La otra mirada
La otra mirada
Relato de las víctimas de un secuestro extorsivo
M.E.V. la mujer que denunció haber sido secuestrada en Aristóbulo del Valle y Pedro Ferré, aseguró que el delito se consumó y agregó que jamás tuvo problemas con la ley.

“Si querés ver viva a tu mujer no avises a la gorra”, advirtieron al compañero de la joven secuestrada.
Foto: Archivo/El Litoral
José Luis Pagés
La joven mujer que ayer a la mañana denunció haber sido secuestrada por dos desconocidos cuando en hora temprana se dirigía a su lugar de trabajo dijo esta mañana que los hechos sucedieron tal como ella los refirió en sede policial y agregó que, contra lo publicado ayer, jamás tuvo problemas con la ley, nunca pasó por una comisaría y menos aún estuvo encarcelada en el marco de una causa por drogas.
M.E.V. sostuvo que lo publicado ayer la afectó en gran medida por cuanto cree haber sido la única mujer secuestrada en nuestra ciudad durante las últimas horas y porque los trascendidos circulantes pudieron causar más de un malentendido acerca de su persona. Por lo demás M.E.V. puso el acento en el impacto que pudo tener dicha versión entre sus empleadores, siendo esto lo que más angustia le provoca.
La crónica de ayer refiere un “presunto secuestro” con lo que el mismo título sugiere que la denuncia es dudosa desde que parece poco verosímil que nadie advirtiera en una hora pico y en una de las avenidas más transitadas de la ciudad _serían las 7.20_, que dos hombres tomaran por la fuerza a una mujer, que la encapucharan, que la arrastraran y forcejearan con ella hasta encerrarla en un automóvil.
M.E.V. dijo al respecto que quienes la secuestraron se acercaron subrepticiamente y la aferraron por detrás mientras una mano le tapaba la boca. “No me encapucharon, no me arrastraron, no resistí, no grité”, dijo la mujer. “Arriba del auto _agregó_ recién ahí me vendaron los ojos y me llevaron, no sé dónde. Sólo recuerdo que esos hombres se reían y usaban un teléfono”.
Luego, Juan, compañero de M.E.V. refirió que las comunicaciones fueron para él y que fueron de tono extorsivo en cuanto le exigieron la entrega de dinero a cambio de la vida de su mujer. “La primera llamada la recibí a través del teléfono de ella a las 7.24 y a partir de ese momento intervino la policía”.
Juan, quien no negó las referencias que a su propia persona hace la nota cuestionada, dijo que mediante un primer mensaje le advirtieron: “Si querés ver viva a tu mujer no avises a la gorra, porque no la vez nunca más”. Luego, un segundo mensaje fue tomado en serio por el hombre que había sospechado ser objeto de una broma y entonces la policía se puso en marcha.
También ese segundo mensaje reveló a Juan el carácter extorsivo de la maniobra, decía: “La tenemos. Juntá plata gil o no la ves más”. Otros “mensajitos” de texto serían tanto o más alarmantes todavía. El tercero, decía: “La tenemos. Junta la plata”. Aparentemente pretendían los secuestradores cinco mil pesos en efectivo a cambio de la vida de M.E.V.
Otras comunicaciones quedaron registradas en el teléfono. Alrededor de las 8.30 quienes mantenían cautiva a M.E.V. tuvieron un breve diálogo con Juan que había recibido la primera comunicación cuando se dirigía a nuestra ciudad por el camino de la costa “Ponete a juntar la plata o la tiramos al río”.
Una rato después llegó una pregunta: “¿Y salame? ¿Tenés algo?”, entonces Juan se apresuró a contestar que sí, que tenía el dinero. Entonces recibió a modo de respuesta: “¿Viste qué rápido se hacen los negocios?” Juan no reveló qué pasó después, pero sí contó que recibió un último mensaje: “Buscala en Peñaloza al fondo, te la dejamos tirada, buscala. Sin Teléfono. Ja, ja, ja”.
Entonces sí llegaría el momento en que _sana y salva_ M.E.V. caminaría al encuentro de un móvil de patrulla de la Subcomisaría 12a. que la buscaba en los alrededores de Gorriti y Peñaloza, es decir en los aledaños del jardín botánico Ingeniero Parodi.
Después, la camioneta policial condujo a M.E.V. hasta las dependencias que en la Jefatura de la Unidad Regional I ocupa la Agrupación de Unidades Especiales. En la Sección Seguridad Personal tanto la mujer como el hombre refirieron su versión de los hechos.