¡A medirnos la cintura! para cuidar nuestra salud

¡A medirnos la cintura! para cuidar nuestra salud

En el marco de un congreso mundial, expertos instaron a los médicos a tratar a las personas con sobrepeso moderado por exceso de tejido visceral adiposo para frenar los crecientes niveles de diabetes, dislipidemia e hipertensión existentes, que ponen en riesgo su salud.

TEXTOS. MARIANA RIVERA. FOTOS. EL LITORAL.

La circunferencia de la cintura es un “signo vital” para nuestra salud, ya que sirve para evaluar el riesgo que corremos frente a la obesidad abdominal. Cuanto mayor sea el tamaño de ese diámetro estaremos más vulnerables a padecer diabetes y enfermedad cardiovascular.

Éste fue uno de los temas que fueron analizados recientemente en el 2do. Congreso Mundial de Obesidad Abdominal, realizado en Buenos Aires. En ese marco, la Cátedra Internacional del Riesgo Cardiometabólico (ICCR, por sus siglas en inglés) advirtió que millones de personas alrededor del mundo están en riesgo cardiometabólico como consecuencia del sobrepeso y que -además- todavía no fueron identificados por sus médicos.

Según el ICCR, una de las razones por las cuales esto sucede es que los medios tienden a mostrar los extremos cuando hablan sobre obesidad: pasan de las celebridades delgadas que han ganado o perdido unos pocos kilos a la morbilidad de personas obesas que necesitan de la ayuda de los bomberos para salir de sus casas. Además, como la proporción de la población general que es obesa o tiene sobrepeso se incrementa, la percepción de cuál es un peso saludable está siendo restablecido. De esta manera, vamos modificando la imagen mental que tenemos de una persona obesa o con sobrepeso hacia un modelo con más peso corporal.

El Dr. Jean-Pierre Després -oriundo de Canadá- es el director científico de la Cátedra Internacional sobre el Riesgo Cardiometabólico y explicó a Nosotros que “nuestra cruzada está dedicada a luchar contra la obesidad visceral abdominal, que va mucho más allá de luchar contra el exceso de peso”.

Planteó que “la tarea de nuestras reuniones y de la prensa es crear la conciencia en el médico para que pueda identificar en aquellos individuos con sobrepeso, con mayor circunferencia de su cintura, cuáles son los que tienen mayores riesgos”.

Por eso, recomendó que “toda la gente debería medir la circunferencia de su cintura para ver cuánto mide porque de eso depende el riesgo cardiometabólico. Es tan importante como saber qué sangre tenemos o cuál es el nivel de presión arterial. Este riesgo está vinculado con todos los factores de riesgo que conocemos históricamente, al que se suma el que implica la obesidad visceral”.

TOMAR CONCIENCIA

La obesidad abdominal surge -precisó- como consecuencia de la localización de grasa en la zona del abdomen, que conlleva un aumento del riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares, según los estudios realizados en los últimos 30 años, ya sea que esa persona tenga un peso normal o que sea obeso. Esa grasa abdominal se comporta de distinta manera que la que se ubica en las caderas u otras zonas del cuerpo y suele ser denominada “el colesterol del siglo XXI”.

Asimismo, el profesional planteó que “hay tanto sobrepeso que se ha transformado en la norma y no en la excepción. Ya son millones los individuos alrededor del mundo que tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 25, quienes podrían estar sufriendo los primeros estadíos de la hipertensión, dislipidemia y diabetes, y podrían beneficiarse más con una temprana intervención”.

E insistió: “Pero obviamente, no todas las personas con sobrepeso tienen riesgo de diabetes ni de enfermedad cardíaca. Por eso, tenemos que empezar a concientizar al médico para que empiece a medir la cintura de sus pacientes. Tenemos muchísima información que proviene de trabajos realizados por nuestro grupo que muestra que entre el grupo de pacientes con sobrepeso, los que tienen una mayor circunferencia de su cintura son los que tienen más riesgo de padecer estas enfermedades”.

