BAJO LA LUPA

POZO (4): lo dejaron solo en el primero y no pudo hacer nada. Pero en el segundo salió innecesariamente —apurado y mal— lejos de los caños, cuando Quiroga venía cerrando la línea del balón y tenía ganada la posición. Error fatal.

CAIRE (3): ni por asomo el jugador que se vio en la cancha de San Lorenzo el domingo pasado. Con dudas a la hora de jugar y superado a la hora de marcar. Encima, estando amonestado, tiró dos patadas en la misma jugada y vio la roja.

MENDOZA (4): esta vez su lentitud no pudo ser disimulada con oficio y dio ventajas a la hora de comparar velocidades con los puntas de Olimpo.

RALDES (4): le dolió el partido al boliviano. Fue partícipe de una defensa que nunca achicó y que esperó cerca de Pozo como si fuera ganando.

QUIROGA (3): el zurdo era —y quizás siga siendo— el mejor de la última camada de refuerzos. Pero ayer descarriló: descuidó la espalda en el primero y dejó corta la pelota en el segundo, en una jugada donde siempre hay que reventarla sin esperar ningún grito de nadie.

MORENO (4): ante la ausencia de “Bichi” fue el capitán de un equipo vacío y sin reacción. Fue volante en una zona del campo donde siempre ganó Olimpo en todo.

PREDIGER (6): el único de todos los jugadores de campo que se fue aplaudido por la gente de Colón en medio de la bronca. Puso todo como siempre, quitó y empujó. Otra vez casi decora una gran jugada personal con gol, pero el zurdazo cruzado se fue afuera.

BELLONE (4): superado por el oficio y la movilidad de los jugadores de Olimpo. Nunca encontró el partido el reemplazante de Ledesma.

LUCAS ACOSTA (4): desaparecido por completo. No entró nunca en juego y tampoco ajustó la mira: una se le fue arriba y otra obligó al Tombo-volador en una atajada espectacular.

DAMIÁN DÍAZ (5): el mejor de todos los que tenían el peso de atacar pero muy solo. Se equivoca mucho, sí; pero la pide siempre.

LESMAN (4): poco asistido y bien marcado por los centrales de Olimpo. No pesó y se quedó en los vestuarios en el entretiempo.

LARRIVEY (3): es increíble lo mal que está siendo que vino de Europa. De un mal pase suyo a Bellone nació el segundo gol.

CANO (3): entró y al minuto estaba amonestado. Quiso patear al arco de cualquier lado: en una voló Tombo, en otra voló el césped. No es más que los chicos de las inferiores.