Avendaño hizo el gol y Bologna atajó un penal...

Defensa-dependencia

Unión le ganó bien a Olimpo por lo que hizo en el segundo tiempo, que fue bueno. Más que discutir el cambio de esquema, el equipo sigue necesitando una respuesta goleadora individual que no tiene.

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Meta “Pata”. Juan Pablo Avendaño levanta sus brazos al cielo festejando el gol que le dio la victoria definitiva a Unión, bajo el temporal en Bahía. Además, el defensor y capitán fue una de las figuras. Foto: gentileza Diario La Nueva Provincia

 
 

Enrique Cruz (h)

(Enviado Especial a Bahía Blanca)

No necesitaba ese sufrido final por el penal que Trucco le dio a Olimpo. Unión había hecho las cosas lo suficientemente bien en ese segundo tiempo como para no depender de una atajada estupenda de Bologna. Sirvió, en todo caso, para que Bologna le discuta el primer puesto en la tabla de méritos a Avendaño para ver quién se queda con el rótulo de mejor jugador del partido. Sólo para eso. Unión había conseguido ponerse en ventaja y luego manejó el trámite con solidez defensiva, mejor manejo de la pelota que en el primer tiempo y con la creación de varias situaciones que no se llegaron a convertir. Fue realmente bueno lo del equipo en el segundo tiempo, como había sido preocupante lo del primero. Y no hay atenuante que valga, porque las condiciones climáticas fueron tan imperfectas en un tiempo como en el otro.

¿Y qué pasa con el esquema? La idea es buena, no hay que “matarla” antes de tiempo, se debe desarrollar y para eso necesita tiempo. El primer tiempo no fue bueno. Se tiraron muchos pelotazos, Pereyra anduvo mucho por los costados (sobre todo el derecho) y se jugó mucho en el “reino del revés”: el más grandote (Pereyra) tirándole centros a los más chiquitos (Soto Torres y Rosales). La orden para Soto Torres fue la de jugar bien de punta y eso le impidió entrar en juego con la pelota. Rosales no encontró la posición exacta en el primer tiempo, Montero y Velázquez gravitaron muy poco y ni siquiera Sarmiento pudo encontrar el espacio y el tiempo necesario para poner la pelota contra el piso.

Se nota que hubo “lavado de cabeza” en el entretiempo. Se entró diferente a jugar el partido y el gol de Avendaño ayudó. A partir de allí, con el marcador favorable, Unión fue muy inteligente: creció defensivamente y se paró de contragolpe. Casi todos fueron de menor a mayor en el rendimiento individual y eso potenció lo colectivo. Levantaron Sarmiento, Bruna, Velázquez, Rosales y Pereyra. Entre Tarrito Pérez y Fabricio Nuñez casi marcan el segundo gol y solamente una decisión discutible como la de Trucco puso en riesgo la victoria. Discutible porque es una interpretación subjetiva del árbitro determinar si la pelota busca la mano del defensor o si la mano del defensor es la que va en busca de la pelota. Pero apareció Bologna para desviar el remate de Rolle y Unión se llevó lo que mereció: la victoria.

Volviendo al esquema, es buena la intención de Kudelka. Cree que sacando a uno del fondo y poniendo un socio para Rosales, se puede crecer en la tenencia de la pelota. Y es probable que lo consiga, pero en la medida en que los resultados le den el tiempo suficiente de maduración. Pero el problema que hoy tiene Unión no pasa ni por la línea de tres para defender ni por lo que todavía tienen que crecer, desde lo táctico, tanto Montero como Velázquez para entender cuál es la función de los carrileros cuando se marca con tres atrás. El problema de Unión es la preocupante ausencia de una referencia ofensiva que permita convertirlo en un equipo agresivo y contundente

Unión está jugando sin delanteros. No es Soto Torres, menos Rosales ni tampoco Pereyra. Este último hasta patea los córners. Y este es el fiel reflejo de una evidente realidad: no es un punta neto, no se siente cómodo adentro del área y no es un jugador capaz de estacionarse entre los defensores rivales para meterse en el forcejeo y convertirse en un oportunista capaz de aprovechar algún error.

Hoy Unión no tiene a Barrales ni a Quiroga y precisa, en forma urgente, encontrar un referente ofensivo. Lo tiene en defensa con Avendaño, también sabe que si la pelota pasa por Rosales se encuentra la claridad suficiente, pero en Unión no se sabe quién debe correr con la obligación de capitalizar lo que se pueda crear del medio hacia arriba.

Este es un tema que va más allá de jugar con línea de tres o con línea de cuatro, porque parece, así presentado, un aspecto más individual que colectivo. Y en el fondo, creo que es así.

Porque aún cambiando de esquema, el problema seguirá estando presente y sin avizorarse una solución inmediata. Por eso es que casi todo Unión piensa hoy que se debe salir a buscar un jugador con capacidad de gol. Todo un problema, primero porque no hay muchos y segundo porque los pocos que hay, cuestan.

Si alguno explota y Unión encuentra contundencia, es un equipo lo suficientemente compacto como para seguir en esta senda de la “dignidad” con la cual viene transitando el torneo de Primera. Si no, habrá que esmerarse mucho para ganar partidos y dependiendo de un Rosales o un Avendaño para convertir goles. Y esto no es natural.

El cambio de esquema no es hoy el punto en discusión. Nadie puede discutir ni las intenciones de Kudelka ni tampoco la generosidad de este plantel para adaptarse a las circunstancias. Este es un grupo humilde, sólido interiormente y compenetrado no sólo en la trascendencia de lo que se está jugando sino también en la filosofía de su entrenador.

