Un disparo a la cabeza
Murió el motociclista baleado ayer

Tras el balazo, que sería mortal, Montenegro cayó y rodó con su motocicleta junto a su amiga adolescente.
Foto: Archivo/El Litoral
La policía busca a los asesinos entre avezados delincuentes, que no serían ajenos a la víctima.
José Luis Pagés
En el hospital Dr. José María Cullen dejó de existir el joven motociclista que en la madrugada de ayer fue atacado y herido de bala en la cabeza cuando circulaba junto a una amiga adolescente por calle Calcena, frente a las instalaciones de la Escuela Avellaneda.
Julio José Montenegro, -quien tenía 19 años de edad y se domiciliaba en calle Padre Cattena al 4600, barrio Villa del Parque-, fue atacado desde otra motocicleta que se puso a la par.
Hasta el momento se desconoce quiénes y por qué balearon a la víctima, pero se descuenta que son avezados delincuentes los que actuaron con ánimo de venganza antes que con la intención de robar su moto u otras pertenencias.
De hecho, así como abrió fuego y acertó con un disparo mortal, el agresor -posible acompañante de otro motociclista- desapareció de la escena sin demorarse en el acto de apoderarse del otro rodado o de recoger algún objeto de valor.
Descartada en principio la hipótesis de robo seguido de muerte la policía santafesina busca a los asesinos entre quienes -con este crimen-, pudieron tomar venganza por asuntos personales, o acaso lo ocurrido se explique en un ajuste de cuentas por causa de algún negocio que no cerró bien.
Esta claro que los victimarios, quienes quiera que sean, conocían a la víctima y compartían con ella un mismo estilo de andar por por la vida.
Lamentablemente resulta insoslayable hacer mención de los datos que explican la sospecha policial, el joven asesinado fue investigado en reiteradas oportunidades y contaba con antecedentes por gravísimos delitos contra las personas y la propiedad.
Fuentes de la Unidad Regional I dijeron que el crimen consumado ayer en jurisdicción de la Seccional 3a. es investigado por la especializada sección Homicidios, y que otras diligencias sumarias se instruyen por orden y conocimiento de la Justicia competente.




