Mesa de café
Amsafe y Sadop: Un paro contra los chicos y los jubilados

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Amsafe y Sadop: Un paro contra los chicos y los jubilados

Remo Erdosain
-Lo que hace el gremio docente es inconcebible-
El que así habla es Abel. Tiene los diarios en la mesa y a juzgar por las páginas abiertas ha leído las diferentes versiones que explican el paro decretado por la burocracia gremial de Amsafe.
José -que acaba de llegar a la mesa y le ha pedido a Quito que le sirva un café bien caliente- intenta elaborar una defensa: -Los compañeros docentes están reclamando algo justo: que se tenga en cuenta los rigores de su trabajo y le permitan jubilarse antes.
-Vos los defendés no porque estés de acuerdo con los maestros, sino porque estás en contra de Binner -replica Abel.
José está a punto de contestar, pero el que interviene es Marcial: - Con todo respeto para los maestros, a mi me parece que lo que están reclamando es un disparate, un disparate que pone en riesgo las jubilaciones de todos los trabajadores.
-Yo creo que todo se puede discutir -digo- pero lo que me llama la atención es que Amsafe y Sadop inicia toda discusión con un paro. Primero paran y después discuten.
- Son como los pistoleros del oeste, primero tiran y después preguntan -agrega Marcial.
-Pero las víctimas en este caso son los chicos. Usan a los chicos para arreglar sus trapisondas.
Marcial insiste con sus metáforas:-Como los pistoleros usan a los chicos de escudo para asaltar no un banco sino las cajas de jubilaciones.
-Me parece que estás exagerando -advierte José.
-No mucho- replica Marcial.
- Paran porque les sale gratis -insiste Abel- así es fácil: no trabajas y además te pagan.
-El que metió la pata fue Obeid -observa Marcial- el presentismo ya estaba incorporado y se los levantó creyendo que eso lo iba transformar en el Che Guevara de los maestros. Pues bien, a la otra semana ya lo estaban abollando a paros.
-Así agradecen- sentencia Abel.
-Es que la fórmula es perfecta -observa Marcial- en Rosario el uno por ciento troskista dirige a un 99 por ciento de señoras y señoritas cuya consigna política más avanzada es trabajar lo menos posible.
-Eso es lo que se llama un gremio combativo- dice Abel.
-Ustedes se quejan porque ahora el paro es contra Binner, cuando era contra los peronistas no abrían la boca- acusa José.
-No es así- siempre he protestado contra esta cultura del paro de los docentes -replica Abel.
-Yo admito que los dirigentes de la ciudad de Santa Fe no son lo mismo -observo.
-No son lo mismo, pero se dejan correr por izquierda por los energúmenos de Rosario -responde Abel.
-Se dejan correr y les gusta que los corren -agrega Marcial.
-Lo que pasa es que están más interesados en desarrollar su carrera gremial que su carrera docente -digo.
- Mi primo que fue dirigente gremial docente, me decía que ellos se sentían cómodos cuando declaraban paros; es el único momento en que eran importantes y disfrutaban de su oficio -recuerda José.
-Lo que te iba diciendo: juegan a los cowboys con la educación y con los chicos -concluye Marcial.
-Ustedes saben muy bien -agrega Abel- que siempre hay motivos para protestar o estar disconformes. Siempre. Ahora no por eso vamos a estar parando por cada cosa que no nos guste.
-El derecho de huelga hay que defenderlo -protesta José.
-Hay que defenderlo, pero no es un derecho absoluto y mucho menos -reflexiona Marcial.
-Los maestros deberían tener en cuenta en qué sociedad viven y dónde están ubicados ellos- señalo.
- Si así fuera son los que menos derecho tienen para declarar la huelga, porque son los que están mejor -responde Abel- ganan muy buenos sueldos comparados con los que ganan otros, tienen estabilidad laboral en un mundo donde esto está cada vez más discutido, disfrutan de las mejores vacaciones del personal estatal y cobran todos los meses del uno al cinco en un mundo donde esto tampoco se cumple a rajatabla.
-A eso agregale que pueden faltar cuando quieren -acota Abel- en esta vida nada es mas fácil que conseguir un certificado médico. El presupuesto de educación se desangra pagando suplencias.
-Encima -agrega Marcial- el servicio que prestan es cada vez más deficitario, porque cada vez son menos las maestras con vocación.
-El nivel intelectual de las docentes da vergüenza, sobre todo cuando pienso que esas personas son las que están educando a mis hijos- se queja Abel.
-No leen nada, no se capacitan nada, pero tienen muy buen estado físico para salir a la calle a gritar como marranas -dice Marcial.
-También hay maestros varones -observo.
- La diferencia de género no es una diferencia de calidad -observa Marcial.
- Lo más lindo de todo -agrega Abel- es que cuando una vez les dijeron que el estado estaba decidido a capacitarlas, pusieron el grito en el cielo porque reclamaban que les pagaran para capacitarse.
-¡Increíble! -exclama Marcial- todos pagamos para aprender ingles, música, computación, pero ellas cuyo trabajo es enseñar, exigen que les paguen para educarse .
- A mi lo que me parece desopilante -digo- es que pretendan justificar el reclamo de la jubilación diciendo que su trabajo es mas duro que el de los otros.
- Para ellas el trabajo de los enfermeros -por ejemplo- es Jauja, por no hablar de cualquier trabajo.
-¿Que decir -por ejemplo- de los que recogen basura en las calles? -pregunta Abel- ellos también podrían decir que su trabajo es muy importante y que merecerían jubilarse mucho antes porque, además de importante, es humillante.
-Y un empleado público podría decir que una vida detrás de un escritorio sellando papeles es aburrida y desgastante, motivo por el cual no es lógico ni humano trabajar treinta años.
-También podrían decir lo que decía mi cuñado cuando le preguntaban porque no trabajaban -insiste Abel..
-¿Y que decía tu cuñado?
-No trabajo porque no me gusta.
.-Impecable argumento. No se lo digas a los de Amsafe porque le vas a regalar otra bandera de lucha.
-Dejemos las chicanas -digo - y veamos la lógica de este reclamo.
-No hay lógica -exclama Abel- lo que distingue esta huelga es que carece de lógica.
-No es tan así -dice Marcial- la lógica es la lógica del atorrante: tratar de trabajar menos.
- Por ese camino van a fundir las cajas, van a dejar sin jubilaciones a otros trabajadores.
- Lo mas lindo de todo, es que los docentes universitarios reclaman jubilarse no a los 65 sino a los setenta años porque consideran que no es justo ni es saludable volverse a la casa a una edad en la que todavía están en la plenitud de su rendimiento.
-Es que la gente inteligente y la gente decente no quiere quedarse en su casa regando las plantas- señala Abel.
-Los de Amsafe y Sadop no piensan lo mismo.
-No comparto -concluye José.