Por los reiterados hechos delictivos

Amparo judicial para cerrar el Refugio de calle Ituzaingó

Lo presentó un vecino de barrio Candioti, cuyo hijo resultó víctima de robo en sucesivas oportunidades. La Justicia aguarda la respuesta de la Provincia, contra quien está dirigida la acción de amparo.

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El procurador Hugo Benuzzi es el vecino que a título personal recurrió a la Justicia, patrocinado por el abogado Osvaldo Ringa. Foto: Mauricio Garín

Juliano Salierno

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La jueza Civil y Comercial Nº 3 de Santa Fe, Beatriz Forno de Piedrabuena, aguarda por estas horas el descargo que la Provincia debe realizar en torno a un recurso de amparo solicitando “el inmediato cierre del establecimiento El Refugio, de manera provisoria o definitiva”. La presentación encabezada por el procurador Hugo Benuzzi, quien además es vecino de barrio Candioti, pretende que se haga lugar al amparo “hasta tanto se establezcan medidas de mayor responsabilidad, control y contención de los menores por parte de los organismos competentes”.

“Quiero aclarar que no hay ninguna mirada discriminatoria en esto, todo lo contrario, lo que se intenta es que el Estado, que está rotundamente ausente, le brinde a estos chicos una atención adecuada y las herramientas para progresar como personas”, dijo Benuzzi, junto con el abogado que lo patrocina, el Dr. Osvaldo Ringa.

El amparo está dirigido contra el Gobierno de la Provincia de Santa Fe en primer término, pero también contra el Ministerio de Desarrollo Social, el Refugio de calle Ituzaingó al 1800 y el Ministerio de Seguridad Pública.

Por la seguridad

Para sustentar el reclamo, el actor indicó que es “como consecuencia de la constante omisión en que incurren diferentes funcionarios provinciales en tomar medidas tendientes a brindar condiciones de seguridad, ante los innumerables hechos delictivos que se producen en el barrio Candioti”.

La presentación habla de que “se hace sumamente difícil poder transitar” por calle Ituzaingó al 1800, “por los continuos arrebatos por parte de los ocupantes del Refugio a cualquier hora del día y que son de público conocimiento”, dice el escrito.

También se refiere al “notable abandono en el seguimiento de los chicos que hoy se encuentran alojados en el establecimiento”, y agregó que “estos hechos ilícitos que son de público conocimiento y que reiteradamente se vienen cometiendo, han dado lugar a numerosas denuncias” policiales.

Benuzzi alude que en la zona se encuentran radicadas “varias instituciones escolares, siendo numerosos los chicos que deben transitar”.

Acerca de la presentación en sí, fue realizada el 16 de septiembre pasado, pero como el expediente pasó a la Cámara de Apelaciones, formalmente se le dio curso la semana pasada.

La Provincia fue notificada el lunes 3 de octubre y ayer venció el plazo de dos días para contestar, pero sumado el día de gracia -jueves 6-, se cree que la contraparte podría contestar recién mañana. A partir de los argumentos que el Gobierno provincial esgrima, la jueza Piedrabuena deberá tomar una resolución la semana entrante.

“Desaprobación social”

El abogado Ringa se mostró sorprendido por algunas declaraciones en los medios del personal del hogar, sobre los últimos hechos públicos que refirieron al Refugio. Llama la atención “que los menores puedan entrar hasta las 10 de la noche y después quede a criterio de la coordinadora si pueden entrar, salvo casos excepcionales como que haga frío o que estén enfermos. Quiere decir que vencido ese plazo quedan a la deriva y el refugio no cumple su fin”, se preguntó.

La postura de Benuzzi habla de que “el Refugio es para darle la contención que no encuentran en el ámbito familiar, hacer un seguimiento en los ámbitos social, educacional y de salud; pero nosotros no notamos que esto se cumpla, entendemos que la política social que ellos adoptan no es la acertada, porque hay una desaprobación social tremenda y manifiesta contra” esos chicos.

En conclusión, el vecino de barrio Candioti que se dice portavoz del reclamo de muchos habitantes de la zona, apunta a que el Refugio de calle Ituzaingó no se convierta en “un depósito de chicos”, por lo que interpela a los funcionarios provinciales para que “tomen una medida” que sirva de solución, tanto “para los chicos como para los vecinos”.


Contra sus hijos

El impulsor de la medida de amparo contra el refugio de calle Ituzaingó a l800 sustenta su preocupación en los reiterados hechos delictivos del que fueron víctimas sus hijos, ambos menores de edad.

“Mi hijo ha sido víctima de agresiones físicas y verbales, intentos de robo y robos efectivos en varias oportunidades. Ahí empieza todo, he hablado con representantes de varios organismos y la respuesta fue nula, he notado que no quieren comprometerse con este tema”, dijo.

Entre la documentación que aporta, Hugo Benuzzi acompaña con las denuncias radicadas en la Comisaría 3ra. de barrio Candioti, la primera de ellas del 22 de junio de 2009, donde fuera víctima su hijo de 13 años y dos amigos, que al cruzar por delante del Refugio habrían sido perseguidos por otros menores por lo que debieron huir y buscar refugio en una casa de comidas que está en la esquina.

El 11 de agosto de 2009, en gobernador Candioti y Sarmiento, el mismo muchacho fue asaltado y despojado de una pequeña suma de dinero. También los autores serían menores de edad.

El 1º de julio de 2010, Benuzzi radicó una nueva denuncia por el robo del celular a su hijo menor, esta vez el de 12 años, que fue increpado por otros menores, que reconoce como quienes habitan el mencionado hogar.

Desde la Vecinal.

Dos años atrás, la Asociación Vecinal Candioti Zona Sud expresó a todos los organismos de intervención y control social por la situación que estaban pasando. Textualmente dijeron que “gran cantidad de problemas han acaecido en nuestro barrio y nos hacemos cargo del reclamo de numerosos ciudadanos que señalan en muchos de esos episodios la participación de menores y por añadidura concretamente apuntan a menores que en algún momento del día buscan cobijo en el Refugio que mantiene la provincia para chicos en situación de calle en Ituzaingó 1860”.