Un posibilidad imperdible
La formación en Gran Bretaña, bajo la óptica de un argentino
Un docente bonaerense que trabaja desde hace seis años en Escocia habló en exclusiva con El Litoral para analizar el desarrollo del juego en esa nación y el resto de Gran Bretaña e Irlanda.
Javier Palacios brindó un pormenorizado detalle de la tarea que se efectúa en Gran Bretaña en materia de formación de jugadores y su posterior desarrollo. Foto: Luis Cetraro
César Miño
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El profesor Javier Palacios es un argentino que está radicado en Escocia desde hace seis años, trabajando a nivel colegial y también en una entidad de la división superior de la Escottish Rugby Union.
Días atrás, el docente que posee el rango de Coach Nivel III del International Rugby Board estuvo en nuestra capital, invitado especialmente por CRAI, entidad en la que disertó, en el marco de la continuidad de un ciclo de iniciativas programadas por el sistema de Coaching interno de la institución.
Lógicamente, su presencia representó una oportunidad magnífica para intentar conocer la manera en la que se efectúa la formación y el desarrollo de jugadores en esa nación y en el resto de Gran Bretaña e Irlanda.
En el inicio del diálogo con El Litoral, Palacios relata sus inicios en este deporte: “Luego de haber dejado de jugar en el Círculo Universitario de Quilmes, en 1982 comencé a dar mis primeros pasos como entrenador, en el rugby infantil y juvenil de esa entidad, que es mi club de origen. Dos años más tarde, comencé a trabajar en el Colegio San Jorge (la cuna de los otrora célebres Old Georgian’s), donde comenzó mi desarrollo como entrenador, básicamente, por haber tenido información que por aquel entonces no era frecuente conseguir en Argentina. Eso fue posible gracias a las giras a Gran Bretaña y a otras potencias que habitualmente realizaba la afamada institución”.
Luego completa: “Años más tarde, mi hijo mayor se fue a jugar al San Isidro Club, donde gracias a la conocida generosidad de una entidad tan abierta, comencé a colaborar con ellos desde Pre Décima hasta Sexta división, etapa en la que realmente viví años hermosos e inolvidables”.
Paso clave
En la continuidad del diálogo refleja que “en 2006 me fui a Escocia a trabajar con rugby colegial, a partir de un llamado de la Merchiston Castle School, a la que le había presentado un proyecto. Sin dudas, esto marcó un salto de calidad para mi caudal de conocimientos, debido a que en Gran Bretaña la información es constante y desde todos los aspectos que puedan imaginarse”.
Ante la consulta respectiva, Javier describe la manera en la que se forman los jugadores en Escocia.
* “El rugby juvenil e infantil es más fuerte en los colegios, a partir de la excelente estructura que poseen. Con una organización que es similar y te diría hasta superior, a lo que ocurre en un buen club de nuestro país”.
* “Todos tienen un director de Rugby, que es la persona que baja la línea de cómo jugará esa institución; en qué edades se enseñarán tal o cuales cosas y a qué se apuntará básicamente en cada edad. Estos pasos permiten que cuando el jugador llega a la categoría superior colegial, que es Menores de 18 años, el coach -como en mi caso- puede disfrutar de un plantel que conoce las destrezas básicas casi a la perfección”.
* “A partir de esta realidad, los entrenadores sólo necesitamos plantearnos cómo lograremos desarrollar el juego deseado y ponerlo en práctica en los entrenamientos. Allí radica una de las diferencias sustanciales con Argentina, ya que los jóvenes entrenan tres o cuatro veces por semana, en su ámbito escolar; a lo que obviamente se suma la actividad competitiva de cada fin de semana”.
* “Otro aspecto importante es que los entrenamientos son de dos horas cada uno, lo que supera largamente a lo que se hace en Argentina a nivel escolar o colegial”.
El nivel superior
Con marcado entusiasmo, Palacios cita otro gran paso que acaba de dar, en el inicio de la presente temporada: “Más allá de que sigo en el colegio, a partir de este año tengo la fortuna de entrenar un club muy tradicional, como el Watsonians RUFC, donde por ejemplo han jugado los afamados hermanos Hastings (Gavin y Scott)”.
Inmediatamente aclara que “se trata de un club amateur, pese a que todos los rugbiers de la división superior son rentados, incluido un argentino que es oriundo de Bahía Blanca”.
El profesor Palacios, durante la Clínica que brindó en las instalaciones de CRAI, invitado especialmente por la Comisión de Coaching de la institución.
Foto: Luis Cetraro
Acto seguido indica con respecto a la liga profesional: “En la Celtic League juegan sólo los dos más grandes equipos escoceses: Glasgow y Edimburgh. Esto, debido a que hace unos años la Scottish Rugby Union unió varios clubes y formó solamente cuatro profesionales: los nombrados, más el Border y otro que ya no existe más como tal”.
Producto de esta decisión, señala que “podría decirse que se perdió la identidad de los clubes como tal. Por ello, actualmente la SRU busca fortalecer nuevamente su rugby de clubes, por lo que formó una Premier One y una Premier Two; con una ayuda económica importante de parte de las entidades hacia sus jugadores, aunque lógicamente no en la medida de los dos que militan en la Celtic League”.
