Señal de ajuste
Señal de ajuste
La crisis del soltero urbano

Mariano Martínez es el protagonista de una miniserie que él mismo produce. Foto: Gentileza Telefé.
Roberto Maurer
El galán Mariano Martínez puede llegar a convertirse en actor, en lugar de Narciso profesional. Ha debutado como productor y ya nadie le puede dar la orden de desabrocharse la camisa o salir en musculosa para exhibir la cualidad que lo popularizó, la de inquietar a las televidentes. Como productor, ahora es dueño de sí mismo y su destino en “Mi problema con las mujeres”, la miniserie de 13 capítulos que estrenó Telefé (lunes a las 22.), o sea que aquello que Mariano Martínez entiende por comedia ya es de su responsabilidad: un estilo medio payasín construido con caritas y morisquetas. Aún tiene una vida por delante para ir aprendiendo.
VÍCTIMA DE GÉNERO
Su éxito con el género opuesto en la vida real (1) va a contrapelo del antihéroe que interpreta en “Mi problema con las mujeres”. José es un soltero de 34 que se desempeña como jefe de arte de una gran empresa de productos de cosmética, con un plantel casi exclusivamente femenino, que se suma al rol que desempeñan en su entorno personal una madre monstruosamente posesiva (Mónica Gonzaga, todavía uno se acuerda) que no acepta el paso del tiempo, una novia que lo empuja a la convivencia y un círculo de ex novias que no termina de desaparecer.
Acorralado y expuesto a tanta presión, no es raro que el inestable José sufra un ataque de claustrofobia en un ascensor, donde es auxiliado por una dama que resultará su nueva jefa en la empresa, una fina y empulpada colombiana (Ana María Orozco, que entró a la Historia protagonizando “Betty la fea”) con la cual nace una atracción recíproca.
Su psicólogo (Yayo Guridi) le propone ejercicios para levantar la autoestima que, llevados a la práctica con exagerada obediencia, se convierten en otra fuente de problemas en la vida del inseguro José.
LOS DE ANTES
Los años fueron pasando y surgió este tipo de soltero de edad mediana, inmaduro, con dificultades para relacionarse con el universo femenino, que ya no se reconoce en el Carlín de “Amigos son los amigos”, el seductor autosuficiente que se mima coleccionando mujeres y al cual ninguna lo puede poner de rodillas frente al altar.
“Mi problema con las mujeres” es un exitoso formato peruano que luego se vendió a Colombia y Estados Unidos. En su debut, superó los 21 puntos y le ganó a Tinelli, que continúa perdiendo ante a las ficciones de Telefé, aun extremando recursos, si así puede ser llamado el interminable chupón a la francesa que intercambiaron Carmen Barbieri y Matías Alé (2).
(1) Las yemas de sus dedos privilegiados se familiarizaron con Luisana Lopilato, Marcela Kloosterboer, Lola Ponce, Agustina Cherri, Jessica Cirio, Rocío Guirao Díaz y muchas más. Finalmente, Martínez se sumó a los caídos en el Registro Civil.
(2) Ella podría ser su madre. Pero sabemos que Matías Alé ya derrumbó tabúes durante sus años de aprendizaje en la escuela de Graciela Alfano.