Desde hace algunos años, la Caja de Seguridad Social para los Profesionales del Arte de Curar de la provincia de Santa Fe (CPAC) atraviesa una etapa de constante análisis de sus objetivos estratégicos.
La Caja del Arte de Curar profundiza reformas con foco en afiliados
La Caja de Seguridad Social para los Profesionales del Arte de Curar de Santa Fe consolida un proceso de transformación digital y mejora real de los beneficios.

Bajo la gestión del Directorio que preside Horacio Mezzadra, el primer médico veterinario en este cargo institucional, se ha extendido la idea de una gestión de "puertas abiertas" y articulación institucional permanente.
A poco más de un año y medio de gestión, Mezzadra trazó un balance marcado por la intensificación del trabajo institucional y la búsqueda de consensos.
Destacó la consolidación de un Foro Consultivo que reúne periódicamente a los colegios profesionales que integran la Caja, con el objetivo de debatir y acordar lineamientos estratégicos.
A su vez, remarcó la participación activa en el Foro de la Seguridad Social provincial, ámbito que nuclea a las distintas cajas bajo la órbita de la Secretaría de Seguridad Social santafesina.
"Ha sido un período de mucho trabajo en distintos frentes, fortaleciendo lazos institucionales tanto a nivel provincial como nacional", se destacó.
Transparencia y reglas claras
Continuando con la línea de gestiones anteriores de otorgar la mayor transparencia a las acciones, Mezzadra subrayó la implementación de una fórmula objetiva para actualizar los haberes jubilatorios, vinculada directamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC).
“Si bien la ley pone en manos del Directorio esta decisión; hoy cualquier afiliado puede verificar mensualmente cómo se ajustan los valores”, explicó.

Este cambio no solo aporta previsibilidad, sino que permitió sostener y mejorar el poder adquisitivo de los jubilados.
Entre enero de 2025 y enero de 2026, los haberes registraron un incremento cercano al 10% por encima de la inflación, impulsado por los recursos provenientes de la denominada “comunidad vinculada”.
Estos fondos de la Comunidad Vinculada —que incluyen los aportes de sanatorios, obras sociales y sistemas prepagos sobre honorarios profesionales— constituyen la clave para mejorar los haberes previsionales sin trasladar mayores costos a los afiliados activos.
Beneficios y modernización para los afiliados
La gestión también avanzó en una reingeniería de servicios orientada a mejorar la experiencia del afiliado.
Entre los principales cambios se destaca la reformulación de la obra social OSPAC, con una reducción significativa del valor de los coseguros en las prestaciones sanitarias, la creación de un micrositio para OSPAC en la web institucional.
A través de la cual el afiliado tiene información precisa con actualización de las cartillas prestacionales, respuestas ágiles a preguntas frecuentes y obtención de token para valorar identidad.

“En paralelo, se incorporaron herramientas digitales que permiten gestionar, autorizaciones, pago de coseguros y trámites de manera remota, eliminando tiempos de espera y traslados a nuestros afiliados”, destacó.
Otro punto relevante es la ampliación del “plan joven”. Un plan pensado para apoyar a quienes se inician en la actividad laboral, que ahora alcanza a profesionales de hasta 35 años de edad, con aportes reducidos y cobertura integral a costos totalmente accesibles para quienes están en esta etapa.
“El Plan Joven, que anteriormente cubría solo los primeros años de matriculación, se extendió hasta los 35 años de edad. Con un aporte reducido de solo tres módulos y un descuento del 40% en el plan de salud, los profesionales que inician su carrera pueden contar con una cobertura integral que incluye los aportes previsionales y la atención en salud por una cifra cercana a los 100.000 pesos”, sostuvo Mezzadra.
A esto se suma la implementación de subsidios por maternidad y adopción, una demanda histórica del sector.

“Además la Caja introdujo la Bonificación por Permanencia, un beneficio destinado a quienes, aun en condiciones de jubilarse, optan por mantener su matrícula activa y continuar en actividad. Este esquema puede incluso cubrir la totalidad de los aportes, incentivando la continuidad laboral sin carga económica adicional”, amplió.
Jubilaciones mejoradas y eficiencia administrativa
En materia previsional, se habilitaron esquemas optativos para mejorar el haber futuro, permitiendo realizar aportes superiores (hasta un 100% adicional) respecto del régimen ordinario.

“La CPAC ofrece ahora categorías optativas para quienes deseen una jubilación superior, permitiendo aportes al 150% o 200% del valor estándar. El Directorio trabaja además en el proyecto de un sistema de capitalización individual, optativo y por fuera del actual sistema de reparto para quienes deseen complementar y mejorar sus futuras acreencias previsionales.
La inclusión de todos, también fue un eje clave: mediante planes de regularización flexibles y pensados para cada necesidad, numerosos profesionales pudieron saldar deudas y reinsertarse en el sistema, recuperando derechos y cobertura.

Finalmente, Mezzadra destacó el esfuerzo por optimizar la estructura administrativa.
“En las últimas gestiones, la planta de personal se fue reorganizando y optimizando, acompañado de una política sostenida de control del gasto y mejora en la recaudación de aportes externos, que hemos continuado en esta gestión. Todo esto apunta a un objetivo central: garantizar mejores beneficios y más y mejores servicios, sin trasladar mayores cargas al afiliado activo”, concluyó.








