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Niños abandonan la sede de los policías atrincherados
De la Redacción de El Litoral
EFE
Al menos siete niños abandonaron la sede de la Asamblea Legislativa de Bahía, en donde están atrincherados desde hace una semana policías que están en huelga.
Los menores, hijos y familiares de los huelguistas, salieron con sus madres, pero se desconoce si aún hay más niños en el local.
La sede del legislativo regional, ubicada en el centro de la histórica ciudad de Salvador, está cercada desde el lunes por cerca de 800 soldados del Ejército y miembros de la Policía Federal, enviados para frenar la ola delictiva desatada ante la huelga de policías.
Los niños salieron anoche de la edificación por iniciativa de los propios huelguistas, luego de que la Procuraduría de Bahía solicitara ante un juez una orden para que los policías liberen los menores, que, según los procuradores, supuestamente eran usados como escudos humanos.
La gobernación de Bahía, sin embargo, no supo informar si aún hay otros menores dentro de la Asamblea Legislativa ni el número de familiares de los huelguistas que permanece en la edificación.
Las autoridades también desconocen cuántos policías huelguistas están en el legislativo regional, pero la prensa local dice que pueden ser centenares.
Los alrededores de la Asamblea fueron escenario el lunes de diferentes escaramuzas entre los militares que rodean el edificio y familiares y manifestantes que apoyan a los huelguistas, que quisieron romper el cerco para ingresar en el lugar.
Los militares llegaron a hacer disparos al aire con balas de goma y a empujar a los manifestantes para dispersarlos.
Los manifestantes temen que los soldados y agentes de la Policía Federal que cercan la Asamblea intenten tomar la edificación para detener a los líderes de la huelga, contra los que fueron emitidas órdenes de captura debido a que fue declarada ilegal por la justicia.
Los huelguistas, que iniciaron la paralización el martes de la semana pasada y reivindican aumentos salariales de cerca del 30 por ciento así como mejoras en las condiciones de trabajo, reiteraron el domingo su decisión de permanecer de brazos cruzados hasta que la gobernación inicie negociaciones.
El gobierno de Bahía propuso inicialmente un reajuste salarial del 6,5 por ciento, equivalente a la inflación del año pasado, y aclaró que cualquier porcentaje mayor difícilmente podrá ser aprobado de forma inmediata.
Las dos partes también divergen en torno a la reivindicación de los huelguistas para que todos los policías que participaron en la paralización sean amnistiados.