TC 2000 en Santa Fe

El “Monito” funcionó como un reloj

Mariano Altuna, con el Honda New Civic, venció de punta a punta en el callejero santafesino en la carrera nocturna, disputada ante una multitud de público. Hoy, a las 13.15, se largaba la segunda competencia.

Daniel Monticelli

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Ayer había tenido problemas con la suspensión del Honda New Civic, mientras que el equipo Petrobras Honda trajo dos autos nuevos al callejero de Santa Fe, pero uno fue para Leonel Pernía y el otro para Néstor Girolami, por lo que Mariano Altuna corre con la unidad que venía utilizando desde el año pasado. Y con ese auto, ayudado por una fallida largada (error del largador) que provocó que Mariano Werner se quedase parado en la partida, el piloto de Lobería logró su primer triunfo en un circuito urbano y el cuarto en su historial dentro del TC 2000, después de 67 competencias disputadas.

En realidad, el callejero de nuestra capital nunca le había caído bien al piloto bonaerense. En 2007, abandonaba cuando se corría en el Parque Sur y el año pasado, en este escenario de las avenidas Alem y 27 de Febrero, apenas lograba un octavo y cuarto lugar en la nocturna y la diurna, respectivamente.

Pero anoche se desquitó, porque se aguantó todo lo que le tiró por algunos momentos Matías Rossi, quien en su segunda carrera dentro del Toyota Team Argentina obtuvo un festejado segundo lugar con el rojo Corolla. Mientras que tercero arribó quien ya se ha convertido en un especialista en la noche, Emiliano Spataro, con el Fiat Línea. Para completar el quinteto de cinco marcas diferentes, cuarto finalizó un Christian Ledesma que descolló con el Chevrolet Vectra, mientras que detrás arribó el mejor Ford, el del santafesino Fabián Yannantuoni, con el Focus.

Leonel Pernía, el primer ganador de una carrera nocturna en nuestra capital (fue en 2009), llegó sexto. Más atrás concluyeron: Juan Manuel Silva, el último ganador de Gral. Roca lo hizo con el Focus oficial; Néstor Girolami (Honda); Guillermo Ortelli, que colocó al Renault Fluence en el noveno puesto, y el mendocino Bernardo Llaver con el otro Corolla de Toyota, completando las diez primeras posiciones.

El campeonato, cuando restaba la competencia de hoy, era encabezado por el “Pato” Silva con 38 puntos; 2º Mariano Altuna, con 31; 3º Matias Rossi, con 30; 4º Fabián Yannantuoni, con 29; 5º Matías Muñoz Marchesi, con 28 unidades.

Aprestos

Ya habían quedado atrás los accidentados entrenamientos vespertinos, donde Agustín Canapino destruía el Chevrolet Vectra y terminaba internado después de algunos golpes. En la prueba clasificatoria acontecía lo propio con “Pechito” López, que dejaba muy maltrecho al Fiat Línea (ver aparte) por golpazo contra los muretes. También se complicaban a puro choque Franco Coscia, Álvarez e Ignacio Char, entre otros.

Mientras que aparecía en toda su dimensión el manejo y el gran Toyota Corolla muy bien puesto a punto por el TTA para que luego Mariano Werner se quedase con su tercera pole entre sus antecedentes deportivos dentro del TC 2000, escoltado por Altuna, Rossi y Spataro.

En tanto, una multitud que colmaba las 17 tribunas instaladas alrededor del trazado se deleitaba con las vueltas que daba el gran Juan María Traverso, a bordo de la cupé Fuego con la que ganó en el trazado del Parque Sur en 1987.

Después llegó la entonación del Himno Nacional y mientras los pilotos desandaban los 3.020 metros del circuito en la vuelta previa, fuegos artificiales surcaban el cielo santafesino, dándole brillo y color a una verdadera fiesta deportiva mecánica.

La carrera

Desde el vamos, el Peugeot 307 de Juan Cruz Álvarez tenía problemas en la caja de velocidades y ni siquiera podía salir de boxes.

Una vez conformada la grilla, a las 21.10 se puso en marcha la carrera y Mariano Werner, largando primero, se quedó parado (el largador cambió el procedimiento de la misma y no mostró el cartel de 5 antes de pasar de semáforo rojo a verde). Lo esquivaron como pudieron tanto Mariano Altuna, que se tomó el buque y se fue adelante, como el coequiper del poleman, Matías Rossi, que casi se lo choca. Y se formó el trencito: Altuna, Rossi, Spataro, Pernía, Yannantuoni, Silva, Girolami y se venían como tren sin frenos Christian Ledesma y Gabriel Ponce de León.

A todo esto, al Honda de Altuna se le hacía cada vez más grande el auto rojo de Rossi. Es que el “Granadero” lo atacaba con bloqueada incluida.

Se daban dos récords de vueltas consecutivos, uno lo marcaba el Línea de Spataro y el otro Mariano Werner, que ya estaba 14º.

