No hay detenidos, ni sospechosos

Se repone el hombre acribillado a balazos

Redacción de El Litoral

Macarena, esposa de Claudio Lezcano el hombre que recibió más de una veintena de balazos cuando el 21 se retiraba junto a ella y dos pequeños hijos de un festival celebrado en el parque Garay, dijo esta mañana que el hombre se repone de las heridas.

La mujer dijo desconocer por completo quién y por qué atacó a su esposo con la clara intención de darle muerte -con una pistola 9 mm y presuntamente con un pistolón de caza-, ya que ellos, que viven humildemente, no tienen enemigos conocidos.

Macarena y Claudio fueron atacados con un despliegue de violencia como sólo se ve entre narcos y cafisos, pero ellos viven de su trabajo. Antes vendieron libros, pero Internet hizo que cayeran las ventas y enseguida dedicaron su tiempo y esfuerzo a la comercilaización de frutas y verduras.

Claudio, por su lado, atendía un puesto en la esquina que forman las avenidas Freyre y General López -allí mismo vendía banderas-, alrededor de las fechas patrias y los encuentros deportivos, como en el último clásico celebrado en Colón.

Por su parte, Macarena trabaja en otro puesto cercano a su casa del barrio Santa Lucía, situado al oeste de la planta urbana. Macarena, en medio de la confusión que se trasmitió a la multitud que retiraba del parque, tuvo la suficiente presencia de ánimo como para salvarse ella y salvar a sus dos pequeños niños con quienes se parapetó detrás de un automóvil.

Si medió una venganza personal o si acaso los agresores atacaron al hombre equivocado se sabrá recién cuando los mismos sean localizados, apresados y llevados a la Justicia. Pero hasta el momento lo único cierto es que los criminales -que no vacilaron en abrir fuego en medio de una multitud-, un hombre y una mujer, huyeron sin dejar rastro.