junto al resto del mundo y en el décimo aniversario
Estados Unidos se prepara para conmemorar el 11 de septiembre
junto al resto del mundo y en el décimo aniversario
Estados Unidos se prepara para conmemorar el 11 de septiembre
Banderas y otros símbolos patrióticos no faltarán este domingo en edificios y calles norteamericanas cuando se rememore, en medio de fuertes medidas de seguridad, el nuevo aniversario del 11 S.

El mundo empieza a recordar los atentados. Filipinos musulmanes y cristianos se reunieron hoy sábado en Manila, Filipinas. Foto: EFE
Silvia Ayuso
DPA
El gobierno de Barack Obama, que participa activamente desde hace días en todos los actos previstos, quiere que el recuerdo de los peores atentados de la historia del país sea también un homenaje a los cientos de extranjeros que perdieron su vida el 11-S junto a los estadounidenses, así como a los miles de militares de los países ‘alidados’ que, en la década que ahora se cumple, participaron con el Ejército estadounidense en las guerras de Afganistán e Irak desdencadenadas tras la tragedia terrorista.
‘Reconocemos que el 11-S no fue una tragedia sólo para Estados Unidos, también hubo cientos de personas de decenas de países que murieron en los ataques’, dijo el viceasesor del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Ben Rhodes a periodistas en Washington de cara a los eventos de este fin de semana.
‘Y el 11-S desgraciadamente no es un acto terrorista único, hemos visto ataques de Al Qaida casi en cada continente que han matado a miles de muchas religiones y países, así que también queremos reconocer a las víctimas de tantos atentados y los sacrificios hechos por muchos de nuestros aliados en Afganistán e Irak’, agregó.
Porque el mensaje que la Casa Blanca de Obama ha repetido machaconamente en estos dos últimos años y que pretende volver a dejar claro en este aniversario es que, ‘a largo plazo, la única solución al terrorismo es tener aliados internacionales fuertes’ que cooperen y respondan junto a Estados Unidos ante una amenaza que esta última década ha demostrado puede presentarse en casi cualquier lugar, recordó Rhodes.
Mañana Domingo, Obama cumplirá una intensa agenda para poder estar, en un solo día, en los principales centros de homenajes de los ataques.
Comenzará a primera hora de la mañana en Nueva York, donde acompañado por su esposa Michelle y por altos funcionarios de su gobierno, entre otros la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y la de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, participará en las ceremonias matutinas en la zona cero donde se alzaban las Torres Gemelas derrumbadas en los ataques de hace diez años.
Los actos en la zona del ataque más grave comenzarán con un minuto de silencio a las 8:45 (12:45 GMT), la hora exacta en que el primero de los dos aviones secuestrados por terroristas se estrelló contra la primera de las Torres Gemelas.
Por primera vez además, se leerán los nombres de todos los que perdieron la vida aquel día en Nueva York, casi 3.000 personas. Al igual que hará durante los otros actos del día, el presidente estadounidense se reunirá brevemente con familiares de las víctimas.
Mientras que Napolitano se dirigirá tras esta primera ceremonia a Boston, donde también están previstos actos conmemorativos, Obama tomará de nuevo el avión para dirigirse a Shanksville, Pennsylvania, al lugar donde se estrelló el vuelo 93, también secuestrado por terroristas aquel 11-S pero cuyo objetivo de atacar Washington fue abortado por los pasajeros que lograron impedirle a los terroristas sus planes, perdiendo en ello la vida.
Allí, Obama depositará una corona de flores ante el Memorial del Vuelo 93, inaugurado justo un día antes, este sábado, por el vicepresidente, Joe Biden, y los ex mandatarios George W. Bush y Bill Clinton.
Desde Pennsylvania, Obama regresará a Washington, donde también colocará un ramo de flores en el Pentágono, otro de los objetivos de los terroristas hace diez años y que, además de atacar el corazón del orgullo militar estadounidense, causaron la muerte de 184 personas.
El Pentágono será, junto a Nueva York, uno de los principales focos de las ceremonias, lideradas en el caso de la sede militar por el secretario de Defensa, Leon Panetta.
Las conmemoraciones oficiales terminarán ya en horas de la noche en el Centro Kennedy para las Artes, el lugar al que debieron ser trasladados a última hora varios actos culturales agendados para la Catedral Nacional de Washington debido a un accidente durante las obras que se realizaban en el templo.
Obama pronunciará allí otro discurso en un programa que incluirá poesía, lecturas y música clásica y cultural que bajo el título ‘Concierto para la Esperanza’pretende concluir con una nota precisamente de esperanza una intensa jornada dedicada a conmemorar el día que cambió a Estados Unidos y al mundo.
Al Qaeda, detrás de la amenaza

Policías frente a la Torre Libertad, en el lugar que ocupaba el World Trade Center. Se han profundizado las medidas de seguridad en Nueva York debido a las amenazas de un nuevo atentado. Foto: EFE
El Gobierno de EE.UU. confirmó ayer que Al Qaeda está detrás de la amenaza “creíble” pero “no corroborada“ de un posible atentado terrorista en el país al cumplirse el décimo aniversario del 11-S, y pidieron calma a la población.
Las autoridades tienen “información específica, creíble pero no confirmada de que Al Qaeda de nuevo busca dañar a estadounidenses y en particular atacar Nueva York y Washington”, dijo la secretaria de Estado Hillary Clinton. Subrayó que el Gobierno desarrollará una campaña “incansable” contra las amenazas y si es necesario usará la fuerza que le permite la ley.
