Una historia de maltrato animal que se trasladó a las personas

Latigazos contra una yegua y un contador

Un profesional de Economía salió en defensa de un equino que estaba siendo apaleado en plena calle. Recibió golpes y latigazos. La policía detuvo al agresor y secuestró el animal.

Latigazos contra una yegua y un contador
 

Danilo Chiapello

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Sábado a la noche.

Muchas personas se encuentran disfrutando en un tradicional comercio gastronómico ubicado en la intersección de Urquiza y bulevar.

De pronto aparece en la escena un carro, el que es tirado por un equino (una yegua de 8 años). Su paso es cada vez más lento.

El carro venía por bulevar y al doblar por Urquiza el animal se “plantó”. No caminó más. Del carro desciende un sujeto, de unos 50 años. Sin contemplación comienza a pegarle a la yegua con un palo. No conforme, agarra un rebenque y prosigue con el castigo.

Tamaño “espectáculo” sobresalta a muchos de las personas que se encontraban en los bares.

Marcelo Prato (44), contador público nacional, es uno de los que no aguantó más y fue al encuentro del desaprensivo carrero. No fue solo, lo acompañaba su esposa, la abogada Paola Yobe (40).

Ambos le preguntaron al sujeto el motivo de tanto castigo.

La respuesta fue más brutal de lo esperado. El carrero lanzó una serie de latigazos contra Prato, en simultáneo con varios insultos.

Cometida la demencial acción su autor se alejó del lugar.

Pese a quedar perplejos por lo ocurrido, el matrimonio volvió al bar y retomó la cena. Pero a su término volvieron a encontrar al carrero parado frente a otro comedor, esta vez, en la zona de Urquiza y Santiago del Estero.

En este segundo encontronazo volvieron los incidentes. Lo que siguió fue el lógico llamado a la policía. En cuestión de minutos, varios móviles del Comando llegaron al lugar, junto a un patrullero de la seccional 4ta. que intervino por jurisdicción.

Como primera medida los uniformados desengacharon del carro al equino y llamaron al veterinario de la repartición. El profesional constató que la yegua tenía severas lesiones en piel producto del castigo. Además también padece un grave cuadro de artrosis en sus patas posteriores, las que son originadas por la mala alimentación y la falta de descanso.

Tras evaluar la situación, los uniformados procedieron a llevar detenido al conductor del carro y al secuestro del animal.

Del imputado se supo que es un tal José Sosa, de 53 años, domiciliado en Villa Oculta. Al nombrado se le iniciaron cargos contemplados en la Ley Sarmiento (de Maltrato Animal.)

Por su parte, la yegua fue entrega en depósito a la Brigada Equina, y actualmente se encuentra en un predio en recuperación.

En tribunales, este asunto es evaluado en el Juzgado Correccional de la 4ta. Nominación.

Lamentable

“No nos pudimos mantener a un costado o mirar para otro lado cuando se estaba consumando un hecho tan extremo de crueldad contra un animal”, dijo hoy Marcelo Prato en diálogo con este diario.

“Yo sé que episodios de estas características ocurren todos los días, por lo que más me preocupa es que las autoridades no hace nada para evitarlo.

El médico veterinario nos comentó que esa yegua tiene unos 8 años. Pero su cuerpo tiene dolencias de un animal viejo. Tiene problemas en la vista, además de una grave afección ósea en sus patas traseras.

Eso se produce por la mala alimentación, el maltrato y la falta de descanso.

Sabemos que ahora a esos caballos se los alquilan a los carros. Entonces un mismo animal se lo van pasando entre los carreros y el equino jamás descansa. Lo hacen circular con peso hasta que el animal cae prácticamente muerto.

Es una vergüenza que ocurra esto en pleno siglo XXI. Con autoridades que se jactan de ser modernas y estar con el progreso. ¿De qué progreso están hablando?”, sentenció.

La maltrecha yegua se encuentra en un predio de recuperación. Su destino final será un campo donde la espera la ternura y los cuidados de toda una familia. Foto: Luis Cetraro

La ley y la trampa

Brigada Equina se sostiene únicamente con el aporte de personas que aman los animales. Lo grave es que la Municipalidad jamás se hizo cargo ni de alimentos ni de medicamentos. Eso sí... nos llaman cuando algún caballo cae semimuerto”. La frase pertenece a Corina Giordanino, presidenta de la entidad.

“Me llama la atención que ahora haya carritos con patente de Medio Ambiente, manejados por personas que cobran un sueldo y sin embargo los caballos siguen en pésimo estado. También sabemos que a la ciudad llegan camiones jaulas repletos de caballos que son comercializados a los dueños de los carros de manera ilegal. Se los venden, se los alquilan, en fin...

Acá lo que se debe hacer es hacer cumplir la Ley Sarmiento. El maltrato y la crueldad contra los animales está penado.

Además hay una ordenanza municipal (Nº 10.203) que no se está respetando. Refiere a los horarios que estos carritos deben entrar al centro. No se cumple desde el año pasado. Circulan a cualquier hora, muchas veces al mando de menores, y ya han protagonizado accidentes”, culminó.