Infraestructura

Puerto, consumo y expectativas

Estudio sobre el impacto económico de la reconversión portuaria de la capital de Santa Fe, en términos de incremento en el consumo minorista. También la incidencia en la creación de empleo y recaudación fiscal.

Félix Canale

[email protected]

La etapa de construcción de un nuevo puerto en la capital santafesina, volcaría al consumo local una masa de dinero cercana a los 370 millones de pesos en un lapso de entre 3 y 4 años. La cifra se desprende de un trabajo realizado por el Centro de Estudios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.

“El trabajo se propone cuantificar el impacto que tendrá sobre nuestra economía una obra trascendente para la ciudad y la región, tal como es la reconversión del puerto, teniendo en cuenta los siguientes aspectos: el impacto en el consumo y en la creación de puestos de trabajo y también lo que el gobierno, en sus distintos niveles, puede llegar a recuperar por el incremento en la recaudación como consecuencia de una mayor actividad económica en la zona”, explica Fabio Arredondo, director del Centro de Estudios.

Para realizar la proyección se consideraron dos puntos de vista: uno durante su etapa de construcción, y otro analizando el impacto durante el funcionamiento de la terminal.

En construcción

De acuerdo a los valores que en distintas oportunidades presentó el presidente del Ente portuario, Marcelo Vorobiof , el costo total de la nueva terminal está en el orden de los 150 millones de dólares. Por su parte, la consultora Coinre (Consorcio de Integración Regional) que realizó los estudios de factibilidad, estimó un plazo de construcción de entre 36 y 48 meses.

“Sobre ese valor determinamos la parte proporcional que se destinaría a la compra de materiales y la que iría al pago salarial, teniendo el cuenta las distintas categorías. Trabajamos con las escalas de la Uocra, para tener una referencia de los salarios que se van a pagar durante el período de construcción”, explica Arredondo.

Luego advierte que en la actualidad los técnicos del Ente Administrador del Puerto y funcionarios del Ministerio de Economía de la provincia trabajan en la puesta al día de los valores estimados por la consultora. “Es necesario porque el informe de Coinre es de noviembre de 2007. Prácticamente han transcurrido 4 años y seguramente los costos, por más que estén en dólares, han variado”, dice.

Salarios y consumo

Hecha la salvedad, y tomando los números iniciales, del total a invertir se destinaría a salarios aproximadamente 40 por ciento. Convirtiendo esa cifra a un tipo de cambio promedio de 4,20 pesos por dólar, se está hablando de unos 235 millones de pesos que se volcarían a remuneraciones y de allí al consumo.

En función del tipo de obra, el Centro de Estudios estima que se habilitarán entre 300 y 400 puestos de trabajo en la etapa constructiva. De ese total, el personal altamente calificado podría oscilar entre 10 y 15 por ciento. El restante 85 ó 90 por ciento no requeriría de alta calificación.

Este dato debiese ser de interés para el comercio minorista local por una razón sustancial: “Para el personal no tan calificado (construcción), la propensión marginal al consumo de sus ingresos está destinada casi en un 100 por ciento a la satisfacción de necesidades básicas como alimentación y vestimenta”, señala Arredondo.

De acuerdo al análisis, esa propensión marginal al consumo resultaría en una inyección de unos 227 millones de pesos como primer impacto directo en la economía local. En el tramo siguiente (segundo impacto, considerado de manera conservadora), la reposición de la mercadería consumida (es decir, los pedidos a los mayoristas) podría mover otros 142 millones de pesos adicionales.

Sumado, todo lo relacionado con el consumo alcanza casi los 370 millones de pesos, unos 80 millones de dólares al tipo de cambio actual. Una cifra atractiva, más si se considera que el escenario planteado se desenvuelve en un período de entre tres y cuatro años.

El Nuevo puerto

La estrategia del Ente Portuario ha sido replantear el perfil de puerto, apuntando hacia el concepto de “multipropósito”, es decir que realizará varias actividades. Las dos principales son la terminal de contenedores y la terminal de agrograneles.

La terminal de contenedores, estimando conservadoramente que puede llegar a mover 20 mil contenedores al año, generaría unos 115 puestos de trabajo directos y alrededor de 232 puestos indirectos, para un total de 347. Por su parte, la terminal de agrograneles (con un movimiento estimado de un millón y medio de toneladas anuales como mínimo) puede crear unos 54 puestos de trabajo directos y alrededor de 425 indirectos, para una suma de 479. El gran total es de 826 puestos de trabajo.