Desafortunadamente, estos pacientes no están siendo identificados como en riesgo por sus médicos, remarcó. Ocurre -dijo- que no se trata de pacientes que “luzcan” como una persona con sobrepeso sino que son individuos que representan a la mayoría de cualquier población.

El profesional advirtió que “la ICCR cree que muchos médicos de cuidados primarios están tratando pacientes obesos con un IMC superior a 30 por síntomas relacionados con un incremento de riesgos cardiometabólicos (como por ejemplo pre-diabetes, dislipidemia e hipertensión) pero no los tratan por la causa subyacente, su exceso de adiposidad visceral”.

NOVEDADES

Por último, el Dr. Jean-Pierre Després comentó algunas novedades de la página web de la Cátedra Internacional del Riesgo Cardiometabólico, que funciona desde hace 4 años y es consultada por médicos de 125 países.

“Estamos muy orgullosos de la ICCR porque en Buenos Aires anunciamos una nueva aplicación del portal. Gratuitamente, los médicos pueden bajar las aplicaciones en sus teléfonos Apple (I-Pad) desde él. (Ver recuadro). También pueden bajar información didáctica y educativa del portal, descargar gratuitamente un libro de mi autoría sobre obesidad abdominal y hay una sección especial para la evaluación del riesgo del paciente”, resumió.

Y concluyó: “La meta de la Cátedra es contar con esta plataforma para examinar nuevas ideas, reunir experiencias y conocimientos y compartir datos científicos y clínicos para beneficiar a los proveedores de servicios médicos de todo el mundo y al público en general”.

Multidisciplinaria

La Cátedra Internacional del Riesgo Cardiometabólico (ICCR, por sus siglas en inglés) es una organización mundial abocada a una mirada multidisciplinaria de la obesidad abdominal. En ella trabajan los mejores expertos en cardiología, diabetes, nutrición, lipidología, endocrinología y metabolismo, obesidad, actividad física e investigaciones básicas.

Es una organización independiente, académica y multidisciplinaria afiliada con la Université Laval, y ubicada en el Centre de Recherche de L’Institut Universitaire de Cardiologie et de Pneumologie de Quebec en la ciudad de Quebec. Sus miembros han sido escogidos por sus especializaciones, sus contribuciones científicas excepcionales y su status como líderes globales en sus disciplinas.

¿Por qué bajar de peso?

La ICCR propone -según resumió el Dr. Jean-Pierre Després- un enfoque renovado en lo que realmente constituye un peso saludable y cómo los profesionales de la salud deben apoyar a sus pacientes para lograrlo y mantenerlo.

“No sólo son los pacientes con sobrepeso y obesidad visceral los que fallan en el reconocimiento del rol que esto juega con respecto al riesgo cardiometabólico. Los médicos tampoco pueden hacer la conexión. Sin embargo, una modesta pérdida de peso de solamente 5 o 10% puede producir una pérdida substancial de tejido visceral adiposo y -por lo tanto- hace la diferencia en los niveles de riesgo de estas personas”, aseguró.

En este sentido, comentó que “una modesta y gradual pérdida de peso es reconocida por los expertos como la mejor vía para perder y mantener el peso; sin embargo, la industria de la dieta y los medios alimentan una expectativa irrealista promoviendo ‘dietas extremas’. La falta de información y orientación sobre enfoques realistas y las intervenciones que apoyan la pérdida de peso modesta son consideradas por nuestra organización como un factor que influye en la incapacidad de revertir la epidemia de obesidad”.

Y agregó: “Al estar fuertemente abocada al enfoque multidisciplinario para el tratamiento de factores de riegos cardiometabólicos, la ICCR considera que esto es una fuerte posición para renovar el esfuerzo para superar las barreras multifactoriales, previniendo que los profesionales de la salud cambien el curso de la batalla contra el alto riesgo de la obesidad/sobrepeso”.

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+datos En Internet

www.myhealthywaist.org (“mi cintura sana”) posee información de la ICCR sobre este tema, destinada tanto a expertos internacionales o médicos generalistas como a la comunidad.

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