Un encuentro poco habitual con la fauna silvestre quedó registrado en el Parque Nacional Aconquija: el guía y fotógrafo Leonardo González logró fotografiar a un yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi) durante una recorrida por el área protegida.
Registraron a un yaguarundí paseando por las yungas tucumanas
El ejemplar fue fotografiado por el guía y fotógrafo Leonardo González. El encuentro permitió documentar la presencia de uno de los felinos más escurridizos de la fauna nativa en el área protegida tucumana.

El registro, realizado durante septiembre, muestra al pequeño felino en medio de su ambiente natural y se convirtió en uno de esos momentos que los fotógrafos de naturaleza esperan durante largas jornadas de búsqueda y observación.
El yaguarundí es un felino de aspecto particular y de hábitos difíciles de observar. A diferencia de otros grandes representantes de la familia, presenta un cuerpo alargado, patas relativamente cortas y una apariencia que puede llevar a compararlo, de manera coloquial, con un “puma pequeño”.
Su alimentación incluye principalmente pequeños mamíferos, aves y reptiles, además de otros animales de menor tamaño.
El valor del área protegida
El avistaje adquiere especial relevancia por el entorno en el que ocurrió. El Parque Nacional Aconquija conserva unas 94.000 hectáreas de las ecorregiones Yungas y Altos Andes y alberga más de 900 especies de fauna y flora nativa. El área protegida se extiende desde sectores de selva hasta ambientes de alta montaña, generando una enorme diversidad de hábitats.

Para González, este tipo de encuentros representan una de las grandes recompensas de la fotografía de naturaleza. Muchas veces la búsqueda comienza siguiendo rastros, recorriendo senderos y esperando durante horas hasta que, de manera inesperada, aparece un animal que puede permanecer apenas unos segundos a la vista.
Conservación de la fauna silvestre
Más allá de la fotografía, el registro también vuelve a poner en valor la importancia de conservar los ambientes naturales y respetar la fauna silvestre. El Parque Nacional Aconquija fue creado para proteger estos ecosistemas y sus especies, en un territorio donde durante décadas la explotación maderera, la ganadería y el avance agrícola provocaron la pérdida de ambientes y especies nativas.

El encuentro deja además una invitación a mirar con otros ojos la biodiversidad tucumana. El yaguarundí puede pasar inadvertido para la mayoría de quienes recorren las yungas, pero sigue formando parte de la fauna que habita estos ambientes.
“Encuentros como este nos recuerdan lo afortunados que somos de compartir el territorio con ellos”, destacó el fotógrafo al compartir las imágenes, junto con un mensaje sobre la responsabilidad de proteger los espacios donde estas especies viven en libertad.








