Cada 21 de marzo se celebra cada 21 de marzo el Día Mundial del Títere, por iniciativa de la Unión Internacional de la Marioneta (Unima) que se creó en Praga en 1929 como un modo de vincular a los titiriteros de siete países europeos mediante lazos de amistad y fraternidad.
Los altos ideales que motivaron su creación y su accionar, le permitieron superar las instancias de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, y para finales del siglo XX ya se había extendido a todo el mundo y se había incorporado como Asociada oficial de la Unesco.
En el año 2000, el Congreso Mundial de Unima en Magdeburgo, Alemania, postuló como Día Internacional del Títere el 21 de Marzo, y comenzó a celebrarlo en 2003, como un modo de hacer trascender la vigencia e importancia de este arte hacia las comunidades de todo el planeta. Este año, la Unima decidió incorporar esta fecha propia como el primer paso en la celebración de la XX Jornada Mundial por La Paz de la Unesco.
Desde el Retablo de las Maravillas, grupo santafesino formado por Oscar Caamaño, Cristina Pepe y Ruy Acevedo, consagrado desde hace muchos años a este arte milenario, manifestaron que “los títeres son ante el mundo un testimonio y una metáfora del poder creativo del hombre. Poder que le permite crear vida donde no la hay, suscitar belleza con muy poca cosa, tocar los corazones desde la infancia y mostrarle al adulto una realidad paralela a la propia que le haga reflexionar sobre los males y las bondades del mundo”.
“Desde la oscuridad de los tiempos, iluminado por el brillo de las ceremonias religiosas y paganas, desde los grandes teatros y los humildes tabladillos callejeros, desde los cuatro puntos cardinales, vienen los títeres a decirnos que la paz es necesaria y que es posible; que cada uno de nosotros está llamado a alinearnos con ellos en su construcción. ¡Celebremos juntos la paz!”, añadieron.