Catástrofe en Japón
La naturaleza y la mano del hombre en contra de un país
Un grupo de investigación sobre radiactividad y medio ambiente, del Instituto de Física de La Plata-Conicet, elaboró una síntesis en lo referente a los hechos ocurridos en el país asiático con las instalaciones nucleares.
Conicet Bs. As. - Conicet Santa Fe El Litoral
Según información proporcionada por la Agencia Internacional de Energía Atómica -Iaea-, la Tokyo Electric Power Company de Japón -Tepco- y la Nuclear and Industrial Safety Agency-Japón (Nisa), como consecuencia del terremoto y tsunami del 11 del corriente, resultaron afectados cuatro complejos nucleares -14 reactores-. Once de ellos se apagaron en forma automática después de producirse el sismo, y los otros tres se encontraban apagados con anterioridad, por mantenimiento. Los complejos de Onagawa y Tokai están bajo control, sin reporte de incidentes ni datos radiológicos, pero no sucede lo mismo en el Fukushima 2 Daini. Allí, uno de los reactores fue afectado por un incendio -luego controlado-, pero se informó sobre mediciones de dosis de radiactividad por encima de los valores naturales.
En cuanto al complejo Fukushima 1 Daiichi, cuatro de los seis reactores sufrieron algún tipo de defecto en sus instalaciones: explosiones en los bloques 1, 2, 3 y 4, mientras que los reactores 5 y 6 estaban fuera de servicio en el momento del terremoto. Los valores radiactivos registrados dependen de los puntos de medición, si están próximos o no a los edificios de los reactores.
Las tasas de dosis publicadas muestran valores muy superiores a los naturales, con una posterior disminución hasta alcanzar los normales de la región. Todas las medidas tomadas hasta el momento están de acuerdo con los protocolos de seguridad internacionales, pero para considerar y predecir los efectos debe tenerse en cuenta la combinación de otros factores que afectarán a la región: incendios en las destilerías de petróleo, material almacenado que arrasó el tsunami, restos de viviendas y amenazas de epidemias biológicas debido al colapso del sistema de cloacas y agua, entre otros.
Radiactividad: ¿qué es y cómo afecta al ser humano?
Las radiaciones son un tipo de energía presente en la Naturaleza: gran parte del material del suelo es uranio y las estrellas emiten radiación -el Sol-. Pero también se la encuentra en aplicaciones artificiales tales como la energía nuclear médica, la radioterapia que se utiliza para tratar el cáncer, o los mismos rayos X. Esto significa que estamos expuestos a la radiación ambiental. La unidad de medida de la radiación es el Sievert (Sv), y el ser humano puede soportar sin grandes consecuencias hasta 2.4 mSv (milisievert). Si aumenta la dosis se incrementa la probabilidad de contraer cáncer. Una de las formas en que el cuerpo las absorbe es cuando las partículas presentes en las radiaciones atraviesan los tejidos e impactan en el ADN de las células, provocando alteraciones que a largo plazo pueden causar mutaciones y cáncer. Inclusive puede pasar inadvertido y mostrar sus efectos luego de dos generaciones. La radiación también se puede inhalar: el elemento químico entra en el cuerpo y puede metabolizarse y permanecer durante mucho tiempo descargando radiaciones. El plutonio, por ejemplo, se puede fijar en los huesos y los pulmones, llegando a originar diferentes tumores. La Dra. Elena Rivera, del Departamento de Radiobiología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, explica que “la radiación controlada no presenta riesgos; de hecho, a veces es necesario tomar una radiografía y eso no implica peligro”. Sin embargo, según la especialista, en el caso de quienes trabajan bajo niveles de exposición a radiación mayor (radiólogos, en medicina nuclear o realizando diagnósticos por imágenes), “se permiten 20 mSv al año”. Y agregó que “entre 300 y 500 mSv es una dosis letal, aunque hay casos de sobrevivientes con estos niveles a quienes se les realizó un trasplante de médula”. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica, el martes, poco después de la explosión en el reactor 2 de la planta Fukushima Daiichi, se registraron picos de hasta 400 mSv por hora.
Por Isabel Cittadini -Prensa y Comunicación Institucional del Conicet Bs. As.-. Adaptó: Lic. Enrique A. Rabe (ÁCS/Conicet Santa Fe).





