Mañana

Para declarar, Breivik exige la renuncia del gobierno noruego

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Breivik mientras era trasladado desde la Corte de Oslo hacia la prisión.

Foto: EFE

Es la condición que puso a la policía en su declaración del viernes. A cambio está dispuesto a contar todos sus planes. La semana próxima será sometido a pericias psiquiátricas.

 

En Alemania temen imitadores

Los servicios de seguridad germanos temen que el autor confeso del doble atentado de Noruega, Anders Behring Breivik, constituya un ejemplo para la extrema derecha germana, escribe “Der Spiegel” en su edición de mañana, según adelantó hoy el semanario alemán.

“Podría convertirse en un modelo a imitar”, alertó el vicepresidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), Alexander Eisvogel, en unas declaraciones a la publicación.

Agregó que “desde el punto de vista de los terroristas, su plan estaba ideado meticulosamente y con esmero para no llamar la atención de los servicios de seguridad”.

“Todo esto está recogido en su manifiesto a modo de diario. Lo que más nos preocupa ahora es precisamente esta suma de los atentados y los preparativos detalladamente descritos y consultables públicamente”, precisa.

Según el BfV, estos ataques representan una “nueva forma de xenofobia que ya no se sustenta sobre argumentos racistas, sino culturales e ideológicos”, señala.

No obstante, la respuesta desde los círculos de extrema derecha ha sido por el momento desde reservada hasta de rechazo.

Según Eisvogel, “la mezcla ideológica de las aproximadamente 1.500 páginas, consistente en una mistificación de los templarios y del odio al islam, a la vez que un rechazo explícito a la ideología nacionalsocialista, es difícil de digerir para la extrema derecha germana”.

De la Redacción de El Litoral

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Gemma Casadevall - EFE

El autor del doble atentado de Oslo, Anders Behring Breivik, persiste en sus amenazas al modelo de democracia de Noruega, país que mañana recordará en un acto de estado a las 77 víctimas de una matanza cuyos efectos podrían haber sido aún más devastadores.

Breivik, el fundamentalista cristiano responsable del peor ataque de la historia reciente noruega, ha exigido la dimisión del gobierno de Jens Stoltenberg a cambio de una declaración íntegra sobre sus planes, informaba hoy la televisión noruega NRK. Esto es lo que ha trascendido de las diez horas de declaración policial del pasado viernes, en la que según los medios reveló planes de atentados contra el Palacio Real y la sede del partido socialdemócrata de Stoltenberg, a los que renunció por razones logísticas.

En lo que respecta a los ataques que sí perpetró, en el complejo gubernamental y el campamento juvenil socialdemócrata, los efectos habrían sido aún más sangrientos de no haber sido por un atasco.

El plan que Breivik había preparado durante años, según cuenta en su “Manifiesto”, no previó ese atasco veraniego. Breivik, en régimen de aislamiento tras su detención, será sometido la próxima semana a los exámenes de dos forenses psiquiátricos, que entregarán su informe en noviembre.

Mientras eso ocurre, el detenido va desgranando, a través de su abogado, Geir Lippestad, o de lo que trasciende de los interrogatorios, detalles de sus planes y amenazas.

Se teme, además, que buena parte de las seis toneladas de abono químico que Breivik compró para fabricar su bomba esté en paradero desconocido, informa el semanario alemán “Der Spiegel”.

El material explosionado por la policía en la granja del detenido, a 160 kilómetros de Oslo, es una parte mínima de lo que adquirió Breivik, según ese medio, que se remite a los informes de expertos noruegos transferidos a Bruselas.

Los servicios secretos noruegos, PST, han insistido en su versión de que Breivik actuó en solitario y en que su acción no ha aumentado el peligro de un ataque terrorista ultraderechista.

El peligro de “imitadores” no está descartado, pero la ciudadanía defiende su sociedad abierta, de acuerdo con el mensaje de Stoltenberg.

“No somos un país de cinco millones de ingenuos. Defendemos nuestro sistema por mucho que éste haya generado un monstruo”, comentaba a EFE Till Donaldsen, de las juventudes socialdemócratas (AUF), ante la catedral, epicentro de los homenajes a las víctimas.

Stoltenberg, como el príncipe heredero Haakon, acude a múltiples actos por las víctimas sin apenas protección policial, recuerda el militante. La plana mayor de la política noruega estará mañana en el acto de Estado del Parlamento, abierto al ciudadano de a pie.

Mientras, las terrazas de los restaurantes y cafeterías están a rebosar, tanto en el centro de Oslo como en los muelles de los que parten las excursiones a los fiordos. “El verano noruego es muy corto y lo que diga un monstruo en su celda no nos cambiará”, dice Donaldsen.