Aulas despobladas, la postal escolar del día

La huelga docente se sintió fuerte al interior de las escuelas de la ciudad. Hubo un alto acatamiento.
Foto: Amancio Alem
La huelga docente se sintió hacia interior de las escuelas públicas y privadas de la ciudad. “Las puertas están abiertas, pero hoy no vino nadie”, fue la frase más escuchada durante la recorrida que El Litoral realizó esta mañana en varios establecimientos del nivel primario y medio. La imagen más vista era la de personal no docente que, ante la ausencia masiva de alumnos, aprovechaba para limpiar a fondo pasillos, aulas y áreas administrativas.
En el Colegio Nuestra Señora del Calvario el equipo directivo estaba reunido poco antes de ir a la movilización convocada por los gremios, frente a la Legislatura. “Aquí, la decisión de adherir fue resuelta por consenso entre los dos niveles (primario y secundario). La carrera del magisterio empieza muy temprano, y el trabajo frente al aula genera un desgaste enorme, que se revela con la cantidad de docentes con tareas diferentes”, consideraron las directoras de esa institución privada ubicada en Urquiza al 3100. “Es legítimo reclamar una modificación para bajar la edad jubilatoria teniendo en cuenta estas cuestiones, con una opción de retiro anticipado sin dejar de seguir aportando”, opinaron.
En otra escuela privada del centro, tres porteros “trapeaban” los mosaicos del enorme patio central. “El acatamiento fue total”, afirmaron las directoras de esa institución visitada. “Nosotros acompañamos el reclamo, nos parece que el pedido de modificación al régimen jubilatorio es legítimo principalmente para aquellos docentes con tareas especiales, o con proceso de enfermedad. La docencia es un trabajo calificado sensible para la salud. Que se baje la edad jubilatoria, cuando se sabe que los maestros empiezan la carrera muy jóvenes y están expuestos durante mucho tiempo a presiones frente al aula, no nos convierte en un sector privilegiado”, opinaron.
En la Escuela Paso, a media mañana, se veía una desolada instantánea que contrastaba con el bullicio escolar habitual que allí se encuentra. Directivos y docentes ya habían partido a la movilización gremial. “No quedó nadie”, dijo un portero. La huelga repercutió con fuerza y afectó de lleno la rutina escolar.




