el rincón de la lij (*)


Los héroes (III)

María Luisa Miretti

En ocasiones creemos sentirnos malos lectores, ya que determinadas historias nos conmueven de tal modo que reímos y lloramos como si estuviéramos ante la real evidencia. Ese es el llamado placer de la literatura que, además de ofrecernos algo nuevo, nos entretiene, nos forma e informa, con ese plus de gratuidad de un recorrido personal sobre el cual no es necesario rendir cuentas a nada ni nadie, justamente por la intimidad personal que implica (destacamos una vez más esa absurda búsqueda de textos con valores, toda vez que la literatura como tal, implícitamente los conlleva).

La seguidilla temática del héroe abunda de tal modo en la LIJ que -en ocasiones- ha generado verdaderos estragos, próximos al estereotipo-. Antes de decidir un texto es importante ojearlo y hojearlo para no caer en trampas elitistas que premian al más fuerte y poderoso por sobre el menos ocurrente y talentoso.

Los niños/as y los jóvenes necesitan esos referentes, pero no aquellos personajes inalcanzables que se desplazan en dimensiones ajenas, sino aquellos que están muy próximos, con quienes será posible librar verdaderas aventuras ofreciendo ayuda o resolviendo situaciones incómodas.

Ricardo Mariño (Chivilcoy, 1956) tiene una serie de títulos interesantes en torno al héroe que, lejos de cualquier estereotipo, ofrece historias disparatadas e insólitas, ya que sus personajes infantiles permiten descubrir las dificultades de los adultos para resolver las cuestiones más simples de la vida. Desde “El hijo del superhéroe”, “Roco y sus hermanas”, o “El héroe y otros cuentos” asistimos a una serie de situaciones en la que terminamos involucrándonos, resistiendo o defendiendo las distintas opciones planteadas.

Reír y llorar serán entonces, el resultado placentero, la mejor señal de estar frente a una manifestación estética de alto valor e impacto.

Otros textos del autor: “La noche de los muertos”; “La invasión”; “Ojos amarillos”; “Cupido 13”.