En la Comisaría 3ra.

Reconstrucción judicial por la detención de tres menores

Cinco de los diez uniformados recuperaron la libertad este viernes. El lunes 29 de agosto por la madrugada tres adolescentes, que viven en el refugio de calle Ituzaingó, fueron trasladados de manera irregular.

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Los menores estuvieron alrededor de una hora y media en la comisaría de barrio Candioti. Foto: Mauricio Garín

Juliano Salierno

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La Justicia realizó ayer una reconstrucción en la Seccional 3ra. de barrio Candioti, a raíz de una denuncia en Asuntos Internos, por la detención y presuntos apremios a tres chicos de la calle que se albergan en el refugio de calle Ituzaingó.

El procedimiento, que tuvo lugar a media mañana del viernes en el edificio de calle Lavalle al 3400, estuvo encabezado por la jueza de Instrucción Cuarta, Susana Luna y contó con la presencia de la fiscal Nº 5, Elena Perticará.

Previamente, los tres chicos de entre 15 y 17 años que fueron detenidos de manera irregular la madrugada del lunes 29 de agosto, participaron de una rueda de personas en la que reconocieron a varios de los policías implicados.

La medida judicial contó con la autorización y control de la Subsecretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia, que asistió a los menores desde el preciso momento en que fueron denunciados los hechos.

Libertades

Como resultado de las actuaciones de ayer, la jueza Luna le concedió la libertad a cinco de los diez policías detenidos, ya que los delitos que se les atribuyen serían de características menos graves que el resto, quienes permanecerán detenidos algunos días más.

La investigación judicial comenzó con una denuncia en la Delegación centro-norte de Asuntos Internos, realizada por la directora del Centro de Permanencia Transitoria para Niños y Adolescentes en situación de calle El Refugio, ubicado en calle Ituzaingó 1845.

A partir de entonces se desencadenaron las primeras ocho detenciones, que luego se transformaron en diez con la presentación espontánea de dos uniformados que habrían tomado conocimiento con posterioridad de lo que estaba ocurriendo.

Los implicados son el subjefe a cargo, un cabo, dos suboficiales y dos agentes de la Comisaría 3ra.; dos agente de la Comisaría 1ra. y dos de la Primera Zona de Inspección.

Bajo distinto grado de atribución de responsabilidades la jueza Luna les tomó declaración indagatoria el viernes 2 de septiembre a los primeros implicados. Se les atribuye presuntos delitos de “severidades y torturas”, ya sea “por acción u omisión”; “falsedad ideológica” y “hurto”, según cada caso.

No hubo tortura

No obstante, fuentes consultadas habrían descartado de plano la utilización de picanas y que los menores hayan sido sometidos a algún tipo de tortura. Esto se debe no sólo a que el objeto en cuestión no fue hallado, sino a que ninguno de los menores tenía lesiones visibles en el cuerpo, tras ser examinados por médicos policial y forense. Y porque tampoco hicieron referencia al uso de picana en su segunda versión.

Los menores hablaron de tirones de pelo y del llamado “verdugueo” al que estuvieron expuestos.

Más allá de ello lo que resulta llamativo es de qué manera se vulneraron sus derechos al quedar alojados en una dependencia policial siendo menores de edad, sin conocimiento de los padres u organismo a cargo que los tutele. Además, porque fueron liberados sin dejar constancia de su paso por la dependencia policial, lo cual hace aún más grave el desempeño del personal de la fuerza.

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La jueza de Instrucción Susana Luna y el secretario Daniel Maurutto, encabezaron la comisión judicial. Foto: Mauricio Garín

Moto particular.

Ante el llamado de colaboración del 911 los dos policías de la Comisaría 3ra. que llegaron hasta el lugar donde se produjo la detención, lo hicieron en una moto particular, porque el único móvil disponible estaba cargando combustible.

 

Sospechosos.

Los chicos relataron que fueron detenidos en inmediaciones de calle Necochea y bulevar Gálvez y que fueron trasladados en un móvil a la Seccional, donde habrían recibido algún tipo de apremios. Una llamada al 911 en el horario y el lugar donde se produjeron las detenciones advertía de la presencia de “sospechosos” en la zona.