El peronista Carlos Soria le ganó al radical- K César Barbeito
Río Negro: un triunfo K que barrió las cenizas radicales

La mayoría votó por el kirchnerismo rionegrino, opositor al gobernante radicalismo-K. Carlos Soria celebró con sus militantes. Foto: Télam
La UCR rionegrina fue derrotada ayer por primera vez desde 1983. Ese partido ya se había sumado -como Julio Cobos en 2007- al kirchnerismo. El ganador, del Frente para la Victoria, tiene vínculos con Eduardo Duhalde.
De la redacción de El Litoral
Ayer, Río Negro -una de las provincias patagónicas aquejada por las cenizas volcánicas- cambió su rumbo político.
Por primera vez, desde 1983, gobernará un peronista: Carlos Soria, del Frente para la Victoria, un ex menemista y ex secretario de la Side de Eduardo Duhalde.
Al gobernador electo kirchnerista, otros kirchnersitas (como Horacio Verbitsky, en Página 12) lo critican por sus posiciones de derecha. En los días previos a la elección, circuló una foto de Soria -joven y sonriente- en una amable sobremesa con el criminal nazi Erich Priebke.
El justicialista logró el 49,11 % de los votos y se impuso por más de 14 puntos al radical K César Barbeito, ex ministro de Educación del gobernador Miguel Saiz, radical y kirchnerista. Fueron 156.103 sufragios contra 114.224.
Muy lejos quedó la única expresión antikirchnerista de la compulsa electoral: Magdalena Odarda, que logró 16.963 boletas (5,34 %) con la Coalición Cívica.
Con mayoría legislativa
Las calles de las principales ciudades rionegrinas, Bariloche y General Roca, entre otras, mostraron carteles de Soria con Cristina y de Barbeito, también con la presidenta. Ambos brindaron su apoyo y estructura partidaria para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del mes pasado, cuando la candidata a la reelección llegó al 60 % de los sufragios rionegrinos, seguida por Ricardo Alfonsín con el 13,4 %.
Al igual que en aquel comicio, ayer fue muy alto el nivel de votantes, que rondó fue del 75 al 80 % en todas las ciudades de la provincia.
Cerca de las 22 de anoche, César Barbeito reconoció la derrota en la provincia, por alrededor de 40 mil votos, con declaraciones en las que se puso a disposición del gobernador electo.
En cuanto a la nueva legislatura, Soria va a contar con mayoría propia, ya que de los 46 legisladores, contará con 31.
La Concertación como primera minoría sólo llegó a los 11, mientras que los cuatro restantes serán de fuerzas menores.
Pese a que se auguraba una elección pareja, la gran diferencia del Alto Valle a favor de Soria no fue descontada por Viedma, donde Barbeito se impuso por un acotado margen y San Carlos de Bariloche, la ciudad con mayor población de la provincia, con un padrón de 78.883 electores, se mostró en la línea general dándole al Frente para la Victoria la mitad de los votos, más de lo que los justicialistas más optimistas podían esperar.




