Intervino la Justicia
Intervino la Justicia
Detectan cooperadora policial fantasma en la comisaría 8a.
En el barrio Guadalupe, dos hombres cobraban la cuota de una cooperadora policial de la comisaría 8a. que no existía legalmente. Ahora los vecinos propician la formación de un nuevo espacio de colaboración y control.

Iniciativa renovada. Jorge Rico y Carlos Campuzano brindaron detalles sobre la conformación de la nueva cooperadora.
Foto: Flavio Raina
De la Redacción de El Litoral
Hace aproximadamente un mes, la inquietud de una vecina de Guadalupe puso en alerta a las recién designadas autoridades de la comisaría 8va. (avenida General Paz al 7300), con jurisdicción en el populoso barrio, sobre dos personas que vendían un o contribución en nombre de la cooperadora de la seccional.
Por entonces, uno de los sujetos pasó por la casa de la mujer a ofrecerle la oportunidad de colaborar con la compra de un móvil mediante la adquisición de un cupón de distintos precios. La incrédula señora se dirigió a la seccional donde solicitó mayores detalles que nadie pudo brindarle, ya que las autoridades no estaban al tanto de la existencia de una asociación cooperadora. Esto motivó el inicio de una investigación.
Según pudo saber El Litoral, tiempo después uno de los hombres concurrió a la comisaría a entregar una suma de dinero como el aporte de la misma cooperadora a la institución.
El segundo episodio concluyó con la detención de los dos hombres; uno procedente de la provincia de Buenos Aires y otro santafesino que realizaban el cobro de una cuota a alrededor de 1.000 socios de una cooperadora fantasma de la comisaría 8va. Al momento de la detención uno de ellos tenía en su poder los bonos donde figuraba un número de personería jurídica inexistente.
Actualmente, la Justicia santafesina investiga lo ocurrido y ambos sujetos se encuentran procesados por el delito de estafa pero en libertad.
Autoridad pública y privada
Consultado por El Litoral, el director provincial de Análisis Criminal, Andrés Ferrato, señaló que el Estado ejerce el control de las asociaciones civiles a través de la Inspección General de Persona Jurídica que depende del Ministerio de Justicia. Puntualmente, se apunta a la observación del efectivo cumplimiento de la responsabilidad ante los asociados, la presentación de balances, la realización de asambleas y las debidas cobranzas.
A su vez, Ferrato aclaró que el Ministerio de Seguridad no tiene injerencia directa en lo que es una institución privada como las cooperadores policiales.
“Las cooperadoras son asociaciones civiles igual que cualquier otro grupo de personas que se junta con un objetivo determinado que no sea el lucro. Funcionan de la misma manera que la asociación de amigos de un museo, por ejemplo”, sumó el funcionario. A pesar de la competencia de las referidas carteras, el gobierno provincial desde hace un año aproximadamente realiza en ocasionales encuentros de vecinos, como las reuniones sobre seguridad que se efectúan en las vecinales de la ciudad o en diferentes puntos de la provincia, consultas a través de distintos representantes sobre el estado de las cooperadoras policiales y propicia la regularización.
“Lo que hacemos es mirar para orientar la acción, verificamos si están o no conformadas como cooperadoras para desterrar maniobras inadecuadas. A veces, la gente de buena fe lleva adelante tareas sin un marco adecuado”, precisó Ferrato y aclaró que “el trabajo no es una auditoría”. A modo de ejemplo, citó la experiencia que llevaron adelante en la comisaría 6ta., donde mediante el aporte de la cooperadora y el direccionamiento de las autoridades lograron renovar las oficinas de atención al público. “Desde el Ministerio, tomamos conocimiento de que querían ayudar y convenimos lo que era mejor para la comisaría. De todas maneras, los primeros que tienen que ejercer un control de la inversión son los propios asociados”, concluyó Ferrato.
Conforman una nueva asociación
Con un padrón compuesto por alrededor de 1.000 asociados, el desafío para un grupo de vecinos de Guadalupe dispuestos a colaborar con la comisaría octava, es rearmar la asociación a partir de una propuesta superadora.
“Pensamos un espacio de gestión donde se discuta con el poder político la forma de control y prevención del delito en el barrio. Es una organización transparente con un manejo claro de fondos y con vecinos que puedan decidir la compra de móviles, cámaras de seguridad para la zona u hojas para las impresoras”, detalló el coordinador municipal del distrito este, Jorge Rico.
Para eso, el miércoles pasado se realizó una reunión en la escuela Nuestra Señora de Guadalupe en donde se conformó la nueva comisión directiva y se comenzó con la reforma del estatuto de lo que será la “Asociación de vecinos de la seccional octava”.
Según explicó Rico a El Litoral la iniciativa busca con la participación de las fuerzas vivas del barrio, convertirse en un modo de control publico del servicio policial y una fuente de recursos para la seccional.
“Hay gente que aportó en el barrio por mucho tiempo y no sabe adónde fue la plata. Entonces, con el recambio de autoridades en la comisaría y en la jurisdicción, queremos generar una nueva cooperadora con personería jurídica tomando el modelo anterior pero con un modo de gestión diferente”, explicó el actual presidente de la vecinal Guadalupe noreste, Carlos Campuzano.
Para el coordinador de distrito, “el Estado es el primer responsable de ejercer la inspección de la actuación pero a través de modelos de democracias participativas los vecinos pueden constituirse como un modo supervisión del servicio policial”.
Jurisdicción
La comisaría 8a. abarca la jurisdicción de las vecinales Central Guadalupe, Guadalupe Oeste, Guadalupe Este, Guadalupe Noreste y Coronel Dorrego, en donde habitan alrededor de 12 mil familias.

A veces el vecino vive el cobro de las cuotas de las cooperadoras policiales de manera extorsiva, porque creen que si no pagan les va a pasar algo. Eso no funciona así, quien aporta dinero para algo debe saber cómo se invierte”.
Andrés Ferrato
Director provincial de Análisis Criminal