En el 200 aniversario de su nacimiento
En el 200 aniversario de su nacimiento
La música de Liszt inundó a Hungría

El director húngaro Zoltan Kocsis condujo a la orquesta filarmónica de Hungría y al Coro de Niños de la radio húngara en el concierto en el que se interpretó el oratorio “Cristo”. Fue en la basílica de San Esteban, en Budapest. Foto: EFE
De la redacción de El Litoral
Todo recordó ayer en Hungría al compositor Ferenc (Franz) Liszt en la celebración del segundo centenario de su nacimiento, en una jornada en la que sus melodías sonaron en basílicas, salas de concierto, centros comerciales, teatros y hasta estadio de fútbol. En las celebraciones de este “Día Mundial de Liszt” tomaron parte además numerosas ciudades del mundo, en una iniciativa en la que se destacó la representación del oratorio “Cristo” en escenarios de París, Praga o Seúl, entre otras capitales. “El cumpleaños del 22 de octubre es el más importante de todos los eventos de estos meses”, explicó a Efe Mónika Balatoni, directora creativa de Hungarofest, que organiza el programa del Año Liszt, cuyo lema es el “Je suis hongrois” (Soy húngaro, en francés), con el que el compositor reivindicó sus orígenes en la cumbre de su fama. La serie de conciertos del “Cristo” comenzó poco antes del mediodía en la ciudad húngara de Eger y en Seúl. También se oyó en la Iglesia de los Inválidos de París, donde el maestro Zoltán Peskó estuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de la Radio Húngara.
En la Stadthalle de Bayreuth, donde murió Liszt, Ádam Fischer dirigió anoche a la Orquesta de la Universidad Ferenc Liszt. La catedral de San Vito de Praga o la basílica San Esteban de Budapest fueron otros de los escenarios donde sonó anoche la obra que el propio Liszt (1811-1886) consideraba como su obra cumbre, consignó la agencia EFE.
Acercamiento a la gente
“Existía la posibilidad de ser más populares y poner en el programa del 22 de octubre, por ejemplo, sus Rapsodias Húngaras, mientras que la otra opción era la de festejar su nacimiento con una obra difícil”, que además evoca la religiosidad del compositor, explicó Balatoni.
Más allá de estos conciertos “oficiales”, los organizadores han querido acercar más Liszt a la gente y han diseñado una serie de recitales en espacios menos convencionales.
Así, en centro comerciales e incluso durante las pausas de representaciones teatrales y partidos de fútbol sonaron distintas melodías compuestas por Liszt, entre ellas las conocidas Rapsodias Húngaras o “Les Préludes”. Hasta el momento, el año Liszt “ha sido todo un éxito”, afirmó la directora, quien destacó el concierto del Vaticano, ofrecido al Papa Benedicto el pasado mayo, o la presencia de los reyes de España en un recital en el Auditorio Nacional de Madrid en enero.