Lo sabíamos, pero nadie nos escuchó
Ing. Civil Marcelo G. Berrón
D.N.I. Nº 21 048 861 I.C.P.I.C. Nº 1 -0702 6.
Señores directores: Es de mi interés contestar en artículo publicado por el Diario El Litoral, del domingo 13 de febrero del corriente, titulado: La Foto / “Preocupación del Gobierno. Vandalismo en la defensas”. En la que el Sr. ministro de Aguas y Servicios Públicos de la Provincia, Ing. Antonio Ciancio, expresa su preocupación por los daños constantes que sufren las defensas en el Gran Santa Fe. Instó a los ciudadanos a que denuncien los hechos y aseguró que se realiza un enorme esfuerzo económico para el mantenimiento del anillo defensivo.
En dicha nota se ve con claridad una foto de la protección del talud de defensa de la Av. Costanera, donde faltan gran cantidad de bloques hexagonales y otros están sueltos.
En oportunidad de tener que estudiar en el año 2001, el pliego de la obra Reconstrucción de Av. Costanera, tramo El faro- calle Javier de la Rosa, me di cuenta que esos bloques hexagonales de hormigón premoldeado con aberturas triangulares (llamados técnicamente “Seabees”), estaban simplemente apoyados sobre un filtro de piedra, y que literalmente sacando uno de ellos con la mano hacia arriba (pesan 18 Kg c/u), los restantes quedaban sueltos y más fáciles de sustraer aún. En otras palabras, este tipo de solución de protección, no era para la cultura de nuestro país.
Efectivamente, estos bloques Seabees fueron diseñados y desarrollados por el “Water Research Laboratory” de Australia (Laboratorio de Investigación del Agua), y por los cuales los santafesinos tuvimos que pagar un Royalty (Derechos de autor) de U$S 3,50 + i.v.a. / m2, que en los 21.500 m2 de talud protegido en toda la obra, hace una suma no menos importante de U$S 75 250 + i.v.a., sólo por dicho concepto.
En esa oportunidad, trabajando para la empresa VFM S.A., presentamos una segunda alternativa a la oferta original, en donde proponíamos la protección del talud con un bloque de hormigón premoldeado de 12 cm de espesor, con forma de “doble T”, de desarrollo nacional (por lo cual no había que pagar mi un peso de Royalty), pero fundamentalmente estos bloques estaban inter-trabados en las 3 direcciones (x,y,z), con lo cual, una vez colocados eran imposible de retirarlos en forma manual.
Además, dichos bloques garantizaban perfectamente la estabilidad de la estructura al ataque de las olas de la laguna Setúbal, evitando el fenómeno de erosión superficial como es la formación de cárcavas.
Por todo lo expresado: Lo sabíamos, pero nadie nos escuchó.




