Crimen de Bogarín

Liberados gracias a una prueba de ADN

La Justicia modificó el procesamiento por “homicidio calificado”, para Elías Machado y Juan Ignacio Altamirano, y les dictó la “falta de mérito”. No obstante, dispuso continuar con la investigación.

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Santiago Bogarín fue hallado sin vida en los reservorios de agua que están detrás del Jockey Club, el 26 de julio pasado. Foto: Archivo El Litoral

 

Juliano Salierno

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El juez de Instrucción Sexta, Sergio Carraro, dictó la falta de mérito para los dos acusado de matar a Santiago Bogarín, el hombre de 53 años cuyo cadáver apareció mutilado en aguas de los reservorios de la Circunvalación Oeste, detrás del campo de golf del Jockey Club. La resolución, dictada el 28 de diciembre pasado, permitió recuperar la libertad a Elías Sebastián Machado, de 21 años, y Juan Ignacio Altamirano, de 18.

Ambos permanecieron detenidos durante cinco meses como los únicos responsables del crimen porque al momento de los allanamientos se constató que sus ropas estaban manchadas con sangre y que todas las muestras coincidían en el Factor “0”, al igual que la víctima.

Con esa prueba indiciaria el juez de Instrucción Séptima, Diego Andrés De la Torre, los procesó el 19 de agosto; y la Sala III de la Cámara de Apelación Penal confirmó el procesamiento de primera instancia el 24 de septiembre.

En ese entonces las autoridades contaban “con elementos probatorios que justificaban el pronunciamiento”, dado que había coincidencia en el grupo sanguíneo de las muestras extraídas, tanto a la víctima, como a sus presuntos asesinos, evaluó el juez Carraro.

Sin embargo, “se encontraban pendientes los estudios de ADN”, fundamentales a los fines de “corroborar la identidad o no del material secuestrado a los imputados y su respectiva correspondencia tanto con las muestras de sangre a ellos extraídas, como a la de la víctima”, agregó.

Informes médicos

En el análisis de las muestras trabajaron profesionales del Centro Científico Tecnológico Conicet-Santa Fe, quienes a pedido del fiscal Nº 7, Jorge Andrés, brindaron precisiones respecto del informe del estudio genético y sus pormenores.

A partir de allí “se ha podido determinar que las muestras que presentaban las prendas de vestir secuestradas se corresponden con las muestras de sangre extraídas a cada uno de los imputados” (Machado y Altamirano). Atento a ello “no se registra correspondencia alguna con las muestras de sangre de la víctima”, dedujo el magistrado.

Si bien en el caso de Altamirano, surge “identidad con el haplotipo” de la víctima, lo que indicaría “la presencia de un ancestro paterno común”, “no se observa identidad con el perfil genético obtenido de cromosomas autosómicos”, refleja el informe del Ceride.

Con las pruebas a la vista, el fiscal Andrés, que otrora reclamó la “prisión preventiva”, solicitó el “sobreseimiento definitivo” de los sospechosos. No obstante, el juez Carraro decidió continuar con la investigación, por lo que no descarta “la posibilidad de analizar otras muestras y realizar estudios complementarios”.

En primer término solicitó las actuaciones realizadas en el Juzgado de Menores, donde hay un joven incapaz involucrado. Carraro sostuvo que bajo el argumento de que es “inimputable” no se verificó la realización de estudios complementarios del menor, por lo que la investigación “no resulta agotada”, dijo.


Volver al barrio.

Si bien Elías Machado y Juan Ignacio Altamirano recuperaron la libertad el martes de la semana pasada, el abogado defensor del primero de ellos, el Dr. Claudio Torres del Sel, expresó la necesidad de contar el porqué de dichas liberaciones, dado que “existe una gran preocupación” de su cliente, que deberá regresar a Villa Hipódromo junto a su familia. “Quiere aclarar su situación y que se sepa la verdad, porque sostiene que es inocente”, declaró el abogado que ahora irá en busca del sobreseimiento.