Editorial
Ya es hora de terminar con la siesta legislativa
El último jueves la Cámara de Diputados de la provincia volvió a sesionar después de cuarenta días. Y de seguro la semana que se inicia hará lo propio el Senado. Asó se reanudará el trabajo legislativo en un 2011 donde ha primado el proceso electoral sobre las obligaciones constitucionales de los miembros de la Legislatura.
En los últimos 20 años Santa Fe se caracterizó por llevar adelante con regularidad -salvo contadas excepciones en etapas electorales- la tarea legislativa en el corto período ordinario que va de mayo a noviembre, situación distintiva respecto de otras provincias e incluso del Congreso de la Nación.
Sin embargo, este año, el extenso calendario electoral atentó directamente contra el funcionamiento de uno de los poderes esenciales del sistema republicano. Tras el receso habitual de enero, febrero encontró a la dirigencia política en pleno armado de esquemas electorales para las primarias de mayo. La campaña luego hizo dejar de lado el trabajo en comisiones y en el recinto hasta el primero de mayo en que el gobernador habilitó el período de Ordinarias con el tradicional mensaje. Pero enseguida se detuvo por la proximidad de la primaria que fue el 22 de mayo. El corto envión posterior se encontró con el receso invernal y luego con las elecciones generales del pasado 24 de julio.
En tres meses, Diputados realizó apenas cinco sesiones, y una más el Senado. Ahora la vuelta al recinto se da con legisladores próximos a terminar sus mandatos, aunque muchos hayan logrado ser reelegidos.
En materia legislativa, el Ejecutivo tiene pendiente de tratamiento una serie de mensajes sobre la creación de cargos en diferentes áreas de la administración , especialmente en la Justicia. Por su parte, tanto diputados como senadores pretenden sancionar iniciativas propias que -en muchos casos- vienen postergándose desde hace años por desaveniencias políticas.
Hasta diciembre, el Frente Progresista tendrá la mayoría en Diputados y será minoría en el Senado. Y desde ese mes la mayoría en ambas cámaras será del justicialismo.
En este cuadro político, se impone la búsqueda de un consenso político básico en orden a los grandes temas provinciales, dejando para después las cuestiones más litigiosas o de imposible acuerdo. En los primeros días de octubre, llegará el mensaje con el presupuesto general de gastos y recursos de 2012 cuya sanción -como el vigente este año- requiere de un acuerdo político inteligente que reclama de las partes la morigeración de las posiciones de máxima..
Como se puede advertir, los cuatro meses de gestión que le quedan a la presente Legislatura plantea muchos interrogantes que deberán ser resueltos por la política. Es de esperar que las inminentes elecciones primarias nacionales y luego la elección presidencial y legislativa de octubre, no vuelvan a frenar la tarea parlamentaria en la provincia.