Daría la impresión de que Kudelka advierte que a su equipo le pasa lo que al resto: le cuesta manejar la pelota (a veces) y no dispone de un goleador que abra un partido. Lo expresa porque lo siente así. El habla de un torneo en el que muy pocos juegan bien, en el que no es común que ganen los locales y en el que cuesta marcar goles. Es lo que le pasa a su equipo, con la diferencia de que a Unión le ha costado menos de lo pensado la adaptación a Primera.

Otros equipos, cuando ascendieron, sufrieron demasiado el acostumbramiento y en muchos casos tuvieron que cambiar de entrenador. Unión ha logrado no sólo una sumatoria importante a esta altura del torneo, sino un funcionamiento como equipo que le ha permitido transitar, como se dijo, con dignidad en este torneo. Es un mérito que así sea y vale la pena decirlo.

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Las complicaciones del principio. El paraguayo Bareiro remata ante la marca de Avendaño y la mirada de Erramuspe, quien llegó al límite de amarillas. Fue en el primer tiempo, cuando Olimpo fue un poco más que Unión. Foto: Télam


Malestar de la hinchada

Un buen número de simpatizantes de Unión se dio cita en el estadio de Olimpo, con la particularidad de haber colocado las banderas al revés en señal de protesta, supuestamente por lo que, entienden, no es una suficiente “colaboración” de los dirigentes para los viajes.

La bandera más grande fue la de la barra de las bombas, pero hubo otras de Villa del Parque, El Pozo y la barra del costillar, entre otras, que se hicieron ver con las palabras invertidas para mostrar su disconformismo.

Los hinchas alentaron al equipo, se mojaron mucho por el temporal que cayó durante la disputa del partido, tomaron frío porque la temperatura disminuyó considerablemente y se fueron contentos por la victoria.

Habrá que ver si el lunes adoptan el mismo criterio a la hora de colocar sus banderas en el 15 de Abril, en el partido ante Tigre.

 
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Rolle no pudo. El “10” y goleador de Olimpo tuvo la chance en el final, a través de un tiro penal que detuvo Bologna. En la foto, tampoco puede ante la marca de Sarmiento. Foto: Télam

Varios “ex”

Antes del partido, se formaron varias “parejitas”. Por ejemplo, se los vio charlar animadamente a Rolle y Soto Torres, ex compañeros en la CAI. Otros dos que estuvieron conversando fueron Faccioli y Erramuspe, que jugaron juntos en Lanús, a quiénes se les unió Sarmiento (que también jugó en Olimpo). Todo esto se produjo porque ambos equipos llegaron con suficiente antelación al estadio: más de una hora y media antes.

Filiales

Emilio Lamas, uno de los directivos de Unión presentes en Bahía Blanca, confirmó a El Litoral que el 9 de noviembre, cuando se realice la asamblea general ordinaria en la que se aprobará memoria y balance, también habrá, luego de terminada la anterior, una extraordinaria en la que se procederá a reformar el estatuto para que la comisión directiva pueda nombrar a una persona que se encargue de nuclear a las filiales para organizarlas.

Spahn

El presidente de Unión, Luis Spahn, se encuentra de viaje por cuestiones comerciales en China. Su regreso está previsto para el 5 de noviembre y, obviamente, presidirá las asambleas del 9. A Bahía Blanca viajaron, entre otros, Jorge Molina, Emilio Lamas, Jorge Giménez y Fernando García.

Descanso

El plantel rojiblanco regresó apenas terminado el partido, en micro, y durante el día de hoy los jugadores tuvieron descanso. El regreso a los entrenamientos será mañana, esperando el encuentro del lunes que viene, a las 17, ante Tigre en Santa Fe. Obvio que la espera se hizo larga en la ciudad sureña, ya que Unión arribó el sábado por la mañana y se alojó en un hotel céntrico.

Afuera

Los dos jugadores de Unión que quedaron afuera de los 18 que firmaron planilla fueron Diego Barisone y Emanuel Moreno. Por el lado de Olimpo, hubo dudas hasta una hora antes del partido. Se hablaba de la presencia de Pavlovich como delantero titular, pero finalmente jugó Bareiro, que retornó de esta manera al equipo de De Felippe. El técnico bahiense nunca terminó de entender de qué manera podía complicar a Unión y sólo en los minutos finales sumó gente en las inmediaciones del área de Bologna. Por ese motivo, Kudelka recién armó línea de cuatro en el tiempo de descuento, cuando entró Vera.

/// SÍNTESIS

Olimpo 0

Unión 1

Cancha: Olimpo.

Árbitro: Silvio Trucco.

Olimpo: Tombolini; Casais, Vizcarrondo, Tejera y Villanueva; Pérez Guedes, Lozada Lucero y Rolle; Franzoia y Bareiro. A.S.: Ibañez. Estuvieron en el banco: Faccioli, Aquino y Mauri. D.T.: Omar De Felippe.

Unión: Bologna; Erramuspe, Avendaño y Correa; Montero, Bruna, Sarmiento y Velázquez; Soto Torres, Pereyra y Rosales. A.S.: Limia. Estuvieron en el banco: Vidal, Quinteros y Magnín. D.T.: Darío Kudelka

Gol: en el segundo tiempo, a los 15 m Avendaño (U).

Cambios: en el segundo tiempo, a los 20 m Pérez (U) por Montero; a los 22 m Pavlovich (O) por Bareiro; a los 30 m Romero (O) por Lucero; a los 34 m Núñez (U) por Soto Torres; a los 37 m Litre (O) por Casais y a los 44 m Vera (U) por Pereyra.

Incidencias: en el segundo tiempo, a los 42 m Bologna (U) le atajó un penal a Rolle.

Amonestados: en Unión, Erramuspe, Avendaño y Pereyra.