En la Escuela Granja de Esperanza
En la Escuela Granja de Esperanza
La feria ovina fue una fiesta
La segunda edición del evento duplicó la cantidad de público. La gente respaldó la apuesta al ovino realizada por los organizadores. ¡Un aplauso para el asador!
Federico Aguer
Domingo de sol en el arbolado predio de la escuela granja. Mientras la gente va llegando, el humo de los corderos asándose a la estaca despierta el interés de los asistentes, que recorren los stands, el tambo ovino y tratan de sacarle los secretos a los 14 asadores que participan del segundo concurso para ver quién es el mejor al pie de la estaca.
“Nosotros estamos gratamente sorprendidos, vino más gente de la que esperábamos, se faenaron 60 corderos y consumieron 900 kilos de carne a la parrilla, más el kepe y el gulash, porque la idea era reforzar el consumo de carne ovina”, dice el Méd. Vet. Jorge Sosa, verdadero factótum del evento.
Para Sosa, el efecto que causó en la gente no sólo vino por el lado de la fiesta en sí, sino del impacto regional, ya que muchos productores vinieron con animales para exponer y se generaron muchos contactos, con los cabañeros y con los proveedores de insumos.
Según remarcó el especialista, el ovino tiene un futuro extraordinario en Santa Fe, sobre todo para los pequeños productores que pueden implementar alta carga y buen nivel de eficiencia productiva “casi tan rentable como la soja”. Es que el boom de la soja, “más allá de lo que pueda producir, deja a los campos sin gente, y donde una vez hubo producción animal no queda nada, porque la agricultura desplazó a la ganadería”, razona. En concordancia con la producción bovina hay ensayos de 6 ovejas por cada vaca y eso le permite generar una alternativa de retorno rápido. El ciclo de 9 de meses de la oveja permite un rápido retorno de capital, y eso permite incrementar la rentabilidad del sistema.
“No lo pienso como un boom en Santa Fe, sino como el armado de pequeños negocios de productores en conjunto con eslabones de faena y la cadena comercial. Hoy, la demanda no es el problema, sino la oferta. El cordero costaba 4 $ y hoy cuesta $ 12 y eso muestra una alternativa más que interesante. Para la carne hay que ver las características del campo y adaptar la raza más adecuada para lograr la eficiencia. Vamos a seguir trabajando para que los productores se animen, tenemos la experiencia y la capacidad para capacitarlos, está la ley ovina, están los créditos, está todo dado para crecer”, finalizó.
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Referencias
El jurado debió evaluar desde la preparación del fuego, el uso de enseres, la condimentación, el montaje y manejo del asado, aspecto final del mismo, hasta el sabor, aroma y la presentación general. de más está decir que todos fueron muy buenos.
/// el dato
1/ ¡Se armó la banda!. Mientras el cordero transpira, se improvisa una banda que despunta el vicio y ameniza la previa.
2/Socio de lujo. Desde Trelew vino Nelson Osuna para administrar el fuego con sabiduría.
3/ ¡Bien, “Pelecho”!. El debutante Edgardo Pedelés, se llevó el primer premio gracias al éxito de su receta: cordero patas para arriba y sin salar hasta darlo vuelta.
4/Los Bonaparte. Mucho fundamento, algo de aceite de oliva, romero, ajo, y una “pócima” para chuparse los dedos.
5/ Revalidar el título. Reyes y Parma, campeones el año pasado, se llevaron la primera mención por su “muñeca” entrerriana para asar el cordero.
6/ Los Belato. Llegaron de Santa Fe, y le pusieron mucha onda. Trajeron su propia banda y se divirtieron toda la jornada. No ganaron, pero prometieron volver por su revancha el año que viene.
7/ Llegaron tarde, pero igual se llevaron una mención. Joaquín Avilé Crespo y Ezequiel Alvarenque lo sacaron “a punto”.
fotos: federico aguer