al margen de la cronica

La Ópera de Viena no quiere competencia

La Ópera de Viena acaba de inaugurar la temporada de recitales con un programa y un cartel tan ambicioso como amplio, dispuesta a mantenerse como el escenario donde más montajes líricos, y de más calidad, pueden disfrutarse. “Representamos 52 óperas distintas, 300 representaciones. Es tremendo”, comenta en una entrevista con Efe Dominique Meyer, el director de la conocida como Haus am Ring.

La andanada inicial de esta enorme oferta fue el pasado sábado, con un Simon Bocanegra de Verdi, con el tenor español Plácido Domingo en el papel principal, un comienzo de fiesta de alto nivel que Meyer asegura quiere mantener toda la temporada.

“Casi cada semana hay una nueva ópera en el programa. Para mí ningún día tiene especial importancia. Lo importante es que toda la temporada tenga un muy buen nivel”, resume.

Meyer inicia su segunda temporada como director, tras relevar el pasado año a Ioan Holender, que estuvo 18 años al frente de la Ópera Estatal de Viena, con la confianza que dan los excelentes resultados del curso pasado: un 99,7 por ciento de venta de localidades y los mayores ingresos de la historia.

“Ahora nos concentramos en el programa. Que en cada temporada traigamos como mínimo dos obras al cartel que nunca se hayan representado en Viena”, explica tras recordar que la temporada pasada estuvo marcada por cambios más técnicos, como el convenio colectivo, un escenario de ensayos o nuevos programas de mano.

Para la temporada 2011/2012, están previstos cinco estrenos operísticos, entre ellos dos obras que nunca se han representado en la ciudad: “De la casa de los muertos”, de Leos Janacek, y “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny”, compuesta por Kurt Weill y con libreto de Bertolt Brecht. Esa renovación del repertorio es para Meyer esencial para que la Ópera de Viena mantenga su primacía sobre otros grandes teatros líricos.

“En comparación con Londres, París, Madrid o Nueva York, la actividad musical en Viena es enorme. Hay 700 funciones de ópera en esta ciudad y casi 2.000 conciertos, en una ciudad con 1,5 millones de habitantes”, indica respecto a la “emotiva pasión tan grande y profunda por la música” que ve en la capital del Danubio.

Además del repertorio de Bel Canto, la Ópera de Viena ofrece esta temporada nueve espectáculos de ballet, tres óperas para niños y dos novedades en el escenario vienés: una serie de recitales de música de cámara de la Filarmónica de Viena y otra de cantantes solistas.