El presidente Barack Obama ha pedido que el equipo de seguridad “redoble los esfuerzos” para seguir la información y tome las precauciones necesarias. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, confirmó que esta amenaza “no corroborada” no alterará los planes del presidente en los homenajes.
El incremento de la presencia policial estará respaldado por el FBI. En Nueva York, el alcalde también ha pedido que los ciudadanos continúen con su vida cotidiana pero para su tranquilidad les ha informado de medidas de seguridad adicionales.
/// opinión
Alianzas necesarias
Barack Obama (*)
En este décimo aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 recordamos que en esa fecha se produjo no sólo un ataque contra Estados Unidos sino contra el mundo y la humanidad y las esperanzas que compartimos.
Recordamos que entre las casi 3.000 personas inocentes que perdieron sus vidas aquel día había cientos de ciudadanos de más de noventa países. Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, de muchas razas y credos. En este solemne aniversario nos unimos a sus familias y a sus países para rendir homenaje a su memoria.
Recordamos con gratitud cómo hace diez años el mundo manifestó su unidad. En todo el planeta, ciudades enteras se paralizaron para ofrecer un momento de silencio. La gente ofreció sus oraciones en iglesias, mezquitas, sinagogas y otros lugares de culto. En Estados Unidos nunca olvidaremos como las personas en todos los rincones del mundo se solidarizaron con nosotros ofreciendo vigilias con velas y mares de flores delante de nuestras embajadas.
Recordamos que en las semanas posteriores al 11 de septiembre actuamos como comunidad internacional. En el marco de una amplia coalición, expulsamos a Al Qaeda de sus campamentos de entrenamiento en Afganistán, derribamos a los talibanes y ofrecimos al pueblo afgano la oportunidad de vivir sin terrorismo. Sin embargo, los años posteriores fueron difíciles y el espíritu de alianza mundial que sentimos tras aquel día se desgastó.
Como Presidente, he concentrado mis esfuerzos en renovar la cooperación mundial que necesitamos para responder a la amplia diversidad de retos que enfrentamos. Gracias a una nueva era de participación, hemos establecido alianzas con países y personas con las que compartimos intereses y respeto mutuos.
Como comunidad internacional, hemos demostrado que los terroristas no son rival para la fortaleza y resistencia de nuestros ciudadanos. Es claro que Estados Unidos no está en guerra contra el Islam y que nunca lo estará sino más bien, junto a aliados y socios estamos unidos contra Al Qaeda que ha atacado decenas de países y matado a decenas de miles de hombres, mujeres y niños inocentes, en su gran mayoría musulmanes. Esta semana, recordamos a todas las víctimas de Al Qaeda así como el valor y la resistencia con que sus familias y conciudadanos han perseverado, desde Oriente Medio a Europa y desde África hasta Asia.
Trabajando juntos hemos desbaratado complots de Al Qaeda, eliminado a Osama bin Laden y a gran parte de sus altos mandos y hemos colocado a Al Qaeda en el camino hacia la derrota. Mientras tanto, los pueblos de Oriente Medio y Norte de África demuestran que el camino más seguro hacia la justicia y la dignidad es la fuerza moral de la no violencia en lugar del terrorismo y la violencia sin sentido. Está claro que los extremistas violentos se están quedando atrás y que el futuro pertenece a aquellos que desean construir y no destruir. A los países y personas que desean un futuro de paz y prosperidad, les digo que pueden contar con Estados Unidos pues aunque nos enfrentamos a desafíos económicos internos, Estados Unidos continuará desempeñando un papel importante de liderazgo en el mundo. Mientras replegamos el resto de nuestras tropas de Iraq y trasladamos las responsabilidades en Afganistán, apoyaremos a los iraquíes y a los afganos en sus esfuerzos por lograr la seguridad y ofrecer oportunidades a sus pueblos. En el mundo árabe y más allá de este, defenderemos la dignidad y los derechos universales de todos los seres humanos.
En todo el mundo, continuaremos el arduo trabajo de intentar lograr la paz, fomentar el desarrollo que saca a la gente de la pobreza y contribuir a promover la seguridad alimentaria, la salud y el buen gobierno que despiertan el potencial de los ciudadanos y las sociedades.
Al mismo tiempo, hemos reafirmado nuestro compromiso con el ejercicio de nuestros valores en nuestro país. Como país de inmigrantes, Estados Unidos recibe a personas de todos los países y culturas. Estos nuevos estadounidenses al igual que las víctimas inocentes que perdimos hace diez años, nos recuerdan que a pesar de las diferencias de raza o religión a todos nos une la esperanza compartida de que podemos lograr que el mundo sea un lugar mejor para esta generación y las venideras. Este debe ser el legado de las personas que perdimos.
Los que nos atacaron el 11 de septiembre querían crear divisiones entre Estados Unidos y el mundo. Fracasaron. En este décimo aniversario, nos unimos a nuestros socios y amigos para recordar a todas las personas que perdimos en esta lucha. En honor a su memoria, reiteramos el espíritu de alianza y respeto mutuos que necesitamos para hacer realidad un mundo en el que todas las personas vivan con dignidad, libertad y paz.
(*) Presidente de los Estados Unidos. Gentileza Embajada de Estados Unidos en Argentina