Se realizó un taller sobre la problemática
Desde 2008, en Santa Fe salieron de circulación unas cinco mil armas
El Concejo Municipal fue escenario de una serie de charlas en las que participaron familiares de víctimas, estudiantes secundarios y funcionarios. Santa Fe tiene la tasa de homicidios más alta del país.

En 2009, un grupo de jóvenes envió esta foto a la sección “La previa del hincha”, que por entonces publicaba ellitoral.com. Se presentaban como “La banda del Toco” y mostraban sus armas con orgullo. Foto: Archivo El Litoral
De la Redacción de El Litoral
“Hay que defender la vida y quitar las armas”, aseguró Mónica Bouyssede, mamá de Alfredo Marcenac, asesinado en 2006 en Buenos Aires. Con esta frase, comenzó el taller “Prevención de la violencia armada” en el Concejo Municipal, que convocó a familiares de víctimas, estudiantes de las escuelas Pizarro y Normal, autoridades municipales, miembros del Poder Judicial y concejales.
Los datos estadísticos alarman. América Latina es el lugar con la tasa más alta del mundo de muertos por armas de fuego: 16,9 cada 100 mil habitantes. Esta tasa es de 0,4 en Europa; 4,3 en América del Norte; 1,1 en Asia; 11,9 en África y 0,5 en Oceanía. Pero si los muertos se calculan entre jóvenes de 15 a 30 años, la tasa se duplica: 34,1 asesinados cada 100 mil habitantes en Latinoamérica.
La apertura de la jornada estuvo a cargo del presidente del Concejo, José Corral, quien detalló que “Santa Fe tiene una tasa de homicidios marcadamente superior a la nacional”. Como contrapartida, rescató que en 2008 la ciudad se sumó a la Campaña Nacional de Desarme y se retiraron cerca de 5.000 armas.
Razones para desarmarse
La idea era hacer un taller y funcionó como tal. Mónica Bouyssede, integrante la Red Argentina para el Desarme, invitó a los participantes a pensar dos razones que la gente sostiene para armarse y dos razones para desarmarnos.
En primer lugar, tomaron la palabra los estudiantes secundarios. Entre las razones para armarse citaron: la inseguridad, el miedo a ser asaltado o secuestrado, para defensa, para hacer justicia por mano propia, para proveerse de drogas o alcohol (por medio del robo), por impunidad o falta de justicia.
Del otro lado, expusieron como argumentos para desarmarse: el peligro que implica tener un arma en el hogar, el derecho a la vida (nadie debe agredir la integridad física de otra persona) y que la sociedad civil no debe tener armas porque eso le corresponde a la policía.
Acompañada por su marido, Adrián Marcenac, Mónica sintetizó los argumentos: “Es mentira que las armas nos dan más seguridad, sino todo lo contrario, porque pueden matar a los mismos que queremos proteger”. En este sentido, remarcó que la solución no puede ser individual: “Si todos y cada uno de nosotros nos armáramos, nos estaríamos poniendo en peligro a todos”.
Finalmente, Bouyssede agregó otro dato a favor del desarme: “Por cada muerte en hechos delictivos, hay tres por conflictos interpersonales”. De esta manera, quiso romper con la idea de que los asesinatos se producen en situación de robo.
Portar armas
A continuación, tomó la palabra Dante Piccioli, papá de Pablo, un joven asesinado en 2005 en la Panamericana. “A mi hijo, lo mató una persona que tenía permiso para portar armas porque trabajaba en una empresa de seguridad”, contó.
Seguidamente, Martín Angerosa, coordinador regional de la Coalición Latinoamericana para la Prevención de la Violencia Armada, cuestionó la idea de “usuario legítimo de armas”. Señaló que el Registro Nacional de Armas (Renar) se creó poco antes de la dictadura de 1976, en el marco de la Doctrina de la Seguridad Nacional. En este sentido, remarcó que “hay una cultura autoritaria en Argentina que es necesario cambiar”.
Finalmente, recordó que Santa Fe es una de las 16 provincias que adhirió a la ley 25.938, que crea el Registro Único de armas incautadas en proceso judiciales.
El cierre estuvo a cargo del psicólogo, Juan Funes, coordinador del Equipo de Intervención Psicológica en Crímenes Graves dependiente de la Subsecretaría de Prevención y Seguridad Ciudadana municipal. Diego Poretti, al frente de dicha Subsecretaría, actuó como moderador de los paneles.





