Día Internacional de la Esterilización Animal: un acto de salud y responsabilidad ciudadana
Cada último martes de febrero se conmemora una fecha clave para la salud pública y el bienestar de las mascotas. Más allá de evitar la superpoblación, la intervención quirúrgica se consolida como una herramienta vital para prolongar la vida de perros y gatos.
La esterilización se presenta como la solución más humana y efectiva para reducir el número de animales en refugios y mejorar la convivencia urbana.
Este martes se celebra el Día Internacional de la Esterilización Animal, una iniciativa impulsada originalmente por la Doris Day Animal League en 1995 y que hoy cobra una relevancia fundamental en nuestras comunidades. En Santa Fe, donde el control poblacional de animales de compañía es un eje de las políticas de salud pública, esta fecha invita a reflexionar sobre la importancia de la castración como una decisión ética y sanitaria.
La intervención, que consiste en la remoción de los órganos reproductivos, es un procedimiento ambulatorio que no solo previene camadas no deseadas, sino que tiene un impacto directo en la conducta y la longevidad de los animales.
La castración se consolida como una herramienta vital para prolongar la vida de perros y gatos.
En las hembras, la esterilización ayuda a prevenir infecciones uterinas y el cáncer de mama, el cual es fatal en cerca del 50% de los perros y 90% de los gatos. Realizar la cirugía antes del primer celo ofrece la mejor protección. En el caso de los machos, la castración previene el cáncer de testículos.
Además de los beneficios clínicos, existen mejoras notables en el comportamiento. La ASPCA señala que los machos castrados tienen menos tendencia a marcar territorio con orina dentro del hogar y se reduce significativamente el instinto de vagabundeo, evitando que el animal se escape, se pierda o sufra accidentes en la vía pública buscando una pareja.
Realizar la cirugía antes del primer celo ofrece la mejor protección.
Derribando mitos: peso y temperamento
Uno de los mayores temores de los tutores es el cambio físico de la mascota. Sin embargo, los expertos coinciden en que la esterilización no es la causa directa del sobrepeso. La falta de ejercicio y la sobrealimentación son los verdaderos factores de riesgo. Con una dieta equilibrada y actividad física, el animal mantendrá su peso ideal tras la cirugía.
Asimismo, existe el mito de que es necesario que una hembra tenga "al menos una camada" para completarse biológicamente. La evidencia veterinaria desmiente esto, confirmando que no existe beneficio psicológico ni físico en el parto para las mascotas.
Un compromiso con la comunidad
La sobrepoblación de animales en situación de calle sigue siendo un desafío urbano. Un solo par de perros y su descendencia pueden producir miles de crías en pocos años. Por ello, la esterilización se presenta como la solución más humana y efectiva para reducir el número de animales en refugios y mejorar la convivencia urbana.