Congreso del Instituto Argentino de Finanzas

Empresas argentinas siguen de “cerca” la evolución del real

Temen que pueda llegar a afectar la competitividad de las exportaciones argentinas. Estiman que la inflación de 2012 será de entre 15 y 25 por ciento.

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Un hombre mira un cartel con la cotización del dólar en Río de Janeiro. Foto: EFE

 

De la Redacción de El Litoral

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DyN

Los ejecutivos de finanzas estimaron que la inflación de 2012 se ubicaría entre el 15 y el 25 por ciento, al tiempo que descartaron sobresaltos en la paridad cambiaria.

Gustavo Macchi y Guillermo Campanini, presidente y vicepresidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (Iaef), estimaron que “las empresas no tendrán inconvenientes en conseguir financiamiento pero todo dependerá del contexto internacional y de cómo evolucionen los mercados”.

En el marco de la 32 Convención Anual de la entidad, ambos directivos coincidieron en afirmar que el salto cambiario del real no es más que un episodio que el Banco Central del Brasil pudo controlar rápidamente, al tiempo que advirtieron que “habrá que seguir muy de cerca el desarrollo de ese mercado”.

Luego remarcaron que el período que se inicia a partir de diciembre “todo indica que va a ser una continuación de estos dos períodos precedentes”.

Más adelante, remarcaron que “la situación internacional ha cambiado notablemente pero algunos aspectos hay que monitorearlos muy de cerca en especial la situación en Brasil. Lo que ocurrió en Brasil, es un fenómeno de apreciación de largo plazo, dentro de un proceso que está controlado por el Banco Central. Pero también los cambios en Europa y los Estados Unidos pueden tener una implicancia para la Argentina”, señalaron.

Macchi puso de relieve que “hay que adaptarse a la nueva situación internacional la balanza comercial está reduciéndose y la inflación debe seguirse con atención. Sin entrar en polémica, porque hay indicadores de todo tipo y color, la inflación perjudica a los sectores más desprotegidos y hay que corregirla. Para el año próximo vamos a hacia números más bajos que calculamos entre 15 y 25 por ciento”, indicó.

Respecto del tipo de cambio, Macchi expresó que se apunta a “seguir de cerca lo que ocurra en Brasil, pero los fundamentos de la política cambiaria no han sido modificados. Dólares siguen entrando por lo cual no parece que vaya a haber sobresaltos”.

Consultado sobre la dificultad de las empresas para conseguir financiamiento, Macchi expresó que “no parece que vaya a haber problemas pero, de nuevo todo dependerá del comportamiento de los mercados internacionales”.

Campanini puso de relieve que “en momentos de agitación se apunta a no tomar créditos por la incertidumbre que gobierna a los mercados, pero una vez superado ese escenario, las empresas vuelven al mercado porque necesitan financiar sus proyectos de inversión”.

Macchi advirtió sin embargo, que si no se toman medidas con la inflación puede haber alguna complicación en el futuro, pero también habrá que tomar medidas de modificación de la política impositiva y alcanzar un acuerdo con el Club de París para que las empresas puedan conseguir fuentes de financiamiento.

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Cordobeses creen que se debe devaluar

Casi la mitad de los industriales metalúrgicos de Córdoba considera que el peso debería devaluarse cerca del 21 por ciento para acomodar mejor la competitividad del sector, revela un informe privado.

El relevamiento corresponde al Observatorio de la Actividad Metalúrgica de Córdoba, de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes provincial y la consultora MKT.

El estudio indica que para el 47 por ciento de los consultados el tipo de cambio actual de 4,23 pesos por dólar no es suficiente para mantener la competitividad del sector industrial.

Dentro de ese grupo se detectó que el tipo de cambio ideal sería de 5,33 pesos por dólar, de acuerdo con el promedio de respuestas de las empresas observadas.

El director de MKT, el economista Gastón Utrera, dijo a DyN que la actividad de las metalúrgicas de Córdoba está bien a lo largo de los dos primeros cuatrimestres, pero que presenta “signos de desaceleración”.

El informe señala que “mientras durante los primeros 8 meses del año, el 41,3 por ciento de los metalúrgicos cordobeses aumentó su nivel de producción, durante el segundo cuatrimestre ese porcentaje se redujo casi 4 puntos, al 37,6 por ciento”.

