OTRA MIRADA

El rol de la alimentación

Mercedes Dumont (*)

Las personas realizan actividad física por diferentes razones. Están quienes buscan modificar su peso (ya sea descendiendo el tejido adiposo o mejorando su masa muscular), quienes esperan alcanzar mejor rendimiento, los que lo realizan por una prescripción médica o aquellos que tan sólo le dedican tiempo para despejarse de sus rutinas. Cualquiera fuere la razón, la alimentación juega un rol importante y no debe descuidarse.

Quienes realizan ejercicio deben conocer los nutrientes necesarios: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas y minerales. El aporte de grasas es mínimo. Cuando se trata de actividad física hay un concepto clave que se debe tener muy en cuenta, que se llama timing (sincronización). Es la precisión de las ingestas de alimentos recomendadas según los horarios en que la persona realiza ejercicio físico. Son claves las comidas previas con algo de hidratos para asegurar suficiente combustible a la hora de entrenar, más aún si se trata de aumentar masa muscular. Del mismo modo se necesita una correcta recuperación.

El otro aspecto fundamental en quienes se entrenan es la hidratación. Se debe asegurar una suficiente ingesta de líquidos previa, durante y posterior a los entrenamientos. Muchas personas todavía plantean que la hidratación asegurada viene de la ingesta de 2 litros diarios de agua y eso está muy lejos de ser una adecuada recomendación, menos todavía cuando se someten al ejercicio físico.

Además, no hay que esperar que se genere la sensación de sed para tomar líquidos y revisar color de la orina, el cual debe ser amarillo pálido bien clarito (este parámetro no es útil en caso de tomar suplementos de vitaminas o minerales que pueden teñir la orina). La actividad física siempre es recomendada y necesaria, pero revisar los hábitos de alimentación e hidratación harán que se cumplan los objetivos.

(*) Licenciada en Nutrición (Mat. 173). Antropometrista ISAK III.