Con la botadura de una barcaza

La industria naval festeja su día

Será el próximo lunes, con la organización de la Cámara santafesina, en las instalaciones del astillero Punta Alvear, de la empresa Ultrapetrol. Esta firma fabrica dos barcazas por semana.

a.jpg

Barcazas fluviales para la hidrovía. Por el río Paraná, llevan cargas líquidas, minerales, contenedores y granos.

Foto: Gentileza Ultrapetrol

Teresa Pandolfo

[email protected]

Por primera vez en la historia, la provincia de Santa Fe será sede de la celebración anual que organiza la Federación de la Industria Naval Argentina (Fina) y a la que han sido invitadas unas 250 personas, entre ellas la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, los gobernadores de Santa Fe, Chaco y Entre Ríos, y los principales referentes políticos, sindicales y empresarios del país.

La celebración en el territorio santafesino fue propuesta por la Cámara Santafesina de la Industria Naval (Casin), con el fin de mostrar a la sociedad en su conjunto cuál es el potencial con que cuenta la región, a partir de la instalación de uno de los astilleros de barcazas más importantes y modernos del continente -produce en serie a razón de ocho barcazas al mes-, y de las más de 30 empresas asociadas a la entidad de novel creación, que nació para apuntalar a las empresas santafesinas que forman parte de la cadena de valor de este sector.

La tesorera de la entidad, Lic. Zulma Dinelli, dijo a El Litoral que el acto se llevará cabo en los astilleros de la empresa Ultrapetrol, firma con un buen ritmo de producción de embarcaciones. Agregó que a la Cámara estaban adheridas otras empresas: de partes para barcos, de reparación de barcazas, de pinturas para barcos; es decir todas integrantes de la cadena de valor del sector. Además, como entidad está adherida a la Fisfe y a la Unión Industrial Argentina.

No es casual la elección de este lugar para una conmemoración tan emblemática. El desarrollo de la hidrovía Paraná-Paraguay -con una demanda cada vez más creciente de barcazas aptas para la navegación de la vía fluvial más importante del sur de América- ha movilizado el negocio de construcción y de reparación naval en esta parte del país, fortaleciendo de esta manera a una industria que va en progresivo resurgimiento y que impacta positivamente a todo el hinterland de la región.

Programa

El programa comenzará con una visita técnica a la planta fabril, con la intención de que los invitados especiales puedan apreciar in situ el proceso de producción. Seguirá con la botadura de una barcaza de 60 metros de eslora, 16 metros de manga y una capacidad de 2.500 toneladas, y continuará con un acto protocolar seguido de un almuerzo autóctono, en el que las autoridades presentes brindarán su mensaje festivo y su posición con respecto a la situación del sector.

Una producción con futuro

Como se ha dicho, el acto se llevará a cabo en la planta de la empresa Ultrapetrol SA, en Punta Alvear, localidad cercana a Rosario. Allí funciona la primera planta construida en la Argentina para la producción en serie de barcazas. En otros lugares del país, también se las fabrica pero como una actividad más de los astilleros.

La empresa es una sociedad anónima y está presidida por el señor Felipe Menéndez Ross. Comenzó a producir a principios del año pasado y la planta fue solventada con recursos propios, demandando en una primera etapa 55 millones de dólares.

Otro astillero está ubicado en Ramallo, provincia de Buenos Aires, donde se construyó un remolcador que recientemente fue botado.

“En Alvear, trabajan unas 250 personas y la producción de barcazas se orienta tanto al mercado interno como al externo”, señala el doctor Jorge Álvarez, integrante del directorio.

Relata que hasta hace unos años, en la Argentina, se consideraba un éxito la construcción de dos barcazas por año. Ahora, en esta planta se fabrican dos por semana. Interrogado sobre el costo dice oscila según sea su tipo: tanque o para cargas secas con o sin tapa, entre un millón y tres millones de dólares, siempre para 2.500 toneladas de carga.

La firma construyó barcazas tanque desde abril del año pasado hasta principios del corriente, que comenzaron a hacerse además para cargas secas: minerales o granos.

Sustentable

Respecto de que si es un sector de negocios sustentable, el doctor Álvarez dice que, actualmente, por la hidrovía Paraná-Paraguay circulan unas 2.000 barcazas con 30 años de antigüedad. “Muchas están llegando a su obsolescencia. Además, las que llevan cargas líquidas requieren un doble casco por lo que se prevé una renovación importante de las barcazas tanque, en tanto que las que circulan para cargas secas han sido importadas de Estados Unidos, luego de ser usadas allí y también deben ser renovadas”.

El directivo de Ultrapetrol SA señala que “el incremento de cargas por la hidrovía será constante” y refiere que en la década de los ‘90 se transportaron por la vía fluvial unas 700.000 toneladas de carga y ahora se está en los 15 millones.

“Va a ser muy importante en el futuro el transporte de mineral de hierro, además de la soja y el combustible. Todo esto significa la necesidad de un incremento de bodega”, concluye en el diálogo telefónico con El Litoral.

Si bien hasta ahora se ha dedicado a barcazas fluviales prevé en el futuro la construcción de remolcadores de empuje, buques de apoyo a las plataformas petroleras, barcos petroleros medianos y otras unidades para el equipamiento de la flota nacional.