“También los consultamos a todos sobre cuál era el tipo de cambio que esperan para diciembre, y fue de 4,34 pesos, contra los 4,41 que daban los contratos a diciembre cerrados en agosto”, destacó Utrera.

El relevamiento indica que “desde finales de julio, el real brasileño se depreció un 16 por ciento, mientras que el peso argentino se depreció menos del 2”. “Esto genera preocupación en Argentina, por la pérdida de competitividad cambiaria que genera. Y lleva a muchos economistas a recomendar una depreciación más acelerada en Argentina, para seguir el ritmo de depreciación de Brasil”, señala el informe. El trabajo señala que “la situación actual es muy diferente a la de 1999, cuando Brasil devaluó y le generó grandes problemas de competitividad a la economía argentina”.

“Por el contrario, la situación actual es más parecida a la de 2008 y 2009, cuando Brasil dejó depreciar fuertemente su moneda (50 por ciento entre agosto y diciembre de 2008) pero luego dejó que se apreciara”, agrega el informe.

Así, el trabajo agrega que “la estrategia argentina de tipo de cambio administrado implica depreciar menos que Brasil en medio de la crisis internacional, pero continuar depreciando cuando Brasil vuelve a apreciar su moneda”.


Combatir la tentación proteccionista

El ministro brasileño de Finanzas, Guido Mantega, reconoció que “en tiempos de crisis aumenta la tentación del proteccionismo”, pero aseguró que “hay que combatirla“ para no agravar los problemas.

Preguntado por la reciente decisión del gobierno brasileño de aumentar el impuesto de productos industriales (IPI) sobre los vehículos, el ministro negó que se tratara de una medida con propósitos proteccionistas.

“Se trata de favorecer la inversión en tecnología, y está abierta a todos los países y a todas las empresas”, afirmó Mantega.

El gobierno brasileño incrementó hace una semana en 30 puntos porcentuales el IPI aplicado a los vehículos, pero al mismo tiempo introdujo un amplio abanico de exenciones para los fabricantes que cumplieran toda una serie de requisitos locales.

Según destacaron los medios, la medida podría traducirse en un incremento de los precios de los vehículos importados de entre el 25 y el 28 %.

Por la mañana, el presidente del Banco Mundial (BM), el estadounidense Robert Zoellick, había reivindicado en su discurso la idea de un nuevo sistema multipolar en el que los países emergentes, tanto en Asia como en Latinoamérica, evitaran las “tentaciones proteccionistas” que pueden aparecer fruto del descenso de la demanda internacional.

“No tomen decisiones estúpidas, no dejen que el mundo caiga en el proteccionismo”, dijo Zoellick, sin señalar a ningún país en concreto.

/// OPINIÓN

La “inflación en dólares” pasa a terreno negativo

Jorge Vasconcelos

Con el tipo de cambio en torno de 1,80 reales por dólares y una variación de precios al consumidor que se proyecta en 6 % anual para los próximos 12 meses, Brasil está pasando a terreno negativo en materia de “inflación en dólares”.

De estabilizarse el tipo de cambio en el actual andarivel, entonces el socio del Mercosur dejará de ser el paraguas en el que la Argentina protegió el deterioro de su competitividad.

En este nuevo cuadro de situación, la industria local y servicios como el turismo necesitan que también en la Argentina se frene en seco la inflación en dólares.

Una opción es que el peso se devalúe al ritmo que suben los costos internos en pesos. Pero parece haber consenso acerca de lo traumático de esta vía.

La otra alternativa es seguir el camino chileno de principios de los º90, país que bajó la inflación de 20 % a 6 % anual en un quinquenio.

Como se empieza a discutir en la Argentina, uno de los secretos para ese logro fue que los salarios pasaron a ajustarse en función de la inflación esperada y no la pasada.

Pero aquella experiencia no fue un mero acuerdo de cúpulas, ya que estuvo acompañada de una serie de decisiones firmes y consistentes, entre las que se incluyeron la independencia del Banco Central y una política fiscal que llevó el superávit primario a más de 3 % del PIB.

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