiesta.
“En el mismo sentido creo que con un presupuesto similar a esta ley, podría costearse una policía de tránsito muy especializada y equipada. Esto contribuiría probablemente en mayor medida a disminuir accidentes si sacamos de las rutas a quienes no cumplan con las “viejas” normas. Ejemplos: alcoholemia, control de luces, neumáticos lisos, todo lo que se controla en los talleres de Revisión Técnica autorizados al efecto”, resalta.
“Además, se debería retornar a los viejos códigos de luces de los vehículos de transporte público y de carga —sobre el techo de la cabina y en la cola. Con esto se permitiría saber qué vehículo te precede o circula de frente, si es camión o bus, si tiene acoplado o no, si es semirremolque, si transporta combustibles, entre otras variantes. No es lo mismo prepararse para superar un camión sin acoplado que un semi, sobre todo a la velocidad que hoy viajan la mayoría de los camiones nuevos. Control “en ruta” de los horarios de choferes de buses —en la actualidad algunas líneas tienen choferes que sólo “entran y/o sacan el bus de la estación y otro maneja 12 ó 14 horas diaria. En fin lo que busco, pretendo y deseo es un ordenamiento serio del tránsito. Espero que mi cálculo sea entendido y que lo desarrollen y lleven a cabo las autoridades pertinentes. De esa forma entonces habré aportado mi grano de arena al proyecto”, finaliza Luis Grossi, quien envío todos sus datos particulares a esta redacción.

Luces encendidas. Solamente en algunos casos es aconsejable su utilización.
Foto: Amancio Alem