Día de alegatos

Piden perpetua por el doble homicidio de barrio El Pozo

El fiscal Gerardo Alesso lo hizo por los tres acusados; mientras que el abogado querellante, Eduardo Jauchen, solicitó la máxima pena sólo para dos de ellos.

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Al cierre de esta edición todavía faltaban los alegatos de una de las querellas y de las defensas. Foto: Amancio Alem

Juliano Salierno

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Esta mañana comenzaron los alegatos por el juicio oral y público por el doble homicidio de barrio El Pozo. El fiscal Nº 1, Gerardo Alesso, pidió pena de reclusión perpetua para Gabriel Emir López, Alejandro González Osuna y Alicia Fioretti, todos ellos implicados en las muertes de Patricia Gracia y Claudio Cardona, ocurridas la mañana del 27 de septiembre de 2009.

Por su parte, el abogado querellante, Eduardo Jauchen, descartó acusar a López ante la falta de pruebas y centró su alegato en la presunta responsabilidad penal de los otros dos, como autores del delito de homicidio reiterado en dos oportunidades, calificado por alevosía.

El tribunal, encabezado por el juez de Sentencia Dardo Rosciani -presidente- y por sus pares María Amalia Mascheroni y Gustavo Urdiales, estimó en 30 minutos las exposiciones de cada una de las partes.

Los imputados ingresaron a la sala de audiencias bajo un estricto control de los agentes penitenciarios -seis en total-, para escuchar los alegatos en silencio y con la mirada baja.

Unas cincuenta personas colmaban la sala de audiencias del primer piso del edificio de San Jerónimo al 1500. Familiares de las víctimas, y de los imputados, ocuparon los principales lugares del recinto. Entre ellos, periodistas, empleados y funcionarios de tribunales, completaban los espacios vacíos.

“Celos enfermizos”

Luego de tres días de audiencia realizadas entre miércoles y viernes de la semana pasada en doble turno, este lunes comenzaron los alegatos.

El primer turno fue para el fiscal Gerardo Alesso, que comenzó por dar cuenta en qué tiempo y lugar se produjeron las muertes de Gracia y Cardona. Basado en los exámenes forenses, la parte acusadora refirió a las causas de las muertes, que se encuentran acreditadas en el juicio. Y finalmente repartió responsabilidades a los presuntos asesinos.

“Ha quedado demostrado que esa noche los dos se encontraban en el domicilio de Cardona”, en la vivienda 54, de la manzana 18, justo frente a la Comisaría 25º de El Pozo, y “que González Osuna y Fioretti han faltado a la verdad”, afirmó.

El fiscal cuestionó la coartada de López -ex pareja de Patricia Gracia- quien había dicho que ese día viajó a Rosario para ver a Colón. También refirió a sus “celos enfermizos”, que podrían haber sido el desencadenante de los crímenes atroces, para ella y su nueva pareja.

No obstante, la referencia a una sombra, descubierta por una joven de 13 años que creyó ver a López ese día en la casa, sumado a otros indicios, llevaron al fiscal Alesso a pedir la máxima pena para los tres imputados, bajo los cargos de “homicidio reiterado en dos oportunidades, calificado por alevosía y por la participación de dos o más personas”.

“Patricia no ofreció resistencia” al momento de su muerte, dijo el fiscal para justificar el agravante de alevosía. La mujer fue asesinada en total estado de indefensión, atada de pies y manos en la planta alta del departamento.

“Otro planteo”

A su turno, el abogado Jauchen, en representación del padre de Patricia Gracia, sorprendió con “otro planteo”, que no por distinto al de la fiscalía resultaría desacertado.

Con el consentimiento de su representado, el abogado desalentó la “participación de cualquier naturaleza de Gabriel Emir López”. “No se encuentra acreditada para solicitar una condena”, más allá de sus antecedentes, dijo el letrado. Por lo tanto “no habré de sostener la acusación” en su contra, aclaró.

Por contrapartida, el querellante sostuvo que “las pruebas aportadas fueron a solventar con mayor peso la participación de los otros dos acusados”. “Con ellos (González Osuna y Fioretti) sí creo que ha quedado acreditado como para imponer una condena por la autoría”.

Jauchen reconoció las dificultades propias del proceso, en el cual los protagonistas forman parte de un ambiente signado por el temor de quienes pudieron ser testigos ocasionales y con su declaración perjudicar a los reos. Eso se trasladó a los investigadores primeros y a la dificultad para conseguir que los testigos comparecieran en juicio.

“Mendacidades inverosímiles”

Más allá de los obstáculos, Jauchen dedicó buena parte de su alocución para desmantelar la estrategia defensiva de los enjuiciados. Pudo ubicar a González Osuna y Fioretti en el lugar de los crímenes y a partir de la aceptación de los imputados de ese hecho fáctico, el abogado de la familia Gracia desmanteló lo que llamó “mendacidades inverosímiles” de los acusados.

Descartó que el tiempo en que víctimas y victimarios estuvieron juntos haya sido de 10 ó 15 minutos; y marcó un sinnúmero de omisiones en las que los acusados no pensaron o fueron rellenando a medida que se acercaba la fecha del juicio oral. Luego sostuvo que entre uno y otro imputado hubo diferencias “irreconciliables”, por ejemplo, el tiempo que hacía que se conocían o si se volvieron a ver tras el crimen.

Una larga lista de argumentos desplegó Jauchen, que finalizó su exposición de pie, haciendo gala del manejo de la sala y seguro de que su estrategia convencerá al tribunal. Para cerrar, solicitó que ambos acusados sean condenados a “reclusión perpetua”.


Más alegatos.

Al cierre de esta edición restaba alegar el abogado querellante, Leandro Aguilar, quien representa a la madre de Patricia Gracia. Además de los abogados defensores Ignacio Ferreyra y Héctor Tallarico, por González Osuna y Fioretti; y Horacio Juan Ramón por Gabriel Emir López.

Miércoles sentencia.

Fuentes tribunalicias informaron hoy que de no producirse ningún hecho extraordinario que altere el sentido del juicio, este miércoles por la mañana -horario a confirmar- el tribunal convocará a las partes para hacer saber la sentencia, a la que arribarán una vez concluidos los alegatos.