Tiempos de competencia
Al ser consultado sobre los períodos en los cuales se llevan a cabo los certámenes, tanto a nivel juvenil como superior en Escocia, Palacios efectuó la siguiente descripción.
* “La temporada de competencia es de septiembre a marzo en todos los niveles. Marzo es todo seven, una especialidad que genera furor en todos los niveles en Escocia. La gran cita final es el Seven de Melrouse (en honor a su origen), donde concurren equipos muy importantes, como los ingleses Leicester Tigers, Cambrige, etc., que aun sin sus estrellas, son una atracción muy especial”.
* “En septiembre se juegan los amistosos de todas las divisiones colegiales; es decir, de M8 a M18, todos los fines de semana. Como en Gran Bretaña hay clases los sábados a la mañana, los partidos se juegan fundamentalmente a partir del sábado a la tarde, pese a que cuando el calendario es muy nutrido, se suspenden las clases del sábado a la mañana”.
* “A nivel colegial, una temporada normal comprende 20 a 22 partidos, más la participación en los Encuentros Invitación, que se llevan a cabo entre cuatro o cinco colegios”.
* “Además, existen algunos torneos importantes, entre los que se destaca un certamen nacional de notable repercusión: la School Cup, que se juega por eliminación simple, con una final en el Murrayfield Park de Edimburgh. Lo propio ocurre en Inglaterra (tiene el torneo más grande, con una final en Twickenham), en Gales e Irlanda. En todos los casos, reservados para rugbiers M16 y 18”.
Inmediatamente ensaya su mejor sonrisa para recordar que “en 2008 tuvimos la suerte de acceder a la final de la School Cup con la Merchiston Castle School y ganarla, ante unos 7.000 espectadores en un escenario fantástico como Murrayfield, lo que sin dudas fue una experiencia formidable”.
Diferencias notorias
Con la certeza de que había tantos temas para consultar, hacemos referencia a lo concerniente a las diferencias presupuestarias y a la disponibilidad de tiempo para entrenar que poseen nuestros jóvenes, respecto a los de las potencias.
* “En toda Gran Bretaña existen presupuestos importantes a nivel colegial y fundamentalmente, una cantidad de estímulos semanales dentro de la educación sistemática, que difieren mucho de los de nuestro país. Creo no equivocarme en expresar que cuatro años de entrenamientos de un jugador de un buen club argentino, equivalen a un año de un buen colegio británico”.
* “Siempre se recuerda en Argentina que desde mediados de los ochenta hasta los noventa, Los Pumitas jugaban la FIRA Junior Cup y no bajaban del primero, segundo o tercer puesto final. Luego, con el advenimiento del actual Junior World Championship, las potencias del Hemisferio Sur y algunas de Europa sacaron una diferencia enorme, porque pusieron todo a disposición de sus representativos”.
* “Como ejemplo, podría decirte que el presupuesto de England M18 es superior al de Los Pumas. Eso es lo vital, porque te aseguro que cualquier jugador argentino bueno que va a jugar a Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda, sigue siendo bueno”.
* “Ni qué hablar cuando finaliza la etapa secundaria. Allí se amplían las distancias, ya que en Argentina, cuando los chicos terminan el secundario, no solamente tienen que ocuparse de sus estudios superiores, sino también que en muchos casos necesitan trabajar, acotándose el tiempo que pueden dedicar al deporte”.
* “Los entrenamientos de primera división en Escocia comienzan a las 18 y se extienden hasta las 20, por lo que cada jugador dispone de al menos diez horas para descansar. En este aspecto, el Pladar puede acortar diferencias, por lo que sería absolutamente importante que pueda extenderse cada vez más en todo el país”.
Los Pumitas ante Gales, en el estadio de Colón, durante el inolvidable Mundial Juvenil realizado el año pasado en la región Litoral de nuestro país.
Foto: Luis Cetraro
Camino al Mundial
A 14 días del inicio de la VII Rugby World Cup, la óptica de Palacios en torno a la realidad de los rivales de Los Pumas, es más que aprovechable.
Sobre Inglaterra: “La Rugby Football Union es la más poderosa del mundo en lo económico, pero además es la que mayor cantidad de jugadores posee. A partir de semejante disponibilidad y con una superestructura, es un adversario de temer para cualquier seleccionado, no sólo para Argentina”.
Sobre Escocia: “Tiene a Andy Robinson, que considero es uno de los mejores entrenadores del mundo, además de un especialista en condicionar a los referees. Comenzaron la preparación un mes antes que Los Pumas, con tareas en doble turno. Tiene una base corta de jugadores de gran nivel; pero además no podrán contar con el fullback Hugh Southwell y el apertura Phil Godman”.
* “Saben perfectamente a lo que van a jugar y han mejorado mucho. Creo que en condiciones normales, Los Pumas deberían vencerlos: para ello, será clave no cometer infracciones factibles, porque tienen un pateador de excelencia. Por otra parte, Escocia tiene falencias que seguramente el staff de conductores argentinos descubrirá en tiempo y forma, para actuar en consecuencia...”.