Ofició una misa en una ciudad de la antigua Alemania comunista


Benedicto XVI compara al nazismo

y al comunismo con la lluvia ácida

Benedicto XVI compara al nazismo y al comunismo con la lluvia ácida

El Papa Benedicto XVI en Erfurt, en su tercer día de estancia en Alemania. Foto: EFE

El Pontífice aseguró que las consecuencias de estos dos regímenes aún se perciben. Dijo que los alemanes deberían agradecer los cambios que se produjeron en la década del 80 y que culminaron con la caída del Muro de Berlín.

 

Juan Lara - EFE

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Benedicto XVI ofició hoy una misa en Erfurt, ciudad de la antigua Alemania comunista (RDA), donde dijo que el nazismo y el comunismo tuvieron para el cristianismo el mismo efecto que la lluvia ácida y que sus consecuencias, sobre todo en el plano intelectual y religioso, aún se perciben.

Ante varios miles de fieles -unos 30.000- reunidos en la plaza de la catedral de esta ciudad de 200.000 habitantes, el papa dijo que los alemanes tienen que dar gracias a Dios por los cambios registrados en el país hace 30 años, “que parecían que nunca se producirían”.

“Quién habría imaginado hace 30 años, en los tiempos de la RDA, que el Muro de Berlín habría caído pocos años después (1989) y si vamos más atrás quién habría podido predecir que el Tercer Reich quedaría hecho cenizas cuatro años después”, dijo el Pontífice.

El papa Ratzinger aseguró que en la RDA tuvieron que “soportar una dictadura negra, el nazismo, y una roja, el comunismo, que para la fe cristiana tuvieron el efecto que tiene la lluvia ácida”.

“Muchas consecuencias tardías de ese tiempo todavía no han sido asimiladas, sobre todo en el ámbito intelectual y religioso. La mayoría de la gente en esta tierra vive aún lejana de la fe en Cristo y de la Iglesia”, agregó.

Esta zona de Alemania es una de las más ateas del país. Asistentes a la misa dijeron a Efe que el comunismo alejó a la gente de la religión “y aquí nadie cree ya y se ha perdido la tradición cristiana”.

Benedicto XVI agregó en la homilía que los últimos 20 años presentan, sin embargo, también experiencias positivas, un horizonte más amplio, “un cambio más allá de las fronteras y la confianza de que Dios no nos abandona y nos conduce por nuevos caminos, ya que donde está Dios, allí hay futuro”.

El Pontífice señaló que la nueva libertad ha ayudado a conferir a la vida de los hombres una “mejor dignidad y a abrir nuevas posibilidades”, como una mayor actividad parroquial, reestructuración de iglesias y centros parroquiales, iniciativas diocesanas, etc.

Pero se preguntó si esas posibilidades han llevado también a un incremento de la fe y dijo que tal vez es necesario buscar sus raíces profundas y de la vida cristiana en algo más que en la libertad social.

El papa subrayó que muchas personas aceptaron durante aquellos oscuros años “desventajas personales” por vivir la fe y destacó que muchos padres “en medio de un ambiente hostil” educaron a sus hijos en la fe católica.

A este respecto recordó que muchos católicos resistieron a la ideología comunista en Eichsfeld, una “isla” de católicos en una zona de influencia luterana y en la que la religión fue perseguida durante el comunismo.

Benedicto XVI se mostró convencido de que los cambios del año 1989 (la caída del comunismo) no estaban motivados sólo por el deseo de bienestar y de libertad de movimiento, “sino, sobre todo, por el anhelo de veracidad”.

Ese anhelo -precisó- se mantuvo vivo, entre otras cosas, por personas totalmente dedicadas al servicio de Dios y del prójimo y dispuestas a sacrificar su propia vida.

El pontífice subrayó las raíces cristianas de Alemania, recordó a todos los santos que ha evangelizado estas tierras y dijo que esas personas muestran que “es posible y bueno” vivir en modo radical la relación con Dios y colocarle en primer lugar y no como una realidad más entre otras.

El papa dijo que la fe es siempre y esencialmente un “creer juntos con los otros” y que “sin” la Iglesia no puede haber una fe personal.

“La Iglesia no se detiene ante las fronteras de los países”, agrego el papa, que aseguró que “si nos abrimos a toda fe”, el catolicismo tiene futuro también como fuerza pública en Alemania.

El Obispo de Roma agregó que los católicos “no queremos escondernos en una fe solamente privada, sino que queremos gestionar de manera responsables la libertad alcanzada”.

Los católicos en Alemania -país de casi 82 millones de habitantes- representan el 30,18 % de la población (24,6 millones). Los protestantes son 24,5 millones de personas, mientras que el resto se reparten entre no creyentes, musulmanes y judíos.

Concluida la misa, el Pontífice viajó a Friburgo, capital del estado federal de Baden-Württenberg, de amplia mayoría católica, última etapa de su tercer viaje de cuatro días a Alemania.

 

“Profundamente avergonzado”

El Papa se mostró “profundamente avergonzado” en el encuentro mantenido con víctimas de abusos sexuales por parte del clero en la ciudad alemana de Erfurt, pero los representantes de los afectados aseguraron hoy que no se creen sus palabras.

La Red de Afectados por la Violencia Sexual en Alemania tachó hoy de “hipócrita” la reunión que el pontífice de 84 años mantuvo el viernes por la noche con dos mujeres y tres hombres, todos ex alumnos de instituciones educativas católicas.

El encuentro de media hora en la ciudad del padre de la Reforma protestante, Martín Lutero, fue en realidad un retroceso y sólo favorece a quienes buscan silenciar, tapar o negar los hechos, afirmó el presidente de la asociación, Norbert Denef. Ese tipo de reuniones a puerta cerrada, como la de anoche en el Seminario de Erfurt, “no traen nada y son sólo una estrategia para decirle a la sociedad: estamos haciendo algo”, continuó. “Benedicto no le preguntó a nadie cómo está realmente”.

Por el contrario, el obispo de Tréveris, Stephan Ackermann, comisionado de la Conferencia Episcopal germana para el esclarecimiento de los delitos sexuales dentro de la Iglesia, aseguró hoy que Benedicto escuchó “con atención” los testimonios de las víctimas en un encuentro “abierto y humano”.

Alemania es uno de los países más afectados por los escándalos de abusos sexuales por parte del clero, causa principal de la crisis de credibilidad de la Iglesia católica y la imparable pérdida de fieles.

En 2010 salieron a la luz numerosos casos que aunque se produjeron en los años 60, provocaron un récord de apostasías: más de 181.000, una cifra superior a la de bautizados por primera vez en la historia.

El escándalo salió a la luz en el prestigioso Caninsius Kolleg de Berlín, una institución de jesuitas. Después se extendió por muchas otras ciudades y llegó a salpicar de cerca al mismo jefe de la Iglesia católica cuando un informe destapó casos en un internado de Ratisbona dirigido durante 30 años por Georg Ratzinger, hermano de Benedicto.

Detenido

La Policía alemana detuvo a un hombre tras el incidente ocurrido hoy cerca de la catedral de Erfurt, donde antes de la misa celebrada por Benedicto XVI se registraron disparos con un arma de aire comprimido, hechos desde una vivienda contra el personal de seguridad de la visita papal. Pese al incidente, la visita del Papa a Alemania prosigue con “total normalidad y sin preocupación” y Benedicto XVI fue informado al final de la misa del incidente.