En el cálculo del Centro de Estudios, el primer y segundo impacto en el consumo de la terminal de contenedores sumaría 37 millones de pesos anuales, en tanto agrograneles estaría inyectando otros 50 millones de pesos cada 12 meses.

Esos 87 millones de pesos anuales que podrían circular en la plaza no incluyen lo que eventualmente aporten otras actividades bajo el paraguas del concepto de “puerto fábrica”, que alienta la radicación de industrias exportadoras en la vecindad de la terminal.

Construccion nuevo puerto.pdf
Nuevo puerto en operaciones.pdf

Recaudaciones

Toda la masa de dinero que circulará en la plaza durante el período de construcción del nuevo puerto, traducido en un incremento de ventas, también se reflejará en la

recaudación de impuestos.

El Centro de Estudios de la Bolsa de Comercio hizo ese análisis sobre los tres niveles de gobierno: el municipal a partir del pago del Derecho de Registro e Inspección; provincial, con el pago de Ingresos Brutos, y el nacional, del que se tomaron solamente el impuesto al valor agregado (IVA) y el impuesto a las transferencias en cuenta corriente (impuesto al cheque).

Realizando el cálculo sobre el total de la inversión (150 millones de dólares = unos 630 millones de pesos, en tres o cuatro años), el gobierno municipal tendría ingresos adicionales por valores cercanos a los 2,2 millones de pesos, la provincia alrededor de 13 millones extras y la Nación (sumando IVA por venta de materiales más consumo) cerca 151 millones de pesos. Por su parte, el impuesto al cheque representará una recaudación de unos 6,8 millones de pesos. Otro dato no menor son los aportes al sistema de seguridad social. De acuerdo al Centro de Estudios, ese ítem representa unos 38 millones.

Sumando toda la recaudación por distintos conceptos se llega a una cifra que redondea los 212 millones, casi un tercio del volumen total de la inversión. La Nación (sumando seguridad social) estaría recaudando alrededor de 195 millones, en tanto que la provincia recaudaría unos 14 millones si se agrega el sellado provincial de los contratos de obra.

En funcionamiento

Con la terminal portuaria en operaciones, la estimación indica que el gobierno de la ciudad recaudaría unos 700 mil pesos anuales, considerando solamente el aporte de contenedores y agrograneles. Proyectando esos ingresos a los 30 años de la concesión, la suma alcanza a unos 19 millones de pesos.

Para la provincia (Ingresos Brutos, tanto de contenedores como agrograneles), la recaudación estaría en 4 millones 600 mil pesos anuales, que proyectados a 30 años representan unos 138 millones de pesos.

Para la Nación (IVA, Impuesto al Cheque y Seguridad Social) se proyecta un total anual de casi 56 millones de pesos que multiplicados por 30 años representan 1.680 millones de pesos. Allí tiene mucha incidencia seguridad social. Desagregando este ítem, la Nación recaudaría unos 8 millones de pesos anuales. A 30 años, representan alrededor de 240 millones de pesos, sólo por IVA e impuesto al cheque.

Hinterland

Se llama hinterland al territorio o área de influencia económica de una ciudad, pero particularmente aquellas que tienen un puerto. En el caso de la capital santafesina esa zona abarca el centro y norte de Santa Fe y Córdoba, el NOA y NEA, Paraguay, Bolivia y algunos Estados de Brasil, como Mato Grosso do Sul. Esa enormidad geográfica tiene una producción que supera los 210 millones de toneladas por cultivo de cereales, oleaginosas, cultivos industriales, frutas y hortalizas.

Los números están en expansión. En los últimos años, la producción de las provincias argentinas del hinterland de Santa Fe creció 57%, mientras Brasil lo hizo en 54% y Paraguay en 35%. Estos datos magnifican el potencial de carga para el nuevo puerto santafesino. Mato Grosso do Sul no puede salir directamente al Atlántico porque cadenas montañosas impiden el trazado de un ferrocarril económicamente viable.

Si del total de millones de toneladas referidas, el nuevo puerto local lograse capturar para sí el 0,7% de lo que está en juego, ya sería redituable. Por encima de ese porcentaje, la capital provincial podría registrar un impulso económico que en los últimos decenios le ha sido negado.