Comunicado del juez Villafuerte Ruzo
Comunicado del juez Villafuerte Ruzo
Martínez, el “testigo clave” fue procesado por falso testimonio
El juez federal de San Nicolás señaló en un comunicado que Víctor Martínez fue procesado no por cuestiones religiosas sino por falso testimonio y por pretender cobrar una indemnización como víctima del terrorismo de Estado.

Entre Víctor Martínez (foto) y el juez federal Villafuerte Ruzo existe un largo entredicho.
Foto: archivo El Litoral
DyN
El juez federal de San Nicolás Carlos Villafuerte Ruzo aclaró que Víctor Oscar Martínez, quien dijo haber sido secuestrado recientemente por su supuesta vinculación a un delito de lesa humanidad, fue procesado por falso testimonio e imputado por estafa años atrás, al intentar cobrar la indemnización a víctimas del terrorismo de Estado.
Asimismo, indicó en un comunicado que Martínez no había sido investigado por su juzgado por sus “creencias religiosas” como lo informó a la prensa días atrás su abogada defensora, Gabriela Scopel, sobre quien recordó que fue “sancionada con multa por inconductas procesales en ese expediente”.
El magistrado señaló en su escrito que el procesamiento contra Martínez fue confirmado en febrero por la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario al señalar que incurrió en falso testimonio e intento de estafa cuando intentó “ponerse falsamente en el papel de víctima del terrorismo de Estado”.
De ese modo, acotó, buscaba “poder cobrar la indemnización que otorga el Estado nacional por intermedio de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a tales personas”.
Falso testimonio
Villafuerte Ruzo también sostuvo en el comunicado que envió ayer a DyN que no estaban “dentro del objeto procesal de la causa las distintas creencias religiosas de Martínez, tal como erróneamente lo ha informado su abogada defensora Gabriela Scopel”.
El juzgado dispuso emitir un comunicado el sábado tras la difusión de la desaparición de Martínez y la publicación de noticias sobre su aparente “carácter de testigo clave” en una causa de presunta violación a los derechos humanos durante la dictadura militar y ‘la existencia de una presunta persecución religiosa seguida en su contra por parte de empleados, funcionarios y el titular de este asiento judicial”.
Ante ello, el juzgado informó sobre “datos objetivos” del contexto jurídico de las causas en trámite en las que se encuentra involucrado Martínez.
En ese sentido, indicó que estaba “procesado en la causa 29.026 exclusivamente por el delito de falso testimonio agravado e imputado por el delito de estafa contra la administración pública, en grado de tentativa, bajo la sospecha de falsear su testimonio brindado en otra investigación que se sigue por la muerte del obispo de San Nicolás, Carlos Horacio Ponce de León”.
Distintas versiones
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron a DyN que si bien Martínez viajaba en el automóvil con Ponce de León cuando se produjo la muerte del prelado, en su primera declaración de 1977 dijo que no había visto nada porque dormía y en 1984 ante la Conadep, declaró que había sido secuestrado, al parecer por presenciar el crimen del religioso, desde la sede de Prefectura de San Nicolás donde cumplía el servicio militar.
Pese a todo ello, en 2006 afirmó que Ponce de León habría sido asesinado en plena ruta, luego de un impacto frontal con otro vehículo y mediante un culatazo de FAL que le destrozó el pecho, lo cual, sostuvo fue ordenado por el entonces jefe del Batallón de San Nicolás, Manuel Fernando Saint Amant, quien está procesado en causas por violaciones a los derechos humanos y espera ir a juicio oral.
En esa última declaración, Martínez dijo haber sido “secuestrado y sacado por un camión del Ejército desde la clínica en la que se encontraba internado, para ser llevado a un lugar en el que fue drogado y torturado hasta septiembre de 1977”. Sin embargo, los informantes consultados por DyN dijeron que pese a esas versiones en agosto de 2007 Martínez firmó los recibos en los que recibió bienes que le dejó Ponce de León en su testamento.
El comunicado oficial del juez remarcó que la autopsia al cadáver del obispo “por unanimidad de los peritos intervinientes, incluidos los de parte, del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema y del Equipo Argentino de Antropología Forense, se descartó la fractura de los huesos del tórax anunciada en forma testimonial por Martínez, lo cual puso en evidencia aún más la mendacidad de los dichos del nombrado”.
En 2009, “sobre la base de numerosas pruebas testimoniales, documentales y periciales llevadas a cabo, Víctor Oscar Martínez fue procesado sin prisión preventiva” por falso testimonio, lo cual fue “confirmado por la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario en fallo unánime” el 8 de febrero de 2011. Las fuentes consultadas por esta agencia señalaron que la aparente confusión en la alusión a persecución religiosa surgió porque la denuncia por falso testimonio la presentó un abogado que investigaba la actuación de Martínez en un curso de yoga.