Electricidad “limpia”

San Juan pone a prueba la primera

planta fotovoltaica de Argentina

El mes próximo comenzará a entregar formalmente su producción al Sistema Interconectado Nacional. Generará lo que necesitan 1.500 hogares, e incluye una estación meteorológica que sistematizará registros de la irradiación solar.

De la redacción de El Litoral

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Télam

La primera planta fotovoltaica del país, cuya puesta en marcha demandó 10,5 millones de dólares, comenzará a cargar energía eléctrica al Sistema Interconectado Nacional (SIN) en abril, desde el departamento de Ullum, en la provincia de San Juan.

El desafío de desarrollar energías alternativas limpias, que se impulsa desde el Ministerio de Planificación Federal, fue tomado por el Ente Provincial Sociedad del Estado (Epse) sanjuanino que, en los próximos días, pondrá en servicio el prototipo de planta fotovoltaica.

Esta iniciativa forma parte del Programa de Energías Renovables (Genren) que lleva adelante el Ministerio de Planificación Federal para incrementar la potencia de la red de distribución de electricidad a partir de fuentes de energías renovables.

Los destinatarios son emprendimientos privados, para los que el gobierno nacional asume sólo el compromiso de comprar toda la energía que generen por un período de 15 años, permitiendo así la recuperación de la inversión y una rentabilidad razonable.

La planta está emplazada en una granja de seis hectáreas en la que los paneles ocupan una superficie de 5,5 hectáreas, y trabajan en ella seis personas, entre operadores de la sala de control -pues la misma es operada por sistema computarizado- y vigiladores.

Tecnología de Silicio

“Se trata de una planta con capacidad para generar 1,2 MWp (megavatios pico), que está ubicada a 17 kilómetros de la ciudad de San Juan, en el Departamento de Ullum, y a 5 kilómetros del embalse Quebrada del Ullum”, precisó en diálogo el titular del Epse, Francisco Alcoba.

“Es una planta tipo en la que se emplearon todas las variantes de la tecnología de silicio, con paneles cristalinos, monocristalinos policristalinos, amorfo y/o capa delgada”, explicó.

Esos paneles se montan sobre estructuras fijas en dos posiciones: verano ó invierno, que a su vez se suben a paneles denominados “seguidores solares” de 1 y 2 ejes con rotación de 360 grados y un movimiento azimutal de 0 a 90 grados, complementado con una estación meteorológica de última generación, agregó.

La proyección azimutal o proyección cenital, es la que se consigue proyectando una porción de la Tierra sobre un disco plano tangente al globo en un punto seleccionado, obteniéndose la visión que se lograría ya sea desde el centro de la Tierra o desde un punto del espacio exterior.

“La Estación Meteorológica servirá -explicó el funcionario- para tomar información de todo lo que es irradiación solar, vientos, densidad, etc. y contar así con información sistematizada de la energía solar”.

La idea es hacer allí mediciones del rendimiento y eficiencia de la energía eléctrica que se genera a partir de esta tecnología.

Atucha

El desastre de Fukushima levantó la guardia de vecinos de Lima, donde se construye la segunda planta nuclear junto al río Paraná, en el norte bonaerense. Los habitantes de la zona realizan prácticas de emergencia, pero reconocen que el “simulacro” está exento del pánico que podrían sentir ante un accidente. Piden más rutas de escape, medidas de seguridad y centros de atención médica, porque el más cerca lo tienen en Zárate, a 27 kilómetros.

/// LA CLAVE

San Juan pone a prueba la primera  planta fotovoltaica de Argentina

Los alemanes trajeron su experiencia al país. Tienen en Waldpolenz el mayor parque solar del mundo.

Foto: EFE

Inversión de capitales alemanes

La inversión para el desarrollo y puesta en marcha de esta planta que hoy está en proceso de prueba y ajuste asciende a 10,5 millones de dólares, a cargo de capitales privados alemanes.

La planta generará 4 GWh/año, lo que alcanza para abastecer de energía a entre 1.000 y 1.500 hogares. Su tecnología permite compatibilizar paneles de origen español, con otros provenientes de China.

Pero Alcoba señala que “en San Juan vamos por más, pues pretendemos lograr el desarrollo de la fabricación de paneles aquí en la provincia aprovechando que tenemos muy buen cuarzo y una industria electro intensiva importante”.

Señaló que también la provincia tiene la ventaja de contar con “silicio grado metalúrgico, que con una purificación mayor permite obtener la materia prima para generar esta energía: el silicio grado solar”.

Alcoba indicó que ‘a partir de allí se producen las celdas y posteriormente los paneles. “Este es un proyecto ambicioso que se denomina Solar San Juan”.

Eólica

La generación térmica -usinas a gas o combustibles líquidos- aportó en febrero 63,9 % de la electricidad consumida en el país. Las hidroeléctricas generaron 30,4 % (más de la mitad lo aporta Yacyretá) y la nuclear 5,6 %. La Fundación para el Desarrollo Eléctrico destacó que el aporte “eólico” fue menos del 0,1 %; es la primera vez que el sistema pone en su estadística una energía “limpia”. La planta de San Juan no es significativa, pero avanza en una alternativa que busca mayor escala.

/// EL DATO