Conmoción en Salta

Turistas francesas: juez cree que

el asesino es alguien de la zona

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Un lugar paradisíaco, especialmente aprovechado por quienes gustan de la marcha, es el sitio donde fueron halladas las jóvenes. Foto: Agencia Télam

El juez salteño Martín Pérez cree que las jóvenes fueron atacadas en la Quebrada de San Lorenzo por un lugareño, y aseguró que en la escena del crimen hay signos de lucha y de haber arrastrado uno de los cuerpos.

 

Télam

“El hecho de pensar en alguna persona que desde otro lado se instala en el lugar esperando a dar un golpe es complicado, porque es un lugar alejado, hay que caminar una hora. No me da pensar que una persona que quiera llevar a cabo una acción de este tipo se vaya hacia este lugar y esté escondido en la punta del cerro esperando que vengan dos personas y cometa este tipo de hechos”, sostuvo el juez que investiga la causa de las turistas francesas asesinadas, Martín Pérez.

En declaraciones al periodismo, el magistrado dijo que entonces “ahí podría surgir la posibilidad de que (el atacante) sea alguien de la zona, y que se haya sorprendido con la presencia de estas dos chicas y haya actuado de esta forma”.

Pérez explicó que en la zona viven pocos pobladores, ya que se trata de “un lugar muy rústico, donde sólo hay desarrollo de animalitos, de cosas muy precarias”.

En base a los primeros datos recolectados en el expediente, el magistrado explicó que las turistas arribaron a la provincia norteña el 11 de julio, se hospedaron en un hostal y concurrieron a realizar una caminata por el cerro San Lorenzo el 15, donde dejaron constancia del lugar donde estaban alojadas.

El último día que fueron vistas en la hostería fue el 16, donde dejaron sus mochilas, y los cuerpos fueron hallados anoche. Según el juez “no hay indicios de que no las hayan matado allí porque en el lugar donde se las encontró hay huellas, hay signos de que ahí estuvieron”.

En el caso de la primera chica, hallada en la ladera del cerro, explicó que “hay un surco que indica que pudo haber habido un metro de arrastre y que la lucha o la pelea pudo haber sido ahí o en otro lado”.

Sobre la autopsia, dijo que determinó que los crímenes se produjeron entre las últimas 48 y 36 horas y no descartó incluso un día más.

Ataque sexual

Una de las víctimas tenía un proyectil calibre 22 alojado en la cabeza y signos de haber sido sometida sexualmente. “Hay un indicio importante en la ropa de la chica porque está muy deteriorada, con signos evidentes de haber sido atacada sexualmente porque el pantalón estaba partido al medio, la costura estaba toda abierta”, detalló.

Dijo que la otra joven tenía “el pantalón bajado a media pierna” y el disparo lo recibió por la espalda, con orificio de salida.

“Una de las chicas tenía cabellos en los puños, estaba con las manos cerradas”, agregó el magistrado en referencia a que se defendió del ataque.

Ante la posibilidad de futuros cotejos de ADN con detenidos, el juez explicó que se realizaron todos los hisopados correspondientes y se recolectaron los cabellos para ser analizados en laboratorio. “No es habitual que pasen estas cosas aquí en Salta, es un hecho que nos conmueve, nos tiene preocupados”, reflexionó el magistrado.

Dudas y certezas

Uno de los principales misterios del caso es dónde estuvieron las jóvenes durante las dos últimas semanas, ya que en un registro está asentado que realizaron una caminata por ese paseo turístico el 15 de julio y la última vez que fueron vistas con vida fue al día siguiente en un hostal donde se alojaban.

Los crímenes fueron descubiertos anoche, luego de que alrededor de las 18 turistas chaqueños que realizaban un paseo en la Quebrada de San Lorenzo alertaron a los organizadores de estas caminatas del hallazgo de una mujer sin vida a la altura de El Mirador, por lo que avisaron a la subcomisaría local.

Luego de recorrer un camino ascendente por más de una hora, los uniformados no sólo encontraron los restos de la mujer avistada por los chaqueños, sino que además hallaron el cuerpo de otra joven en medio de pastizales.

Los cuerpos estaban a un costado del primer tramo del recorrido final, boca abajo, a aproximadamente 4 ó 5 metros de la angosta senda peatonal.

El juez Pérez detalló que una de las víctimas tenía un proyectil calibre 22 alojado en la cabeza y signos de haber sido sometida sexualmente, ya que su ropa estaba muy deteriorada y el pantalón tenía toda la costura abierta.