En clínica reciente

Leandro Lezcano, flamante árbitro internacional

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Leandro Lezcano y un nuevo lauro para el arbitraje de nuestro medio.

Foto: Pablo Aguirre

El árbitro santafesino rindió, recientemente, en forma satisfactoria el examen para árbitro internacional en la clínica llevada a cabo en nuestro medio.

 

Marcelo Mendoza

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En las páginas de la historia del básquetbol santafesino se escribirá, más precisamente en el arbitraje, un nuevo lauro alcanzado por Leandro Lezcano, como es el hecho de que lograse el título de árbitro internacional.

Es el tercer árbitro internacional que tiene Santa Fe. El primero fue Osvaldo Crespi, en el 2007 Juan Fernández y, ahora, Leandro Lezcano.

A veces hay que pasar por distintas situaciones adversas para lograr el objetivo y cuando parece que las oportunidades se diluyen, sorpresivamente, llegan.

Con el flamante árbitro internacional mantuvimos un sustancioso diálogo.

—¿Cómo llegaste a ser árbitro?

—Jugaba al básquet como recreación, lo hice en Gimnasia y Unión. El hecho de haber muchos jugadores en esta última institución llevó a que vaya a dejar la actividad. Mis padres me “pincharon” para que continuara y me dijeron por qué no comenzaba la carrera de árbitro y fue así como me inicié en la escuelita que por ese entonces dirigía el profesor Luis Carli, cuyas clases se dictaban los sábados por la mañana.

Comencé y dejé un par de veces pero, finalmente, me entusiasmé y le di de lleno a la actividad. Antes se hacían dos años de teoría pero hoy hay un año de teoría y, después, el colegio toma a los alumnos para darles clases prácticas, en cancha como quien dice. A esto lo veo bien porque lo principal es saber desenvolverse dentro de la cancha.

—¿Te fuiste fijando objetivos en el arbitraje?

—Siempre las cosas las hice paso a paso. Primero dirigiendo premini y mini, en ese momento se los llamaba a los árbitros “amigo”, para después hacerlo en las distintas categorías.

Tanto a mí como a mis compañeros nos seducía la idea de dirigir una final de cualquier categoría.

Sinceramente, pensaba que ser árbitro internacional iba a ser casi imposible porque al cerrarse el acceso a la Liga Nacional lo veía como muy lejano al tema. Pero la implementación de tener árbitros internacionales a una edad menor de 30 años nos benefició a varios árbitros.

Primero, me sorprendió el hecho de ser convocado a un campus evaluativo para acceder a la clínica donde se iba a rendir para árbitro internacional. Me preparé adecuadamente y lo logré junto a Virginia Peruchini.

Me emocioné mucho cuando logré el pasaje a la clínica. Ni te cuento cuando me dieron la noticia de que había rendido satisfactoriamente. La noticia me la dieron en el Campamento de Talentos que se hizo en Villa Carlos Paz.

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Amiconi, Fontana y Bellón fueron quienes tuvieron a su cargo la clínica llevada a cabo en nuestro medio.

Foto: Pablo Aguirre

/// perfil

Leandro Nicolás Lezcano

Nació en Santa Fe, es profesor de Educación Física y, actualmente, se encuentra cursando la licenciatura.

Comenzó su carrera arbitral en el año 2000, fue árbitro federativo en el 2006 y logró el título de árbitro nacional en el 2007.

Arbitró los campeonatos federativos en las categorías U15 y mayores; en el aspecto nacional dirigió los campeonatos argentinos en las categoría U13, U15 y U17; mientras que en el Campeonato Argentino de Clubes lo hizo en todas sus categorías.

“Tiene que disfrutar el momento”

El árbitro internacional Juan José María Fernández, al se consultado sobre el título obtenido por Leandro Lezcano dijo que “con perseverancia y trabajo las cosas se logran. Por ahí los objetivos tardan en darse o, en ocasiones, llegan en forma intempestiva pero uno siempre tiene que estar preparado”.

“Al momento hay que disfrutarlo. Tiene que hacerlo en cada juego. A mí me tocó y lo hice. Leandro (Lezcano) es muy buen pibe y trabaja duro para conseguir los objetivos. Todos los integrantes del colegio lo hacen en menor o mayor medida”, continuó diciendo Fernández.

Finalizando, comentó que “en el colegio hay muy buen material humano y se ha incrementado con el correr de los años. Nosotros tomamos la posta que nos dejó Eduardo Bellón”.