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Revisión del auge inmobiliario

Benuzzi. “El fideicomiso desaparecerá y sólo quedarán en la plaza aquellos que construyan a propio riesgo”.
Foto: El Litoral
Ahorrar en ladrillos es una opción financiera, no forzosamente ligada a la genuina inversión inmobiliaria. Es lo que piensa Publio Benuzzi, uno de los mayores desarrolladores edilicios de Santa Fe.
Félix Canale
En los últimos 10 años, se construyeron en Santa Fe 5.159 departamentos, lo que representa un crecimiento del 30 por ciento en unidades de ese tipo. La información fue consignada por El Litoral (11/9/2011) respaldándose con datos del último censo. El artículo remarca la distancia entre ese crecimiento y las cifras municipales, según las cuales 15 mil familias aguardan una vivienda.
“La necesidad habitacional que hay en Santa Fe es muy grande. Aquí se podrían construir 1.000 edificios más a un promedio de 20 departamentos por construcción, lo que agregaría al mercado unas 20 mil unidades nuevas. Pero eso no sucederá si no vuelven los créditos hipotecarios de largo plazo”.
La observación es de Publio Benuzzi, titular de la inmobiliaria y la constructora que llevan su apellido como marca, quien en los últimos 3 años encaró 7 nuevos proyectos que en total suman cerca de 30 mil metros cuadrados, algunos ya terminados y otros en construcción.
Los fideicomisos
Pese a la fortaleza de sus propios desarrollos, el empresario cuestiona la palabra boom, generalmente aplicada a la marcha del negocio inmobiliario de la ciudad.
“Hoy, con un dólar planchado y un plazo fijo inexistente, el negocio financiero se desplazó hacia el mercado inmobiliario. El 90 por ciento de los proyectos en construcción de la ciudad está relacionado, en realidad, con negocios financieros, y solamente el 10 por ciento es inversión genuina”, afirma.
Con esta observación, Benuzzi deslinda entre aquellas compañías que arriesgan un capital propio hasta finalizar el proyecto y las que sin riesgo, o con riesgo limitado, entran al negocio. Sobre este segundo grupo comenta: “Una mitad arranca con el dueño de un terreno que lo cambia por dos o tres departamentos que se construirán allí. La constructora acepta el negocio y comienza la venta en fideicomiso, para que otras personas compren los restantes departamentos y lo vayan pagando por mes. La inversión inmobiliaria con riesgo es cero. La otra mitad compra un terreno con una inversión de 400 ó 500 mil dólares, y repite el esquema del fideicomiso”.
“El restante 8 ó 10 por ciento de los jugadores dice el empresario- es de sociedades que deciden invertir más de 10 millones de dólares, compran desde el terreno hasta los materiales, y construyen poniendo fecha de terminación, porque no dependen de que se vendan unidades para finalizar la construcción. Cuando vuelvan los créditos hipotecarios, o los intereses financieros se desplacen hacia otros activos, la figura del fideicomiso desaparecerá y sólo quedarán en la plaza aquellos que construyan a propio riesgo”.
Perspectivas
Benuzzi cuenta a su empresa en este último grupo, pero aclara que en su caso los desarrollos que asume están pensados para competir en el mercado por calidad y no por precio. Y también que su visión pasa por concentrarse en determinadas zonas de la ciudad que, a medida que se desarrollan, potencian su valor.
Un caso es bulevar Gálvez, en donde desde 1997 a la fecha, se han construido 7 edificios. El otro es calle General López entre plaza Italia y plaza 25 de Mayo. “Me imagino ese corredor entre las dos plazas como el lugar más exclusivo de Santa Fe. Creo que el sur de la ciudad recuperará el protagonismo que históricamente lo caracterizó”, asegura.
Con esa idea, la compañía, que ya construyó cuatro torres en ese tramo, ahora levanta el GL 2882, una edificación de 20 pisos en la que por primera vez la empresa conjugará las unidades habitacionales con áreas comerciales de 700 metros cuadrados, ubicados en los cinco primeros pisos.
“Iba a construir un edificio de viviendas, pero hubo gente que me convenció de agregar espacios para oficinas u otras actividades comerciales. Me dieron una buena idea. Bosquejamos un proyecto que en realidad contempla dos edificios en uno, con entradas independientes para cada uno”.