Al Civic de Javier Manta, el Honda de Nazareno López lo ayudaba a pegarse contra los muros. A todo esto, la diferencia entre Altuna y Rossi era de apenas 20/100. En el giro 6, abandonaba el santafesino Facundo Ardusso, por una goma rota en el Peugeot 307 y Rossi lo apuraba al líder de la carrera.

Ledesma y el resto

El marplatense Christian Ledesma parecía “un cirujano” con el Chevrolet Vectra. Con una exacta precisión lo superaba al “Bebu” Girolami y Norberto Fontana le pegaba a los muretes frente a boxes con el flanco izquierdo del Focus, por lo cual vueltas después debía desertar. El giro 10 era lapidario para Werner, que también dejaba la competencia.

En una de las maniobras más sobresalientes de la carrera, Ledesma obtenía la cuarta ubicación al pasarlo milimétricamente al Ford de Yannantuoni.

El Mégane II de Sebastián Martínez era otro de los que colisionaba con los muros, el auto quedaba mal ubicado y aparecían primero las banderas amarillas y después el primer y único Auto de Seguridad de la carrera.

En tanto, Ledesma lo pasaba a Spataro bajo ese régimen (no se puede hacerlo por reglamento), y después de averiguaciones por parte de los responsables de los equipos, llegaba la seña a Ledesma para que el Línea de Spataro recuperara el tercer lugar para que a él no lo penalizaran.

El vía libre no hizo más que demostrar por qué Mariano Altuna se llevó su primer triunfo nocturno en el callejero. El New Civic del “Monito” partió como un relojito rumbo a la bandera a cuadros. Matías Rossi y Emiliano Spataro, completaban el podio santafesino.

El “Monito” funcionó como un reloj

Fantástico. A veces no hace falta ganar para sobresalir. Lo hecho por Christian Ledesma con el Chevrolet Vectra fue espectacular. Foto: Pablo Aguirre

El “Monito” funcionó como un reloj

Podio. Rossi (segundo), Mariano Altuna (ganador) y Emiliano Spataro (tercero) festejan en lo más alto del escenario santafesino. Foto: Pablo Aguirre

El “Monito” funcionó como un reloj

Festeja. Después de un triunfo impecable, Mariano Altuna recibe el saludo de los integrantes de su equipo. Atrás, el intendente Mario Barletta comparte la alegría de los de Honda.Foto: Pablo Aguirre

El “Monito” funcionó como un reloj

Banderazo. Ya cae la cuadriculada sobre el New Civic de Altuna, el Corolla de Matías Rossi, el Línea de Spataro y el resto. Foto: Pablo Aguirre

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El “Monito” funcionó como un reloj

Out. El Fiat Línea de José María López es llevado a boxes, después del fuerte golpe que se dio contra los muretes en la clasificación. El vehículo quedó destruido, sobre todo en el flanco izquierdo. Foto: Mauricio Garín.

“Preguntale al largador qué pasó...”

Con los ojos llenos de lágrimas por lo vivido momentos antes (obtener la pole y no poder aprovecharla por un error ajeno), el paranaense Mariano Werner no quería pronunciar palabra con la prensa. Pero cuando vio a este enviado de El Litoral, sólo atinó a decir: “Preguntale al largador qué pasó”. Es que Rubén Anselmo, más conocido en el ambiente como “Pipa”, no siguió la acostumbrada modalidad de largada: cartel de 5, semáforo en rojo y después el mismo pasa a verde.

Incluso, el compañero de equipo del entrerriano, Matías Rossi, en la conferencia posterior, dijo que al cartel no lo vio. “Es que no lo mostró”, aseguraron muchos testigos confiables. Eso le arruinó la gran chance a Werner de ser un gran protagonista en la noche santafesina. Al cierre de este envío, los comisarios deportivos Carlos Zanotti y Diego Mesa no se habían pronunciado al respecto.

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Lugares ganados

Si lo de Christian Ledesma fue de alto nivel (largó 9º y llegó 4), lo de Gabriel Ponce de León resultó también espectacular. El ahora piloto de Fiat arrancó desde el lugar 30 y arribó en un notable 13º puesto final.

Dos fuertes accidentes

Cuando promediaba la tarde y se efectuaba el tercer ensayo del TC 2000, en la “curva de la cervecería” se le fue el Vectra a Canapino y el joven campeón del Turismo Carretera se golpeó muy fuerte. A punto tal que, después de ser examinado, fue derivado al Sanatorio Garay por politraumatismos. El equipo de rescate, encabezado por el Dr. Peralta, diagnosticó que “Canapa” quedase internado hasta hoy, pero horas después el piloto decidió firmar el alta voluntaria e irse rumbo al hotel.

El choque de “Pechito” López contra los muros fue prácticamente en el mismo sector, con la diferencia de que primero le pegó con la parte derecha del Línea y después con la izquierda. El impacto fue de tal magnitud que desplazó el murete del lugar. El Fiat quedó muy deteriorado, motivo por el cual el cordobés se quedó sin correr todo el fin de semana.