A las 22.05, en el Cementerio de los Elefantes

La pelota no se mancha ni se moja: se juega Colón-Boca

Falcioni pisó Santa Fe en medio del temporal y los de Sciacqua pasaron toda la noche sin luz por la tormenta. Llovió mucho pero el campo respondió bien, la tele manda y se juega.

La pelota no se mancha ni se moja: se juega Colón-Boca

Este era el marco que presentaba a media mañana el Cementerio de los Elefantes, después de los 240 milímetros que cayeron en algunas partes de la ciudad de Santa Fe. Los operarios trabajaron activamente para extraer el agua del campo de juego, ante la atenta mirada de Lerche. Foto: Mauricio Garín

 

De la Redacción de El Litoral

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Si algo le faltaba como condimento picante al Colón-Boca de esta noche —arranca a las 22.05, por la TV Pública, con arbitraje de Juan Pablo Pompei— lo puso ayer el tremendo temporal de agua y viento que azotó la ciudad de Garay. Incluso esta mañana, los primeros que picaron en punta del cuerpo técnico fueron el PF Pablo Virgilio y el entrenador de arqueros, Manolo Porpato. A primera hora, el panorama era desolador: el foso tapado por el agua, la falta de luz impedía activar los mecanismos de bombeo para el desagote y, de paso, las zonas aledañas del barrio Centenario todas inundadas.

Pero el correr de las horas, hasta el mismo cierre de esta edición, fue regalando tranquilidad. Porque Colón instaló su grupo propio para generar energía y el agua empezó a salir, dejando ver un césped más verde que nunca en el Cementerio de los Elefantes, para asegurar que a las 22.05 se jugará el partido de la fecha en Santa Fe: Boca primero y Colón cuarto a siete puntos.

Los dirigentes sabaleros, con Lerche y Maglianessi a la cabeza, monitorearon en persona el desagote del estadio que fue sede de la última Copa América, recibiendo dos veces a la Selección Argentina de Lionel Messi. Incluso, hasta el mismo partido de reserva quedó confirmado para las 15.30 —como estaba previsto— en el campo auxiliar sabalero. Desde media mañana, como dato de color, los móviles de los canales de Buenos Aires emitiendo en vivo con sus periodistas en las inmediaciones del Brigadier López.

Se espera, desde hace varios días, un marco multitudinario. Es que Boca vendió casi todo en Buenos Aires y sólo devolvió unas 400 plateas para los xeneizes de Santa Fe y zona. Del lado de los sabaleros, los hinchas de Colón saben que es la gran oportunidad para tirar el achique: en caso de ganar el equipo de Sciacqua, se pondrá a sólo cuatro unidades de la punta del campeonato. El juego, con Marcelo Araujo-Julio Ricardo en la cabina principal del centro de la cancha, comenzará a las 22.05, un horario incómodo para arrancar y terminar de jugar fútbol un día de semana en cualquier lugar de la Argentina.

Una lumbalgia encendió la luz amarilla para el “Bichi” Fuertes, pero el goleador no se quiere perder el partido de esta noche por nada del mundo. Lo mismo que Diego Pozo, un arquero rápidamente recuperado de un desgarro.

Donde el semáforo se puso rojo al ciento por ciento fue en Boca: Lucas Viatri con los ligamentos rotos, Darío Cvitanich desgarrado y Juan Román Riquelme descartado a pesar de la infiltración. Así, de cara al juego de hoy contra Colón, el puntero invicto con 21 fechas de racha positiva, se quedó sin el enganche indiscutido y los dos puntas titulares.

Los reemplazantes que eligió Julio César Falcioni, ex entrenador sabalero en el arranque de la era Lerche, son: Cristian “Pochi” Chávez (le ganó la pulseada a Gracián), Pablo Mouche y Nicolás Blandi (debutará como titular en Boca).

En el once de Mario Sciacqua volverá esta noche el “Chano” Candia por Julio Barraza para marcar la punta derecha, irá Iván Moreno por el suspendido Tomás Costa (cinco amarillas) en la mitad de la cancha y será Leandro González el reemplazante del expulsado Federico Higuain en el tándem de ataque.

Sin dudas que por las necesidades de Colón como local y las urgencias que sufrió Boca, todos los “perseguidores” del puntero esperan esta noche un traspié del líder en el Cementerio de los Elefantes para dejar la parte alta al rojo vivo.

Al momento del temporal no se veía con malos ojos la posibilidad de una postergación en el campamento xeneize, considerando las bajas de Cvitanich y Riquelme, posiblemente titulares ante Rafaela. Pero los sistemas de bombeo respondieron a la perfección, el agua se fue y el césped —que estará más rápido que nunca— dominó la escena en el Cementerio de los Elefantes. Por lo visto, la pelota no se mancha y tampoco se moja: ¡se juega Colón-Boca a las 22.05!

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Los 20 jugadores Fueron a la Basílica de Guadalupe

Además de los profesionales concentrados, se sumaron los integrantes del cuerpo técnico y los principales dirigentes. En medio de la lluvia, esperando el final de la última misa, el micro del plantel depositó a los jugadores que recibieron la bendición del párroco que estaba en ese momento. Incluso, se sumaron por su cuenta algunos jugadores que no estaban concentrados. Garcé, que ni siquiera está en Santa Fe, no fue.

30.000 personas

Son las que esperan para las 22.05

Boca vendió casi todo en Buenos Aires y apenas devolvió un remanente de 400 plateas que Colón puso a la venta hoy en Santa Fe. Por el lado de los sabaleros, es imponente la cantidad de socios que hoy tiene la entidad del barrio Centenario, a pesar de que también se vendieron desde la mañana generales locales. Igualmente, más allá de las condiciones del tiempo, esperan un marco multitudinario en el Cementerio.

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Sin luz durante toda la noche

Los jugadores del plantel profesional de Colón, después de concurrir a la Basílica de Guadalupe, quedaron concentrados en el flamante Hotel de Campo. Como la tormenta fue realmente importante en esa zona, la misma se quedó sin luz durante toda la noche, afectando todo el corredor que depende de Santo Tomé. Por lo tanto, los jugadores sólo quedaron conectados a través de la iluminación de los celulares, las máquinas portátiles y las tabletas.

Son 67 capítulos en el historial

Colón-Boca protagonizarán esta noche el enfrentamiento 68 del historial general en el profesionalismo, donde hay una clara hegemonía de los xeneizes, con 37 festejos, 17 triunfos sabaleros y 13 empates. En esta historia, Boca celebró 108 tantos y Colón marcó 62.

Boca, que viene puntero y con un invicto de 21 partidos, ganó en cinco de los últimos siete enfrentamientos y llega con dos alegrías consecutivas en el choque con Colón: 3-1 en el Apertura 2010 con 3 goles de Palermo (erró un penal) para Boca, descontando Moreno y Fabianesi para Colón. En el último choque fue 1 a 0 con gol de Juan Román Riquelme de tiro libre, partido que se jugó este año en el Cementerio de los Elefantes.

Para buscar la última sonrisa de los sabaleros hay que remontarse hasta el Clausura 2010, cuando Colón goleó 3-0 a Boca en el Cementerio de los Elefantes, donde para variar marcó un gol el histórico “Bichi” Esteban Oscar Fuertes y los otros dos fueron obra de Facundo Bertoglio.