Dos estrenos en las carteleras
El dios que cayó a la Tierra
Cinemark estrena “Thor”, la revisión del héroe marveliano. Cine América propone “Ajami”, una visión diferente sobre el conflicto palestino-israelí.
Chris Hemsworth da el físico que requería el dios nórdico, castigado por su padre Odín.Foto: Gentileza Marvel Studios
De la redacción de El Litoral
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Había mucha expectación por comprobar cómo Keneth Branagh, un experto en Shakespeare, dirigía un superhéroe de Marvel Comics.
Branagh convierte “Thor” en una tragedia shakesperiana en la que cuenta cómo Odín destierra a su primogénito (Thor) a la tierra, para que aprenda humildad con los humanos; y centra su interés en las peleas fraternales entre Thor y Loki.No ha sido muy difícil porque cuando lo crearon, en 1962, Stan Lee y Jack Kirby ya dotaron al personaje de una grandilocuencia de la que carecían sus otros héroes, ya que Lee se basó en los auténticos mitos nórdicos. De hecho, su rasgo más característico era su rebuscada forma de hablar.
Y, aunque sea una historia cerrada en sí misma también se convierte en un nuevo capítulo del camino hacia la película de “Los Vengadores” (2012), que se completará con el estreno de “Capitán América”, dirigida por Joe Johnston, el próximo 5 de agosto.
Un proyecto que tiene como denominador común el personaje de Nick Fury, interpretado por Samuel L. Jackson, y al que sólo se lo podrá ver luego de los créditos al finalizar la película.
Se destaca el reparto, con Chris Hemsworth, que da el físico que requería el dios nórdico; muy bien secundado por una eficaz Natalie Portman en el papel de Jane Foster (una aguerrida científica).
Según se anticipa, Anthony Hopkins también está perfecto como Odín, el padre de todos. Pero el que más destaca es Tom Hiddleston, en el papel más complicado de la película, el de Loki, el pérfido hermanastro de Thor, que se lleva las mejores escenas.
También están perfectos en su papel los amigos de Jane, Stellan Skarsgard como el profesor Andrews y Kat Dennings, como su ayudante, que tiene el rol más cómico de la película.
Los aficionados agradecerán la inclusión de los Tres Guerreros y de Lady Sif, el otro amor de Thor, que aquí quedan un poco desdibujados. En cuanto a los villanos, además de Loki, se destaca la poderosa aparición de el Destructor, el robot creado por Odín y animado por su propia fuerza vital (aunque eso no se explique en la película) y los gigantes de hielo, realmente espectaculares.Por supuesto, Stan Lee hace una de sus divertidas apariciones, al igual que J. Michael Straczynski, autor del argumento en que se basa la película y guionista de algunas de las etapas más aplaudidas de los cómics de Spiderman y Thor.
Los uniformes de los superhéroes siempre han sido lo más complicado de llevar a la gran pantalla, de ahí el cuero negro de X-Men, y aquí consiguen excelentes resultados basándose en los diseños originales del creador del personaje, Jack Kirby, y del autor de una de las mejores etapas de los cómics, Walter Simonson. Ambos aparecen en los créditos, en el apartado de agradecimientos, junto al inefable Stan Lee.
En cuanto a Asgard, también se basan en los diseños de Kirby y de Simonson, consiguiendo la espectacularidad que requería la morada de los dioses y el puente del Arco Iris, que une los nueve mundos.
Convivencia difícil
Cine Club Santa Fe presenta esta semana el preestreno de “Ajami”, una película de Scandar Copti y Yaron Shani. El filme refleja la vida del barrio de Jaffa, Ajami, lugar donde confluye un crisol de culturas y de conflictivas opiniones entre los judíos, musulmanes y cristianos.
Allí, la trágica fragilidad de la existencia humana se experimenta en la cerrada comunidad de Ajami, donde los enemigos seculares tienen que vivir como vecinos. No hay lugar que exprese mejor el choque dramático de diferentes mundos.
Adelante y atrás en el tiempo, y a través de los ojos de varios personajes, somos testigos de lo imposible que la situación actual es: vemos a Nasri, un niño de 13 años de edad, que escribe un diario y en él representa a la dura realidad cotidiana que lo rodea.
Los codirectores, Scandar Copti y Yaron Shani reflejan las dos perspectivas del conflicto árabe-israelí. A pesar de sus antecedentes sociopolíticos diferentes, tanto Scandar y Yaron comparten la misma pasión por el cine y la humanidad. Se sumergieron en la realidad de violencia, así como también penetraron en el mundo interior de las personas que viven en el mayor barrio árabe de Jaffa.
La cinta conquistó los siguientes premios: Nominada al Oscar Mejor película extranjera, 2010 (por Israel); Festival Cannes: Premio Cámara de Oro; Mostra de Venecia: Premio Mejor Película y Mejor Director; Academia de Cine Israelí: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Montaje, Mejor Música; Festival de Jerusalén: Mejor Película; Festival de Cine de Londres: Premio Sutherland; Festival de Cine de Tesalónica: Premio Alexander de Oro, Mejor Película y Guión; Festival internacional de Cine de Boulder: Mejor Película.