La performance del juvenil Manuel Luque
La performance del juvenil Manuel Luque
El futuro de nuestra ciudad
El novel piloto santafesino, de tan sólo 16 años, realizó anoche una gran clasificación y hoy largaba con 9 autos detrás. Rossi se pegó pero su equipo trabajaba arduamente para ponerlo en pista.
Acumula kilómetros. El adolescente santafesino mostró gran madurez, a la hora de girar en una pista extremadamente complicada como el callejero. Foto: Pablo Aguirre.
Alejandro Galetto
Su cuerpo minúsculo y su rostro de pibe lo hacen pasar totalmente inadvertido entre todos los pilotos. Para colmo, tiene una personalidad de claro perfil bajo. Sin embargo, Manuel Luque, el santafesino de 16 años que debutó este año en la Fórmula Renault 2.0, ya demostró que sabe bien qué hacer arriba de un bólido de competición.
Luego de un viernes de pura especulación (para conocer el circuito y ver de qué manera se comportaba el monoposto), el sábado arriesgó un poco más y alcanzó la posición número 19, lo que marcó una largada con nueve vehículos detrás.
Diferente fue la suerte que corrió Gastón Rossi, quien otra vez rompió la suspensión trasera izquierda, a la altura de la rueda de ese costado. Según versiones, salió con gomas frías y pegó en la chicana del cambio de manos y terminó con el coche muy averiado.
Sumar vueltas
A pesar del buen rendimiento desarrollado por Luque, tras la carrera nocturna de TC 2000, seguía diciendo que “estamos acostumbrándonos al circuito. En la clasificación pude agarrarle un poco más la mano tanto al auto como al trazado; logré redondear una vuelta más o menos buena y nos metimos en el puesto 19”.
Luego, contó que enfrentó algunos inconvenientes, pero que no llegaron a ser demasiado graves. “Hice un trompo en el que zafé con lo justo de pegarle al paredón. Después hice otro en la curva de la cervecería, y ahí rompí un poco la trompa, pero nada más. Es muy complicado este circuito, te pegás de nada”, opinó.
Con la frescura propia de los 16 años, admitió que “el objetivo principal que tengo es dar la mayor cantidad de vueltas, sumar experiencia y poder completar la carrera”, que se corría hoy domingo tras el cierre de nuestra edición.
Por último, se refirió al acompañamiento permanente que tiene en el circuito. “La familia está muy pendiente de todo lo que hago, al igual que los amigos, que vinieron a hacerme el aguante desde las tribunas. Andan dando vueltas y me dan todo el apoyo”, concluyó el chiquitín.
Una buena faena de De Pauli
El santafesino Federico De Pauli, piloto de la Fiat Línea Competizione, tuvo una gran actuación en la clasificación sabatina y contó sus sensaciones a El Litoral.
“En los ensayos había quedado sexto y en la prueba de clasificación terminé quinto, así que estoy muy contento. Venía un poco preocupado porque faltando tres vueltas la computadora me mostraba por el puesto 20; pero calculo que tiene que haber habido algún problema de registro porque después seguí parejo y quedé a un segundo y algo, en la quinta ubicación”.
De Pauli comentó algunas cosas inherentes al trazado. “Está más rápido que el año pasado. Por ejemplo, en la curva de la cervecería, cuando salís del rulo, del lado derecho está más suave la punta que antes era más salida, por lo cual ahora podés salir ‘tirando’ antes. Además, la chicana está mucho más veloz; el año pasado la hacíamos en segunda a 5.500 vueltas y ahora la estamos haciendo en tercera a 5.500, es decir mucho más rápido”.
Luego admitió un importante respeto por algunos sectores de este circuito complicado. “La curva 2 es terrible, porque sabés que si le errás, no seguís. Lo máximo que pude hacer, en la última vuelta de la clasificación, fue 5.300 revoluciones, y sé que el récord está en 5.700, pero yo no puedo”, concluyó con pura sinceridad.