Un asteroide que tiene el tamaño aproximado de entre uno y dos autobuses escolares pasará cerca de la Tierra este lunes, y se acercará a una distancia de 91.593 kilómetros, según la Agencia Espacial Europea, que es casi una cuarta parte de la distancia que separa a la Tierra de la Luna.
Un asteroide gigante descubierto recientemente pasará muy cerca de la Tierra
2026JH2 tiene el tamaño aproximado de entre uno y dos autobuses escolares y cerca de la Tierra este lunes, y se acercará a una distancia de 91.593 kilómetros, según la Agencia Espacial Europea, que es casi una cuarta parte de la distancia que separa a la Tierra de la Luna.

Los astrónomos del programa Mount Lemmon Survey, en Tucson (Arizona), descubrieron el asteroide el 10 de mayo y lo bautizaron como 2026JH2. El objeto pertenece a una clase de asteroides denominada “Apolo”, que orbitan alrededor del Sol siguiendo trayectorias que se cruzan con la propia órbita terrestre.
En su punto de mayor aproximación, el 2026JH2 se encontrará a aproximadamente el 24 % de la distancia media entre la Tierra y la Luna, y a poco más del doble de distancia a la que orbitan cientos de satélites geoestacionarios que prestan servicios como telecomunicaciones y pronósticos meteorológicos.
Se prevé que este acercamiento ocurra el lunes poco antes de las 6:00 p.m., hora de Miami, según la Base de Datos de Cuerpos Pequeños (JPL Small-Body Database) de la NASA.
A pesar de su proximidad, esta roca espacial no representa ningún peligro, según Richard Binzel, profesor de ciencias planetarias en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y creador de la Escala de Torino, una herramienta utilizada para clasificar el riesgo de colisión de objetos espaciales con la Tierra.
“El 2026JH2 pasará cerca de la Tierra sin representar peligro alguno”, afirmó Binzel en un correo electrónico. “En realidad, se trata de un suceso bastante habitual; cada semana pasan objetos del tamaño de un automóvil entre la Tierra y la Luna.
En el caso de objetos del tamaño de un autobús escolar, estos atraviesan nuestra vecindad varias veces al año. Es solo recientemente que hemos desarrollado programas de vigilancia lo suficientemente sensibles como para detectarlos”, añadió, y señaló que, antes de la existencia de estos programas, los objetos de este tipo pasaban de largo completamente desapercibidos.
Se desconoce el tamaño exacto
El asteroide proviene del cinturón de asteroides, una región situada entre Marte y Júpiter, explicó Binzel. Las colisiones ocasionales en el cinturón de asteroides, sumadas a los tirones gravitatorios de Júpiter, pueden enviar pequeños asteroides hacia las proximidades de la Tierra.
Este hecho se conoce desde hace muchas décadas, y ya se tienen identificados miles de asteroides que pueden pasar cerca de la Tierra.
Aunque los astrónomos han observado directamente el objeto que se precipita hacia la Tierra, se desconoce su tamaño exacto.
Esta incertidumbre se debe al hecho de que, cuando un telescopio óptico detecta un objeto nuevo, la única información que recopila es la luminosidad de dicho objeto en el espectro de luz visible. No existe forma de saber cuánta luz absorbe o refleja el objeto, según Patrick Michel, astrofísico y director de investigación del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia.
“Por lo tanto, ante una misma luminosidad, un objeto puede ser más grande y oscuro, o más pequeño y reflectante”, explicó en un correo electrónico.
“Para determinar su tamaño, necesitaríamos realizar observaciones en el infrarrojo, ya que la luminosidad en este espectro es directamente proporcional al tamaño. Sin embargo, este tipo de observaciones resultan más difíciles de llevar a cabo desde la Tierra y no suelen emplearse para el descubrimiento de nuevos objetos”.
Con base en suposiciones sobre la cantidad de luz reflejada, se estima actualmente que el objeto 2026JH2 tiene un diámetro de entre 15 y 30 metros.
En el extremo inferior de ese rango, señaló Michel, su tamaño sería similar al de un bólido —o bola de fuego— como el que estalló en la atmósfera sobre la ciudad de Cheliábinsk (Rusia) en 2013, que causó la rotura de ventanas y dejó 1.000 personas heridas.
En el extremo superior del rango, su tamaño se asemejaría más al de un objeto que estalló cerca del río Podkamennaya Tunguska, en Siberia, en 1908, que arrasó grandes extensiones de bosque. No obstante, a diferencia de ambos objetos, el 2026JH2 ni siquiera penetrará en la atmósfera y por consiguiente no existe riesgo alguno de que estalle.
Aunque la distancia a la que pasará el asteroide parece muy cercana, sigue estando “lo suficientemente lejos como para que no haya absolutamente nada de qué preocuparse”, afirmó Michel. No obstante, señaló que predecir la trayectoria futura de 2026JH2 resulta difícil, y no podemos descartar la posibilidad de que, con el tiempo, se sitúe en una trayectoria de colisión con la Tierra.
“La buena noticia es que, hasta la fecha, ningún asteroide del que tengamos conocimiento representa un riesgo dentro del horizonte temporal de nuestras predicciones, que abarca aproximadamente un siglo en promedio”, añadió.
Cómo verlo
Se puede seguir su trayectoria y datos en vivo a través del portal de monitoreo espacial en TheSkyLive.








