Luego de permanecer demorado en Miami en el marco de una investigación por presunto lavado de activos, el periodista deportivo Enrique “Quique” Felman recuperó la libertad en las últimas horas y planea regresar a la Argentina este domingo.

El periodista deportivo resolvió su situación judicial en Estados Unidos luego de presentar documentación clave y planea regresar a la Argentina en las próximas horas para retomar su actividad profesional.

Luego de permanecer demorado en Miami en el marco de una investigación por presunto lavado de activos, el periodista deportivo Enrique “Quique” Felman recuperó la libertad en las últimas horas y planea regresar a la Argentina este domingo.

La situación del cronista se originó a partir de una pesquisa judicial en Estados Unidos, donde se analizó una transferencia de una suma considerable vinculada a actividades comerciales paralelas. La Justicia puso el foco en operaciones relacionadas con su rol como promotor de un casino ubicado en Las Vegas, lo que derivó en su demora preventiva mientras se evaluaba la documentación.
De acuerdo a fuentes cercanas al caso, la presentación de respaldos contables por parte de su defensa permitió aclarar el origen de los fondos, lo que facilitó su pronta liberación. Aunque el expediente continuaría bajo análisis administrativo, no existirían restricciones para que el periodista abandone el país.

Se espera que Felman arribe a Buenos Aires durante la jornada del domingo. Si bien la noticia de su detención generó un fuerte revuelo mediático, desde su entorno aseguraron que su intención es retomar sus actividades habituales en el canal deportivo en el corto plazo, una vez concretado su regreso.
Según trascendió, la relación de Felman con la casa de apuestas de Nevada se habría desarrollado bajo la figura de “promotor”. Su función consistía en acercar a reconocidas personalidades del deporte argentino para generar visibilidad y presencia VIP en el establecimiento.
Entre los nombres que habrían participado de estas acciones figuran exfutbolistas de renombre, como Ariel Ortega, además de representantes del ambiente del fútbol. Como parte del acuerdo, a los invitados se les habrían cubierto los gastos de viaje y alojamiento, junto con una suma cercana a los 20.000 dólares para utilizar en las salas de juego.