En el grupo más exigente del mundial
Sin mucho que festejar
Australia venció categóricamente a Estados Unidos, pero con signos de la inesperada situación generada por la anterior caída ante Irlanda. Mañana juegan los All Blacks.

Man of the Match. Adam Ashley-Cooper apoya uno de sus tres ensayos. El multifuncional back, que hoy jugó de winger, aportó su reconocida capacidad para la cómoda victoria aussie. Foto: EFE
César Miño
Con una producción que no estuvo exenta de imperfecciones, más allá de resultar suficiente para sustentar una victoria inobjetable, Australia superó a Estados Unidos por 67 a 5, en un partido disputado esta mañana (hora argentina), en el marco de la tercera fecha del Grupo C de la VII Rugby World Cup que se disputa en Nueva Zelanda.
Como era previsible, los Wallabies no tardaron demasiado en expresar una creciente y notoria supremacía ante los Eagles, que pese a haber presentado a un equipo conformado por mayoría de suplentes, jugó con plausibles orden y dignidad.
Es más, hasta que las reservas físicas se minaron por el notable esfuerzo que significa confrontar con un adversario superior, los norteamericanos intentaron conseguir un protagonismo que encontró su merecido premio en el hecho de haber logrado apoyar una conquista. El 22 a 5 con el que concluyó la etapa inicial reflejó en buena medida las circunstancias aludidas.
El complemento
Con el correr de los minutos del segundo tiempo, las diferencias se acrecentaron, a partir de las facilidades que los aussies fueron consiguiendo.
Obtener y desplegar fueron las claves: sencillas, pero muy efectivas. Así llegaron la mayoría de las conquistas del bicampeón mundial, que demostró que más allá de un éxito absolutamente lógico y cómodo, presenta vestigios evidentes de esa especie de “tsunami emocional” que significó la caída ante Irlanda.
Como hecho singular, vale destacar que el multifuncional back Adam Ashley-Cooper logró la serie de tres tries más rápida de la historia de los mundiales, al apoyar tres ensayos en siete minutos: entre los 18 y 25 minutos del complemento.
Otro dato importante, es que se implementaron todas las variantes posibles en ambos equipos; mientras que prácticamente sobre el cierre, tuvo que ser asistido y retirado del campo de juego el inside australiano Anthony Faingaa, tras golpearse duramente la cabeza contra un adversario, producto de un error técnico en la ejecución de un tackle.
LO QUE VIENE
La que se avecina será otra madrugada para disfrutar. A las 3, en Dunedin, Inglaterra buscará consolidar su liderazgo en el Grupo B ante la modesta Rumania.
Por su parte, a partir de las 5 de nuestro país, el Eden Park de Auckland será testigo del esperado choque entre Nueva Zelanda y Francia, en el marco del Grupo A.





